Foto: Constanza Morales

Tras las amplias protestas callejeras, el país comenzó de pronto a interesarse en las complejas dinámicas que configuran la competencia ideológica al interior de las universidades y a entender su importancia. Durante el último tiempo, las diferencias políticas de los estudiantes han comenzado a ser objeto de interés de los medios y el poder que, desde el Gobierno de Sebastián Piñera, ya ha elaborado estrategias para reconocer y separar a los dirigentes universitarios en moderados y radicales. Sin embargo, la diversidad en que se desarrolla la discusión en los recintos universitarios supera toda clasificación y despierta inquietudes. Al alero de un nuevo contexto social, las tendencias políticas universitarias y sus liderazgos parecen girar a la izquierda, dejando poco espacio para la supervivencia de posturas de derecha y centro. De ese modo, para muchos se vuelven apreciables los rasgos de las que podrían ser nuevas y renovadas expresiones de la política en Chile. El revés del legado de Jaime Guzmán Nacido en 1967 al alero del fundador de la Unión Demócrata Independiente, Jaime Guzmán, el gremialismo no había vivido jamás una derrota en su propia casa. Durante las pasadas elecciones de la Federación de Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile, sólo obtuvo 2.559 votos y quedó totalmente marginado de una segunda vuelta. Relegado a un tercer lugar, el Movimiento Gremial de la Universidad Católica optó por dar su apoyo a la lista de centro derecha Solidaridad, que logró pasar a dar la pelea frente a Nueva Acción Universitaria. Sin embargo, el colectivo que ha llevado a la dirigencia a figuras como Giorgio Jackson y Noam Titelman logró sumar su quinta victoria consecutiva con un inapelable resultado. “Yo creo que refleja, finalmente, las prioridades distintas que están teniendo hoy día los estudiantes, al sentirse representados en el voto. Ahora están buscando discutir más sobre política”, reflexiona Diego Vela, nuevo presidente electo de la Feuc, en una clara alusión a la tendencia del gremialismo por apartarse de las discusiones ideológicas, lo que es uno de los factores que pueden explicar su histórica derrota. Sin embargo, aunque el llamado no fue escuchado en los recintos donde estudió Guzmán, sí se obtuvo un cupo de regreso a la mesa de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, con Francisco Montoto a la cabeza de la Secretaría Ejecutiva. “Nosotros esperábamos volver con un puesto a la federación, ya que al ser un año normal las elecciones nuevamente tenderían al equilibrio pre 2011 con representación nuestra dentro de la mesa de la directiva”, reflexionó el estudiante de Ingeniería Civil en Computación. Luchar: la alternativa popular que rozó la presidencia Cerca de las 3 de la mañana del pasado 14 de noviembre, los resultados de las elecciones de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile ya eran oficiales. Como es tradición, uno a uno comenzaron a llegar los colectivos políticos hacia la sede de la calle José Carrasco Tapia. Pese a la hora, cada grupo gritó con fuerza sus cánticos, muchos de ellos apelando al rival. Los números que eran difundidos en las redes sociales confirmaron, más tarde, la clara victoria del líder de la lista Izquierda Autónoma y sucesor de la gestión de Gabriel Boric, con un total de 3.136 votos. “Los resultados de la elección en general demuestran que se van consolidando los esfuerzos de ir generando nuevas fuerzas, justamente al calor de los procesos de movilización que han surgido a lo largo del país, y más aún, que nuestros compañeros se sienten parte de estos procesos”, declaró Andrés Fielbaum, el nuevo presidente de la Fech. Pero no fueron los únicos victoriosos y las múltiples banderas rojinegras que se alzaron esa noche lo confirmaban. La plataforma formada por colectivos independientes y de izquierda llamada “Luchar”, obtuvo un explosivo apoyo en las últimas elecciones, alcanzando la vicepresidencia y dejando a las Juventudes Comunistas y Socialistas en el tercer lugar de las preferencias. El triunfo