Más de un mes en huelga, dos semanas en el Mapocho: La ignorada movilización de los trabajadores de Monserrat

Fuente/ Agencia de Noticias y Ciudad Invisible

Treinta y cuatro días de huelga cumplieron este 28 de septiembre los trabajadores de los supermercados Montserrat, en busca de mejoras salariales y cumplimiento de contratos firmados hace dos años. Además, el domingo contabilizaron una semana desde que una quincena de ellos optaran por bajar al Río Mapochoe instalarse allí con carpas, como una forma de visibilizar una movilización ignorada abiertamente por los medios de comunicación tradicionales. Por otra parte, tres mujeres decidieron comenzar una huelga de hambre hace aproximadamente una semana, entre ellas la trabajadora Luz Pardo, con 20 años en la empresa y quien fue despedida tras sumarse a la movilización.

Los trabajadores paralizados alcanzaron a ser 576 en un comienzo, pero ya han disminuido a 449 debido a las medidas de presión ejercidas por la empresa, como las alrededor de 200 cartas de amonestación y los casi 150 despidos que han realizado. Sus exigencias son principalmente una mejora en sus sueldos base, en las gratificaciones y que se cumplan los contratos colectivos firmados el 2011, los que según Javier Rubio, tesorero del Sindicato Interempresas Montserrat, “no se han cumplido en ninguna de sus partes, salvo en el reajuste”.

Entre los puntos del acuerdo que no se han llevado a cabo, agrega el dirigente, está un incentivo de venta para las cajeras de $1.150 por millón vendido y una evaluación de desempeño que permitía asignación de cargos. Este es uno de los más importantes, pues“en el supermercado hay trabajadores que cumplen cargos de jefatura y tienen contratos de operadores. Cumplen la función de un jefe y ganan $180.000?, explica Rubio.

Respecto a la respuesta de parte de Montserrat, el dirigente declara que “no hemos tenido ningún acercamiento con la empresa, ni siquiera un llamado. La empresa no quiere negociar con nosotros”. Y agrega: “Queremos una mesa de diálogo. A ningún trabajador le gusta llegar a una huelga”.