Texto: Patricia Matus de la Parra T. Fotografía: Jorge Aceituno

Jorge Aceituno Moreno recorre sin detenerse desde finales de la década de los setenta con su cámara y con sus intenciones. Éstas son, trascendentes y preponderantes en una premisa básica: construir fotografía junto a quien está justo delante del lente. Desde que comenzara en la Escuela Fotoforum, y luego metiéndose entre las ropas de látex, la vanguardia y la osadía de los integrantes del centro cultural El Trolley en plena dictadura, los mismos que cuando abrían la puerta con sus caras pintadas y sus trajes estrafalarios, dejaban sin palabras a la CNI, quienes se iban sin saber que ahí se construían atisbos de la revolución cultural que viviríamos.

Más adelante, y junto a su hermana menor, Alejandra, se embarcaría en un proyecto que sería fundamental para su línea de fotografía ligada a relatos visuales a partir del otro. Trabajando en el centro Aquelarre, comienza un taller con alumnos con discapacidad mental. Formas de mirar y percibir, cuestionamientos sobre los verdaderos límites, que después vuelve a intencionar en su recorrido, haciendo talleres de fotografía con ciegos, con aquellos que alejados de toda luz construyen en conjunto imágenes, y adoptan las herramientas básicas del arte de inmortalizar momentos.

Aceituno no se detiene ahí, reconstruye obras pictóricas históricas de la mano de pacientes de un hospital psiquiátrico. Espejos donde quienes han sido segregados por la historia, las leyes y nosotros mismos, logran mirarse en el esplendor de una imagen, de una luz, de una construcción visual que compone algo impensado: oportunidades.

Actualmente se encuentra embarcado en “Radiorretratos”, una serie de retratos sonoros que se construyen al interior de la Radio Valentín Letelier en Valparaíso.

En este fotorreportaje encontramos algunas de las obras que han acompañado la trayectoria de Jorge Aceituno, las cuales son el reflejo de las intenciones de su historia como fotógrafo, para quien, en sus palabras “el propósito final es proyectar un trabajo artístico que, sin paternalismo ni conmiseraciones, abra una ventana innovadora que enriquezca el universo del arte contemporáneo, donde se extraña la presencia de la singular belleza de quienes hacen arte sin preguntarse qué lugar ocuparan en museos o publicaciones”.

De sus trabajos, que nunca son solo fotografías, también se desprenden poemas como éste, “Agua Bendita,” escrita por los integrantes de los talleres realizados en el centro Aquelarre, bajo la compilación de “Con Agua del Cielo”. Con estas líneas los invitamos a disfrutar de la fotografía y el relato visual de Jorge Aceituno.

Agua Bendita (Colectivo) El hombre bruma tiene una capa gris transparente botas, guantes y pelo de sangre. Su madre es la niebla y su padre es el trueno feroz se besan y se besan cuando cae como lluvia el agua bendita.