Fuente: Agencia de Noticias

Un hombre integral, artista y activista, en todo su quehacer siempre se pudo ver reflejado su compromiso social. Revisamos algo de su trayectoria y las impresiones de la gente que pudo compartir en distintos espacios con él.

El sábado 01 de septiembre dejó de existir el poeta, fotógrafo, periodista independiente y el ciudadano movilizado, Alejandro Stuart. Hijo de La Araucanía, nacido en Vilcún, fue fundador de varios colectivos, un artista en constante creación y un luchador social presente en diversos espacios de movilización hasta el último de sus días.

Viajes y arte

El hombre que en su casa alojaba una guitarra de Victor Jara, de joven decidió irse a recorrer países. Vivió en México, Guatemala, Estados Unidos… terminando sus días en Chile. En el país azteca conoció a Amparo Ochoa, con quien compartió escenario y amistad. Ahí forjó distintos lazos que lo ayudaron a crecer como artista y persona.

De regreso en Temuco, continuó escribiendo poesías, participando en encuentros artísticos, peñas y eventos universitarios donde formó grandes lazos con los jóvenes. Marlenne Becker, estudiante de la Universidad de La Frontera, quien ha participado en centros de estudiantes y activa en el movimiento estudiantil universitario, “Alejandro fue un hombre que aportó a la unión y organización de varios sectores de la sociedad. Era una persona con mucha experiencia, que vivió en muchos países, creció y entregó los conocimientos a nuevas generaciones. Hoy no me queda más que decirle, que su legado estará presente en muchos/as jóvenes.”

Lo político

Si bien su principal obra se refiere a lo artístico, Alejandro fue un hombre que no quedó indiferente a las injusticias sociales. Era frecuente divisarlo en las marchas de los estudiantes, trabajadores, mapuche, diversidad, entre otras en las que él se disponía con su cámara y su credencial de reportero independiente a retratar a los manifestantes y también a enfocar la acción policial, su frente era la denuncia. Finalizado el evento preparaba su comunicado de prensa y lo distribuía a los medios locales.

Stuart no sólo se remitía a lo comunicacional, sino que fundó y participó en diversas organizaciones como el Kolectivo Espiral, de Temuco y Padre Las Casas; la Red de organizaciones sociales; la Novena resistencia, entre otras, donde colaboró en su creación como en su desarrollo. Se caracterizó además por apoyar a distintos movimiento sociales, cuando era requerido. “Quedan tus cientos de declamaciones solidarias por múltiples y diversas causas y escenarios. Cuando se te convocaba e invitaba allí estabas siempre. Abrazaste las causas por justicia para el Pueblo Mapuche como un ser de estas tierras y fuiste paso a paso caminando y actuando en medio de momentos difíciles…” dice la carta pública que hizo en su memoria Alfredo Seguel, del periódico Mapuche Mapuexpress y activista por los Derechos Colectivos.

Marlenne se refiere también a la importancia que tuvo Stuart para el movimiento estudiantil local“personalmente le tengo mucho cariño, ya que fue un gran compañero, aportando en todas las actividades que hemos realizado en la Universidad, siendo un puntal fundamental al momento de entregar palabras de aliento a todos y todas los/as estudiantes, entregándonos una voz de esperanza, de que nada está perdido, un espíritu combatiente.”

En el mismo sentido, la actual candidata al Consejo Regional por Coyhaique, Nicole Magne Chible y ex estudiante de la UFRO, reconoce el espíritu colaborador de Stuart “es muy importante haber contado con una persona como Don Alejandro, él siempre tuvo la disponibilidad de estar, y creo que va más allá de solo su presencia, también entregó su conocimiento activamente, en los diversos espacios que realizábamos como estudiantes. Él nos hacía sentir que no estábamos solos, nos hace también darnos cuenta que existen personas que han dado toda su vida por las luchas y que han incidido y colaborado con nosotros y nosotras. Le agradezco a él su desinteresado servicio al movimiento estudiantil y a la justicia social.”

Sus funerales se realizaron el martes 3 de septiembre y según lo manifestado en vida, sus cenizas fueron dispersadas al río Vilcún, en el sector de Bocatoma. Su último deseo de descansar junto a la naturaleza en al caudal de su infancia.

por Stefanie Pacheco La Opiñon