Relato de Periodista Mauricio Weibel, sobre lo sucedido en las últimos días. tomado de SICnoticiasChile El domingo, cuando la policía ya había dispuesto rondas, fue perpetrado un tercer robo a mi hogar, desapareciendo utensilios ubicados en el antejardín de mi casa. Ello ocurrió luego que yo hablara con el ministro del Interior, Andrés Chadwick, y él me garantizara mi seguridad. Como un “dejavú” de los peores días de la dictadura, civiles no identificados irrumpieron en la escena pública atacando el domicilio y las pertenencias del Periodista Mauricio Weibel, quien escribió un libro en que se dan a conocer las actividades delictuales de los servicios secretos de Pinochet y se divulgan archivos que demuestran el horror de aquellos años. Repitiendo el clásico esquema, buscando amedrentar a sus víctimas, mediante la demostración de organización e impunidad se introdujeron en tres oportunidades a la casa del periodista y sustrajeron material de archivo de las investigaciones del profesional, además sincronizadamente, misteriosos sujetos hicieron indagaciones sobre la vida de Weibel y fotografiaron su residencia. Como toda operación de inteligencia que se precie, parece ser que el objetivo de los supuestos delincuentes es más amplio que el simple intento de asustar al periodista, sino que más bien enviar un mensaje de que están operativos y son capaces de montar acciones de esta envergadura, téngase presente que actuaron cuando ya se había informado al Ministerio del Interior y este había dispuesto protección policial para Weibel y su familia. El desafío al Gobierno y a la sociedad es claro y evidente, veremos si los que han estado ocupados en montar acusaciones falsas y levantar falsas pruebas en sonados casos de supuesto terrorismo, como el conocido “caso bombas”, tendrán la agudeza y la inteligencia para dar con los responsables de estos operativos a plena luz del día. Mauricio Weibel ha dado a conocer un relato de lo sucedido, que SICNoticias.cl pone a disposición de sus lectores. “Este es el relato de los hechos que me afectaron este fin de semana y que están relacionados con la publicación de los archivos secretos de la dictadura militar que hice en el libro Asociación Ilícita: Mi auto fue sustraído en la madrugada del viernes del frente a mi casa. Horas después una persona vestida como carabinero visitó mi antigua residencia y pidió al conserje del edificio antecedentes de mi familia. El supuesto carabinero se negó a identificarse y se retiró a bordo de un taxi. El sábado, civiles no identificados ingresaron a mi hogar, lo registraron y sustrajeron sólo dos notebook, uno de ellos con las investigaciones periodísticas que desarrollo como corresponsal de la Agencia Alemana de Prensa. Esa misma tarde un hombre fue sorprendido fotografiando mi casa y huyó al ser requerida su identidad por amigos de la familia. El domingo, cuando la policía ya había dispuesto rondas, fue perpetrado un tercer robo a mi hogar, desapareciendo utensilios ubicados en el antejardín de mi casa. Ello ocurrió luego que yo hablara con el ministro del Interior, Andrés Chadwick, y él me garantizara mi seguridad. Me acaban de confirmar un nuevo ataque. Por otra parte, la noche del sábado robaron su disco duro de respaldo al periodista Javier Rebolledo, autor del libro “La danza de los cuervos” que narra horrores de la policía secreta. Carlos Dorat, quien escribió el libro conmigo, recibió llamadas telefónicas de gente que se quedaba en silencio. Esto se agrava Mauricio Weibel”