Foto: izquierdaautonoma.cl

Foto: izquierdaautonoma.cl

¿Qué aspectos creen que deben mejorar como Izquierda Autónoma al mando de la FECH?

 Como Izquierda Autónoma, una de las autocríticas importantes que tenemos que hacer es que estos últimos años nos ha costado mucho compatibilizar la lucha desde la formación interna de la universidad con el escenario nacional. Ha habido muchos estudiantes que se han levantado para transformar sus facultades o institutos para hacer de esta una universidad efectivamente pública, y creemos que ese es un espacio que debe retomar la universidad, y que ha estado un poco abandonado por la lucha en el escenario nacional. Ahora, tampoco creo que eso debe significar una incompatibilidad con mantener a la federación como un referente nacional, sino que debemos encontrar la manera de estar en ambos frentes.

¿Cuáles son las diferencias que tiene tu candidatura con el resto de las listas que se presentan para esta elección?

Hay un hecho del cual todas las listas tienen que hacerse cargo, y es que más allá de nuestras preferencias legítimas, la próxima presidenta de la república va a ser Michelle Bachelet, lo que significa que el próximo año va a haber una discusión en Educación de la cual el movimiento estudiantil tiene que ser protagonista. Nosotros creemos que para meterse en esa discusión, hay que tener por un lado autonomía. No se puede estar con un pie en el Gobierno y con el otro en la movilización, cuando la movilización es contra tu propio gobierno. Ahí hay una contradicción muy difícil de salvar. Y por otro lado, tenemos que dar una respuesta, una estrategia para enfrentar el gobierno que va a asumir en cuatro meses más. En ese sentido, es muy importante que la FECH sea un ente articulador con otros actores sociales, y nosotros hemos sido parte de los colectivos que han contribuido a formar con más colectivos y actores sociales ese movimiento, y tenemos que tener una respuesta en el corto plazo, que vaya en la línea de notificar al próximo gobierno que no va a existir ninguna reforma legítima a la Educación que no haya sido hecha a través del movimiento estudiantil.

Dices que ustedes se diferencian por ser autónomos de los partidos pero no son los únicos, por ejemplo la lista Luchar no pertenece directamente a ninguna tienda, ¿qué los diferencia en específico con ellos?

Ellos plantean como eje central de su programa el que la FECH sirva como espacio de articulación con otros actores sociales, y que la FECH también pelee por la reivindicación de otras luchas. Nosotros estamos de acuerdo con esos términos, pero ése es un trabajo muy a largo plazo en el cual la FECH efectivamente tiene que aportar para que en un futuro próximo exista un movimiento social organizado y maduro. Pero también tenemos que dar una respuesta al próximo gobierno y a su iniciativa en educación, y eso no es menor porque en realidad, el movimiento estudiantil ha sido capaz de ser el referente de la lucha por nuestros derechos, y creemos que no es una mera coincidencia que después del 2011 se hayan levantado conflictos en Aysén, o en Freirina. Incluso los conflictos con los portuarios (…) Y ahí creemos que hay que mantener la lucha también estudiantil, y avanzar en los términos del petitorio, sigue siendo la centralidad de la cual creemos que la lista Luchar se omite.

Ustedes se plantean muy centralizados en la lucha estudiantil pero como Izquierda Autónoma están presentes en el escenario electoral con varios candidatos, ¿cuál es el proyecto político que tienen para el país y los movimientos sociales?

Efectivamente, diferentes organizaciones han tomado la decisión de llevar a dirigentes estudiantiles a las elecciones parlamentarias. Son decisiones que se toman al interior de cada organización; no hay propiamente dirigentes que representen al movimiento estudiantil. Es por eso que nosotros en parte hemos preferido tener nuestro énfasis en construir movimiento social, fuerza social y darle autonomía política, más que poner todos los huevos en una sola canasta. Ahora, creemos que es importante que el país vaya construyendo nuevos referentes políticos que sean alternativa  reales para el duopolio Concertación-Alianza, o ahora Nueva Mayoría. Tenemos que ser capaces de ir construyendo en unidad con los demás actores que se han ido constituyendo en estos años de movimientos sociales para que efectivamente seamos capaces de construir un referente unitario que pueda hablarle al país.

