Fuente: http://www.agenciadenoticias.org/   La Iniciativa de Reforma en Materia de Telecomunicaciones fue presentada por el presidente Enrique Peña Nieto y obliga al Congreso a establecer tipos penales que castiguen “severamente prácticas monopólicas o fenómenos de concentración”. El Gobierno de México presentó este lunes una polémica reforma de ley en materia de telecomunicaciones, que cuenta con el respaldo de cuatro fuerzas políticas y afecta los intereses de poderosas empresas mediáticas que, hasta ahora, han rechazado la apertura en el sector para mantener su monopolio en el país. La iniciativa legal prevé cambios en la Constitución dirigidos a que el Estado recupere la rectoría en el sector clave de las telecomunicaciones, promueva la competencia y abra la puerta a la inversión extranjera. La Iniciativa de Reforma en Materia de Telecomunicaciones tiene el apoyo del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Verde Ecologista (PVEM). El presidente Enrique Peña Nieto hizo la presentación, acompañado de los líderes de las otras tres organizaciones políticas, y destacó que el objetivo es “asegurar la cobertura universal a los servicios de televisión, radio, telefonía y datos, así como buenos precios, calidad y diversidad de contenidos”. Igualmente, “el proyecto obliga al Estado a garantizar la libertad de expresión, acceso a información veraz, plural y oportuna, así como a las tecnologías de la información y de comunicación, incluida la banda ancha”. Peña Nieto agregó que también establece una nueva arquitectura institucional en favor de la competencia económica y la certidumbre legal, pues “el Ejecutivo ahora no estará a cargo de otorgar o renovar las concesiones en materia de radiodifusión y telecomunicaciones”. Ya presentada, la reforma será enviada al Congreso y, de ser aprobada, será el Instituto Federal de las Telecomunicaciones el encargado de hacerla cumplir. Dicha instancia pública tendrá entre sus potestades “ordenar la separación de activos de compañías, sancionar a los concesionarios e imponer límites a la concentración nacional y regional de frecuencias”. EL reglamento, igualmente, exige al Congreso establecer tipos penales que castiguen “severamente prácticas monopólicas o fenómenos de concentración”, regular el derecho de réplica y prohibir difundir “publicidad engañosa o subrepticia”. Peña Nieto añadió que la reforma incluye medidas para acelerar la competencia en telecomunicaciones y radiodifusión e impulsar el sector en el “menor tiempo posible”. Por último reconoció que la idea representa “desafíos para las empresas del sector, pero también les abre nuevas oportunidades”, aunque para ello “deberán invertir, innovar, mejorar sus tarifas y la calidad de sus servicios”. La reforma eleva de 49 a 100 por ciento la posible participación de inversión extranjera directa en telecomunicaciones y comunicación vía satélite, así como de cero al 49 por ciento en radiodifusión.