fue recibido con orgullo por Fabián Araneda, estudiante de periodismo que define su ideología política como “libertaria”. “Creemos que representamos a un amplio espectro de compañeros que están cansados también de la pelea chica, que buscan construir una Universidad de Chile realmente pública y un movimiento estudiantil que se levante de cara al mundo popular”, señaló. Araneda es enfático al manifestar la relevancia de una federación de estudiantes al servicio de la reconstrucción del poder fuera de las instituciones tradicionales: “La única herramienta para los cambios reales en pos de avanzar en las demandas populares son nuestras propias organizaciones”, dice. Voto castigo Ante el escenario de un año que enfrentará las elecciones presidenciales y tras lo ocurrido en las Municipales 2012, los estudiantes parecen decididos a rechazar por ahora cualquier acercamiento a los partidos políticos y su lógica electoral. Durante las pasadas elecciones en la Fech, y pese a la crítica sostenida hacia la gestión del autonomista Gabriel Boric, las Juventudes Comunistas y Socialistas sufrieron una importante derrota que los dejó con presencia sólo en la Secretaría General. Al respecto, el diagnóstico de Fielbaum es duro: “Es simple. Para nuestros compañeros no tiene sentido pensar que una alianza con los mismos que tantas veces nos han traicionado, los mismos que siguen llenos de conflictos de interés, como es la Concertación, nos traerá algún tipo de dividendo. Los estudiantes de la Chile, y creemos que de todo el país, rechazan que el movimiento estudiantil vaya a lavarle la imagen a la Concertación, y entienden que no es necesario refugiarse en la vieja política para ir avanzando”. Por su parte, la secretaria general de las Juventudes Comunistas, Karol Cariola, calificó el resultado como “un retroceso” y aseguró que han hecho una autocrítica al respecto. “Como juventud nos hacemos la autocrítica de que descuidamos un poquito nuestro trabajo más dedicado en la base estudiantil”, manifestó Cariola. Y apuntó que hay un problema de entendimiento de la política que hoy dirige a su partido. “Hay una falta de comprensión en esto de generar una convergencia política y social unitaria desde el punto de vista de la oposición, con la finalidad de derrotar a la derecha. Muchas veces esa responsabilidad no está tan internalizada desde el punto de vista de los estudiantes. Esto lleva muchas veces a un castigo injusto”, declaró. La pelea a nivel universitario todavía no está definida. Al cierre de esta crónica, la mayoría de las universidades aún no enfrentaban sus elecciones de federación y la configuración del panorama político hacia el próximo año es incierta. Las universidades de Valparaíso, Concepción, Austral, La Serena y de Santiago –todas de reciente liderazgo de izquierda– deben enfrentar el veredicto de sus estudiantes en las próximas semanas o a comienzos del próximo año, cuando se configurará el escenario final ante un contexto decisivo. 2013: movimiento estudiantil de cara al poder Se acerca el último año del gobierno de Sebastián Piñera, y con ello, un movido panorama político que tendrá sus consecuencias también ante las demandas de los estudiantes. Con una presión mucho mayor a la de las pasadas elecciones municipales, los universitarios saben que será difícil defender sus posturas en el nuevo escenario, con la atención de los medios volcada a la competencia presidencial. Una vez que se hayan establecido las nuevas dirigencias al interior de las universidades, el camino por recorrer dictará juicio sobre debates que hoy se levantan en los campus universitarios. Mientras, todos se muestran conscientes de que la política construida al interior de sus salas de clases bien puede ser un reflejo de la política del futuro del país, pero que no es suficiente. “Porque sabemos que una alternativa verdaderamente popular y de izquierda no se construye desde el movimiento estudiantil únicamente, nos sentimos parte de la infinidad de esfuerzos que los constructores populares desarrollan hoy en Chile”, adelanta Fabián Araneda.