La CONFECH adoptó en junio pasado una alianza multisectorial, ¿ustedes mantendrán esa línea de estar al mando de la instancia que agrupa a las federaciones del CRUCH?

 Sí, la respuesta es obviamente que sí. Esto no es solo desde este año, sino desde 2011 en adelante; la CONFECH ha mantenido una labor importante en seguir vinculándose con otros actores que están en la reivindicación de sus derechos. La diferencia que podría plantearse es que nosotros creemos, como decía antes, que hay que tener una respuesta ante la iniciativa del gobierno, no en el mediano o largo plazo, sino en cuatro meses más. Y si bien la CONFECH, por un lado, va a tener que saber ser capaz de atender el debate nacional en educación y ser protagonista de eso, y por otro, seguir haciendo un trabajo que es más de hormiga y que es igualmente importante, que tiene que ver con recomponer el campo social en Chile.

¿Cómo proyectan a la FECH en su liderazgo al interior de la CONFECH, considerando la nueva composición en la que, por ejemplo, en la USACH existe una mesa más radicalizada?

Nosotros estamos muy contentos porque en dos federaciones que son importantes, como son la FEUSACH, y la FEUC, donde han ganados referentes que están por enfrentar la iniciativa del próximo gobierno de la Nueva Mayoría. Dentro del movimiento estudiantil, conviven organizaciones que evidentemente son muy diversas pero a todos nos une que creemos que hay que luchar por una educación pública y gratuita y de calidad, por lo que creemos que se está configurando un escenario más que propicio al interior del CONFECH para trabajar todos unidos.

¿Cómo analizas a las distintas candidaturas de izquierda que se presentan en las elecciones presidenciales?

Evidentemente falta más unidad. Nuestro análisis es que hay poco en juego en esta elección, y está prácticamente corrida. Ya trabajamos sobre el hecho de que la próxima presidenta va a ser Michelle Bachelet, pero creemos que es importante saludar que existan referentes de izquierda como Marcel Claude o Roxana Miranda. Pero tenemos que criticar, y ser también muy autocríticos con nosotros mismos, como izquierda, por ser incapaces de levantar un referente más unitario que le pueda dar una alternativa al país.

Para algunos la candidatura de Bachelet representa un proyecto de izquierda pero sobre todo en las nuevas generaciones provoca rechazo a partir de su rol en el “pingüinazo”. ¿Cómo ves a su candidatura?

Como una candidatura que se ha vestido de las demandas estudiantiles para hablarle a la ciudadanía, y creemos que eso no se da porque ahora ella esté efectivamente convencida de eso, sino porque el movimiento estudiantil la obligó a tomar una postura al respecto. (…) Ese será también uno de los desafíos que tendremos el próximo año, que es hablarle a la ciudadanía, una que hoy confía en ella pero nosotros conocemos desde el 2006, y finalmente cerró ese conflicto el 2008 con todos los presidentes de partido en La Moneda celebrando. Sentimos que se quiere cerrar el 2011 este 2014. Por eso el desafío será tener una denuncia sobre todo aquello que no nos represente, y entregar luces sobre cómo avanzar hacia una educación que sea concebida como un derecho.

Finalmente, ¿cuáles son las tres principales propuestas que tienen en su candidatura?

En el ámbito nacional, tener una FECH que participa e incide de ese debate, con autonomía de los partidos tradicionales y con capacidad de decir efectivamente en la educación. Otro aspecto es transformar la Universidad de Chile, luchar con las desigualdades que hay al interior, que tienen relación con que existen carreras consideradas más rentables y otras que no, con lo que se ha dejado a esas facultades a que subsistan con el autofinanciamiento, en condiciones muy precarias. Por último, creo que es importante hablar de las elecciones de Rector y Decano que van a haber el próximo año, en la cual habrá un debate sobre si los estudiantes y funcionarios deberíamos votar. Hoy no votamos. Hace más de 40 años sí lo hacíamos y creemos que hay espacio para avanzar en esos términos, y que en una eventual futura elección, los estudiantes y funcionarios también seamos parte de esa elección.