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Foto: izquierdaestudiantil.cl

¿Cuál es la característica principal de tu candidatura a la Fech?

Hay un énfasis que nosotros hemos hecho, que nos diferencia de las otras candidaturas de izquierda, y tiene que ver con la participación. Hoy día la Fech está alejada de sus propios estudiantes y esa es una realidad que no podemos evitar. Frente a eso, y con las opciones efectivas de lograr un movimiento estudiantil fuerte a nivel nacional y cambiar internamente el carácter de la Universidad de Chile, lo que necesitamos es una federación fortalecida desde sus bases. Esta debe ser capaz de ampliarse a la participación de los distintos estudiantes, no sólo en el tema nacional sino que también otros temas que están organizando otros compañeros, como por ejemplo en género y en cultura.

La Fech ha recibido duras críticas por el rol que ha jugado en las movilizaciones durante el último tiempo. Una de ellas tiene que ver con la incapacidad que ha tenido para llevar la discusión a niveles más profundos y que solo cuenta con posicionamiento mediático ¿Cómo evalúas es papel que han desempeñado?

Yo creo que después del 2011 hubo claramente un desgaste en el movimiento estudiantil. Pero eso lamentablemente ha ido de la mano con conducciones erróneas en cómo llevar ciertos procesos. Estos últimos años hemos perdido masividad y fuerza en la movilización. Yo creo que ahí hay una autocrítica que debe hacerse a nivel de movimiento y de conducción en particular, para que efectivamente podamos el próximo año aunarnos con todos los actores sociales. Debemos tener claridad programática y sobre todo no atemorizarnos para salir a incidir. Creo que este año, por el susto a la cooptación de las demandas, el movimiento estudiantil se ha automarginado del debate. El 2014 tenemos que salir más a la ofensiva a decir cuál es la educación que queremos para que las reformas que hayan sean en los términos que el movimiento ha planteado.

“Yo voy a votar por Bachelet, porque al mismo tiempo que damos las disputas del movimiento social, veo que es necesario abrir espacios en la actual institucionalidad”

¿Qué estrategias a nivel de conducción del Confech proyectan para el 2014, tomando en cuenta la divergencia de posturas que dificultan la toma decisiones?

Creo que un valor que tiene el movimiento estudiantil es que ha tenido desde sus inicios una heterogeneidad. Tenemos que entender que ahí hay mucha gente participando, muchas visiones de cómo tenemos que avanzar en la construcción de una universidad pública por la que hemos estado luchando. Lo que sí tiene que haber el próximo año es la voluntad de tomar decisiones, y esas decisiones tienen que ser amplios consensos que muchas veces van a ser difíciles de lograr, pero tienen que hacerse. Porque lo peor que nos ha pasado este año es no tomar decisiones. El próximo año tenemos que aliarnos con todos los sectores sin exclusiones, tenemos que decidir salir a instalar con fuerza nuestras demandas, marcar hitos en la movilización, porque no es una movilización mecánica. Que estos hitos incidan a nivel nacional en la visión que existe de la educación, teniendo una estrategia clara como movimiento, en conjunto con todas las visiones del Confech. Necesitamos un movimiento que sea capaz de conquistar las demandas en el 2014.

Hablas de la necesidad que tiene el movimiento estudiantil de vincularse con otros sectores sociales, también lo hacen otras candidaturas como la de Luchar. ¿Qué rol cumple la Fech en ese fortalecimiento y qué diferencias tienen?

Hay un visión común entre algunas listas que tiene que ver con la necesidad de unirse con los trabajadores. Hoy día los estudiantes solos no vamos a ser capaces de generar los cambios y por eso es fundamental una alianza con los actores sociales que se han movilizado. Con respecto a esto, nuestras diferencias con las otras listas tienen que ver en primer lugar con quiénes nos aliamos. Hay muchas organizaciones que existen a nivel de los trabajadores, y ni el movimiento estudiantil ni la Confech tienen que entrar a decidir cuál es la organización que nos gusta y cuál no. Creo que es el mal en el que han caído algunas de esas listas. Hoy día tenemos que entender que la unidad con los trabajadores es fundamental, con todas sus organizaciones, para que podamos dar una lucha conjunta el próximo año y no solo por educación. Tenemos que ser capaces de ampliar con quiénes nos movilizamos, pero también de ampliar los temas. Lo que pasa con la mercantilización de la educación se da igualmente en la salud, en la previsión, y esos son temas donde nosotros como hijos de trabajadores, como futuros trabajadores, también que tenemos que defender en la lucha del próximo año.

Tomando en cuenta la inminente llegada de Bachelet al gobierno, ¿cómo proyectas el movimiento estudiantil y cómo la evalúas programáticamente?

Han habido propuestas que apuntan en la dirección de lo que ha planteado el movimiento estudiantil y otras que no. En ese sentido, hay un programa que es incompleto. Lo que nosotros tenemos que hacer como movimiento no es estar ni a favor de ese programa ni de esa candidatura, ni en contra de ese gobierno, sino que a favor de las demandas estudiantiles. El próximo año van a haber reformas en la educación, Bachelet ya lo ha dicho. Depende de nosotros que sean en los términos que la movilización social ha planteado.

¿Vas a votar por Bachelet en 17 de noviembre?

Sí, yo voy a votar por Bachelet, porque al mismo tiempo que damos las disputas del movimiento social, veo que es necesario abrir espacios en la actual institucionalidad. Hoy día no confiamos en Bachelet y somos los más críticos de los 20 años de Concertación, donde se gobernó a espaldas de la ciudadanía, pero hemos visto también en 2011 que podemos tener a todo un país movilizado, pero que existe una institucionalidad que es una piedra de tope. Por lo mismo, no podemos fingir que eso no existe, sino que tenemos que ser capaces de interceder en ella. Yo creo que estando Bachelet en el gobierno, este va a ser de disputas, donde sectores de izquierda van a estar tensionando y otros lo harán para su lado. Por eso nuestro protagonismo el próximo año va a ser fundamental,  para que finalmente lo que triunfe sean las demandas por las que hemos estado luchando durante los últimos años.