Frente de Estudiantes LibertariosEl Frente de Estudiantes Libertarios (FEL) ha tenido un 2013 intenso pero fructífero. Desde 2011 experimenta un avance sustantivo dentro del movimiento estudiantil, tanto a nivel secundario como universitario, lo que les ha permitido ingresar a las cúpulas de varias federaciones, como fue el caso de Felipe Ramírez, estudiante de Comunicaciones de la Universidad de Chile, y que ese mismo año logró integrar la mesa de la FECH en el cargo de Secretario General.

Al año siguiente, en la histórica instancia de representación estudiantil, los libertarios se anotaron un nuevo avance, con la elección de Fabián Araneda en la vicepresidencia, proceso que alcanzó su punto más alto hace 13 días, con el triunfo de Melissa Sepúlveda, militante del FEL y del colectivo feminista La Alzada.

Sin embargo, en los medios tradicionales no se destacó el lento proceso que los ha llevado hasta importantes cargos de representación política, y que dan cuenta de una prominente posición dentro del movimiento social más relevante del último tiempo. Pocos saben que desde su fundación en 2003, estuvieron tres años consecutivos al mando de la Federación de Estudiantes de la Univerisidad Católica de la Santísima Concepción, y que en la zona registraron importantes hitos como la Secretaría General de la Universidad de Concepción en 2005, entre otros.

Hoy, cuando han alcanzado cierta notoriedad pública ante el triunfo en la FECH, los cuestionamientos hacia sus principios políticos fueron acompañados por la constante intención de vincularlos con sectores radicalizados, pasando por alto la teoría política que existe tras el comunismo libertario que los rige como organización.

Esta semana es de celebración para el FEL por su décimo aniversario y para ello han invitado a un Seminario que durará tres días, y en el que analizarán las distintas perspectivas del movimiento libertario en Chile.

Voceros entregan su postura

Simón Ramírez, actual encargado político de la sección Santiago del FEL, sociólogo y tesista de Filosofía de la Universidad Católica, analizó para ElDesconcierto.cl el momento que viven como organización, que cumplió los 10 años y que ha estado en un proceso de reflexión interna durante el último tiempo. “Nuestra idea es traspasar esa reflexión a un espacio más público, y por lo tanto poder dialogar también con compañeros y compañeras de otras tendencias que quieran participar. Y esto va a terminar probablemente a principios del próximo año con actividades, actos y eventos más públicos para darle el cierre a este proceso, que nosotros creemos que no solamente marca los 10 años del FEL como hito importante, en el sentido de que es una organización que ha crecido nacionalmente, que se ha fortalecido orgánicamente, así como también su capacidad de elaborar política, pero también sentimos que es un punto de inflexión importante el que se marca con la FECH respecto del proyecto libertario en Chile en general”, comenta.

El estudiante de 25 años reafirma lo relevante que fue para ellos lo sucedido en 2011. “Fue un punto de inflexión clave en la organización, y no solo para el FEL, sino para todas las organizaciones que estaban más consolidadas, a nivel estudiantil por lo menos. