Fuente: Agencia de Noticias

Convocamos a 138 personas para señalar con punteros láser (que serán entregados por nosotrs) las 138 huellas de balas que existen en un tramo del Paseo Bulnes. La acción se llevará a cabo el viernes 27 de Septiembre, a las 19:15 hrs. en el Paseo Bulnes, esquina Tarapacá.

Si estás interesads en participar debes escribir al correo gonzalocuaz@gmail.com.
Desde los 7 años que veo esas marcas de balas en el paseo Bulnes, recuerdo que en los edificios frente a la moneda estaban bien marcados, alrededor de la Plaza de la Constitución, en la alameda, en Nataniel Cox, es cosa de poner atención y encontrar, han estado siendo borradas a medida que pasa el tiempo. Desapareciendo, bajo el estuco y las continuas capas de pintura, no existe resguardo de su existencia, pronto desaparecerán, al desconocer su existencia éstas dejan de tener importancia para las futuras generaciones, pierden su valor memorial. El relato siempre será insuficiente en nuestro sobre estimulado medio ambiente, los hechos físicos cobran relevancia para la verdad, para la existencia de la historia como hecho verídico, sí hubo violencia, sí abusaron del futuro, que tras una mano de pintura puede borrar el pasado. El barrio Cívico del que forma parte el paseo Bulnes es tal vez, la intervención urbana más importante que se haya realizado en Santiago, enmarca al palacio de gobierno en el centro de la civilidad y ciudadanía del poder político. Por él se proyecta el eje de simetría que desde la sede del poder político avanza su domino hacia la gran extensión austral del espacio territorial capitalino y nacional. Entre calle Padre Alonso Ovalle y calle Tarapacá, existen 138 marcas de bala, las que serán indicadas con punteros laser, para resaltar la existencia de estas 138 huellas, es un ejercicio para ahondar en la reflexión y el recuerdo colectivo. Hechas a fuego en la altura de los edificios del Barrio Cívico, huellas de la dictadura, realidad para recuerdos de que esta historia no se nos olvidará y hechos de este tipo no deben volver a suceder.