Texto: Patricia Matus de la Parra T. Fotografía: Felipe Durán

Gabriel tiene 17 años, lleva dos semanas cerrando su boca a cualquier alimento, sus ojos se funden con sus pómulos y sus huesos. Pero resiste. Desde la cárcel de menores de Cholchol en la provincia de Cautín en plena Araucanía, grita que llegará hasta las últimas consecuencias, hasta que se pruebe que es inocente del crimen de que lo acusan. Gabriel es procesado por el homicidio del parcelero Héctor Gallardo. Al cierre de esta edición, declaraba: “No tienen a la fecha ninguna prueba concreta en nuestra contra, lo que demuestra el constante hostigamiento y persecución hacia nuestro pueblo-nación, teniendo como única finalidad el encarcelarnos para no reconocer nuestro derecho ancestral de territorio y autonomía”.

La lucha por la autonomía del pueblo mapuche se pierde en la línea histórica como una niebla. Desde los tiempos remotos en que hundieron sus primeros pasos en la tierra húmeda al lado de los canelos y las araucarias. Nietos, abuelos, hermanos, hijos y madres que han defendido con palos, cultrunes y dientes su derecho a la tierra.

Durante los últimos años, dos hitos han marcado el hostigamiento al wallmapu: El año 2002, durante el gobierno de Ricardo Lagos, la aplicación de la “Ley Antiterrorista”, la cual desató una ola de violencia que se hizo evidente con la muerte de Alex Lemun (17 años), y la acusación contra once mapuche con penas de hasta 10 años de cárcel en el caso Poluco Pidenco que involucraba a la Forestal Mininco. Y como segundo, el constante conflicto por las tierras y el grave impacto ambiental que causa CMPC (forestales y celulosas) del Grupo Matte, lucha diaria que ha dado por resultado una grave contaminación a territorios y recursos naturales, persecución y encarcelamiento al pueblo mapuche.

Felipe Durán, fotógrafo de oficio, lleva cinco años dedicando el proceso de su ojo pegado a la cámara al pueblo mapuche. Ha retratado sus últimas luchas, sus días, su trabajo en la tierra, sus niños, sus tradiciones. Difunde sus fotografías libremente a los medios de comunicación y organizaciones. Los gritos, las cabalgatas, los carteles, las huellas cobran un enorme sentido en la sensibilidad de Durán para captar lo que cada día para ellos es un momento histórico, un día más en el camino que se quiere alcanzar.

Más de ocho mapuche han muerto en esta lucha desde el retorno a la democracia: Jorge Antonio Suárez Marihuan (2002), Edmundo Alex Lemun Saavedra (2002), Julio Alberto Huentecura Llancaleo (2004), Xenón Alfonso Díaz Necul (2005), Juan, Lorenzo Collihuin Catril (2006), Matías Valentín Catrileo Quezada (2008), Jhonny, Cariqueo Yañez (2008), Jaime Facundo Mendoza Collio (2009).

Pero hasta la muerte (hoy) es otra en estas irreconocibles calles de Chile Estas mismas calles que rememoran a Alejandro Ancao mientras su madre sueña que habita entre las araucarias y muele piñones en la piedra y bebe cosay (la savia de los coigües) … Soñar y levantarnos, qué más nos queda Soñar, a lo mejor Alejandro es el jinete que llega el hombre que salta la alambrada su canto, el canto del estero Levantarnos, y su recuerdo sea el libro abierto en el que hayan de mirarse nuestros hijos con sus sonrisas desdentadas y hermosas.

Elicura Chihuailaf