DineroCada voto, 686 pesos. Esa es la devolución que estipula la Ley 19.884 sobre Transparencia, Límite y Control del Gasto Electoral. Sin embargo, tras la alta abstención que se registró en las primeras elecciones presidenciales de voto voluntario, algunos candidatos, especialmente de sectores independientes, han comenzado a preocuparse de la situación financiera en la que los dejó su participación en las urnas.

Los especialistas aseguran que la legislación al respecto no tiene la capacidad de fiscalizar el nivel de gastos y ganancias que pueden ser obtenidas tras las candidaturas. Además, reparan en la necesidad de fomentar el financiamiento público de las campañas, por sobre el aporte de privados.

El impacto del voto voluntario y la abstención

Uno de los factores a analizar tras la implementación del voto voluntario ha sido el alto nivel de abstención registrado en las últimas elecciones presidenciales, correspondiente al 51% del padrón electoral. Más allá de los problemas de legitimidad democrática, la abstención ha encendido las alarmas pues podría significar un serio problema financiero para quienes deseen impulsar sus campañas.

“El impacto directo es sobre los candidatos más pequeños. Hay candidatos que focalizaron su campaña hacia sectores juveniles donde efectivamente el respaldo no fue muy bueno”, explica Pablo Monje, doctorado en Ciencias Sociales y magíster en Gestión y Políticas Públicas de la Universidad de Chile.

Algunos proyectaban una intención de voto alta y eso no ocurrió, como vimos en el caso de Marcel Claude”.

“Algunos proyectaban una intención de voto alta y eso no ocurrió, como vimos en el caso de Marcel Claude. En el voto voluntario tú buscas un nicho de electores y a veces ese nicho no te responde, que es lo que le pasó también a Sfeir, que se metió en todo el tema medioambiental, o el PRI, que se involucró en el tema regionalista y buscó votos por ahí”, explica.

Por otra parte, según describió Kenneth Bunker, miembro del Observatorio Electoral UDP y columnista de tresquintos.com, la modalidad del voto voluntario contempla un mayor padrón electoral y, por ende, un mayor gasto en campaña por parte de los aspirantes al poder.

“El efecto sobre el financiamiento electoral es que sube el límite de gasto en las campañas. En vista de que hay más gente considerada para votar, a los candidatos se les permite recaudar más fondos y gastar más dinero”, declaró.

Tras los datos entregados por el Servel, las candidaturas de Michelle Bachelet y Evelyn Matthei recibirán un mayor reembolso de dinero en consideración con sus votos. En total, el Fisco dedicará $4.511.786.328 a la devolución de gastos de los 9 candidatos presidenciales. En tanto, en segunda vuelta, Bachelet y Matthei recibirán una compensación de $460 por voto.

Sin límite de gastos

A la hora de hablar del financiamiento de las candidaturas, uno de los problemas apunta a la desigualdad producida en la competencia entre aspirantes independientes y quienes son apoyados por grandes partidos políticos. Esta fue una dificultad vivida en carne propia por el comando de la candidata del Partido Igualdad, Roxana Miranda.

Creemos que hay una competencia desleal”, aseguró Sergio Flores, jefe de finanzas de la campaña y ex candidato a senador por Santiago Poniente. “En primer lugar, a las candidaturas emergentes se les niega toda la cobertura periodística de poder competir en la difusión. Además, tenemos la imposibilidad económica de competir ante conglomerados que gastan 3 ó 4 millones de dólares en una campaña e incluso más que eso”.

En el comando de Miranda informaron que la candidatura fue financiada con un crédito solicitado al Banco Estado de 50 millones de pesos. El préstamo, en tanto, será cancelado en su totalidad por la votación obtenida, que le reportaría a la candidata una suma total de más de 57 millones de pesos.

Según el especialista Kenneth Bunker, los candidatos gastan mucho más dinero del que se atreven a reconocer públicamente. Especialmente aquellos con mayores posibilidades de llegar a La Moneda.

“El problema del gasto electoral es cómo se controla la plata que reciben los candidatos que gastan más”, señaló. “Debería haber un ajuste real con respecto a la gente que puede votar en una elección y la plata que se va a gastar. Es un derroche de plata gigantesco”.

El Servel establece un límite de gastos para las candidaturas presidenciales de más de 9 mil millones de pesos.

En efecto, el Servel establece un límite de gastos para las candidaturas presidenciales de más de 9 mil millones de pesos. Cifra a la que sólo se ha acercado la candidata Michelle Bachelet, quien solicitó un préstamo de 2.500 millones de pesos al Banco Estado, muy por encima de los demás aspirantes.

Ex Vocera de Claude: “Las campañas políticas son financiadas por encapuchados”

Los especialistas coinciden en que el financiamiento de las campañas políticas debería generarse a través de fondos públicos que impidieran un eventual conflicto de intereses con los candidatos. Hoy, la realidad genera una desigualdad importante entre las posibilidades de propaganda de aspirantes que reciben aportes privados versus quienes deben financiarse sin el apoyo de grandes empresarios y partidos políticos.

“Hay que mejorar la ley, el financiamiento tiene que ser 100% público. Hay candidatos que se meten abiertamente por negocio, es necesario solicitarle mayores requisitos, no puede ser que se necesiten sólo 45 mil firmas, que además pueden ser hasta fraudulentas”, explicó Monje.

El especialista agrega que es necesario evitar “el negocillo que se está empezando a dar de presentarse con una candidatura. Hay unos que trabajaron con el 30 ó 40 por ciento de los recursos que se van a devolver, es cosa de analizar el costo de la campaña de Parisi, él no gastó lo que él invirtió en su totalidad”.

ClaudeAl respecto, Karen Hermosilla, ex vocera del candidato presidencial Marcel Claude, aseguró que “las campañas políticas en este momento están financiadas por encapuchados, nadie sabe quiénes son y eso promueve que haya venta de favores comprometidos con cada candidato”.

La ex vocera declaró que no basta con realizar un cambio en el sistema binominal si no se realizan modificaciones respecto al financiamiento, pues persiste una brecha “entre candidatos ricos y pobres, o entre quienes son apoyados por el empresario y los que no”.

El candidato del movimiento Todos a La Moneda, Marcel Claude, aseguró recientemente que le faltan 150 millones para cubrir sus deudas tras la campaña electoral. Claude recibirá cerca de 127 millones de pesos si logra acreditar sus gastos, ante lo cual surge una nueva complicación.

“El tema es que cuando un candidato no consigue un préstamo, tampoco puede comenzar una campaña en buen pie. A Marcel le dieron un crédito por 110 millones y después pidió otro crédito que le negaron. Si no tienes un crédito que acredite el gasto en campaña, luego no puedes retirar la plata de los votos, la gente cree que la cantidad de votos determina el monto que te van a devolver, pero eso es sólo en base a lo que puedas justificar”, explica Hermosilla.

En tanto, los simpatizantes de Claude ya han comenzado a organizarse para calcular la deuda del ex candidato y ayudarlo a financiar los gastos que dejó su campaña.