¿Cómo afecta la nueva Ley de Televisión Digital a las comunidades?

Según algunos honorables del Congreso, hay razones para celebrar. Con la aprobación de este proyecto, se garantiza a la ciudadanía que los partidos de la Selección chilena de fútbol deben ser transmitidos por señal abierta, a pesar de que por estos días la Conmebol y la FIFA presionan a la ANFP para cuestionar la ley. Pero esta nueva disposición legal dista enormemente de contribuir con alegrías deportivas al pueblo de Chile. Más bien, se encarga de consagrar monopolios mediáticos, dificultar el emprendimiento en el sector para quienes deseen hacerlo y, por otro lado, viola una serie de estándares internacionales en cuanto a inclusión social y calidad de contenidos. 

A principios de octubre de este año, Frank La Rue, Relator para la protección de la libertad de expresión y opinión de Naciones Unidas que se encontraba en Chile, afirmó que el proyecto “no aprueba estándares internacionales en Libertad de Expresión”. Agregó además que se alejaba de las normas que aseguraban pluralismo, poniendo énfasis en la poca protección que se le otorga a los medios comunitarios.

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Precisamente, la nueva disposición restringe duramente los alcances de la televisión comunitaria limitando su señal hasta pocos metros desde su punto de emisión, cercando su cobertura a un rango menor al de los canales locales. De acuerdo a la normativa internacional, este radio no puede ser acotado. ¿Dónde queda el papel de los medios si no está en el desarrollo de nuevos canales de participación e integración de una ciudadanía con múltiples identidades?

En ese sentido, la Presidenta de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias y exdirectora de Radio Tierra, Pía Matta, es enfática en el rol que deben cumplir los medios de comunicación como pilares fundamentales de todo sistema democrático: “Cualquier iniciativa o proyecto de ley de parte del Ejecutivo o de los actores sociales respecto a medios de comunicación debe siempre, de acuerdo a los estándares internacionales en materia de libertad de expresión y derecho a la comunicación, estar estrictamente ligado al bien común. Para nosotros ese bien común es la democracia”.

A mi juicio, el reconocimiento legal para los distintos tipos de canales es un avance para lo que es Chile”.

Desde su génesis, la iniciativa ha sido cuestionada sobre su real aporte a la creación de nuevos canales de participación ciudadana a través de los medios. En la misma línea, Matta agregó: ” el  proyecto de televisión digital partió hecho muy al dedo de los grandes canales de ANATEL, de los grandes consorcios que están en la televisión, y poco y nada tomó las iniciativas ciudadanas para que existan mejores condiciones y así estos actores se puedan expresar”.

Respecto de estos cuestionamientos, el senador y miembro de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Pablo Letelier (PS), argumentó: “lo que ocurre en nuestro país es que tenemos un modelo de televisión bastante pobre, por decirlo suavemente. A mi juicio, el reconocimiento legal para los distintos tipos de canales es un avance para lo que es Chile”.

A su vez, el congresista señaló: “Tenemos un país donde hay un tremendo pánico a la pluralidad de los medios y a la libertad de expresión”. Por el contrario, para la organización Mesa Ciudadana y TV Digital, existe una demanda importante por la garantía de estos derechos comunicacionales.

Uno de los puntos debatidos en el parlamento fue la inclusión de los pueblos originarios en la ley, cuestión que en definitiva fue omitida por el Senado. Al respecto, Letelier declaró: ” ¿puede una agrupación mapuche, aymara o rapa nui postular a la concesión de un canal comunitaria? Por cierto. Lo que sucede es que nadie puede atribuirse la representación, por ejemplo, del pueblo mapuche”. Cabe recalcar que para los estándares internacionales, las concesiones a pueblos mapuches están consideradas en la ley de medios de comunicación.

Los municipios tampoco podrán adjudicarse la concesión de una señal comunitaria. Letelier, en ese ámbito, declaró: “los medios de carácter local o comunitarios terminan siendo propaganda política de la administración de turno. Eso no me parece conveniente”.

En una Declaración Pública emanada el 7 de octubre, Mesa Ciudadana y TV Digital manifestó su impresión por la falta de garantías que aseguraran una “televisión educativa, cultural y comunitaria”. En la misiva, la organización puso énfasis en tres ejes fundamentales: una concesión estatal de televisión exclusivamente a TV educativa y cultural ; reconocimiento por parte del Estado a canales de TV comunitarios existentes, que se fomenten a través de fondos de antena y se apoye la producción de sus contenidos ; y, por último, que se asegure la diversidad de integrantes en el Consejo Nacional de Televisión.

Si bien el segundo punto fue tomado en cuenta, el desventajoso escenario en que los medios comunitarios deben autogestionarse resulta más bien un problema respecto a las verdaderas posibilidad de levantar contenidos de calidad. En ese sentido, la Ley de Televisión Digital favorece a los grandes grupos que ya poseen canales del espectro radioeléctrico.

En su sitio web, la Mesa Ciudadana y TV Digital resume en 11 puntos las características principales que la Ley de Televisión Digital debería contemplar para asegurar contenidos de calidad, alto nivel educativo y la pluralidad en su generación.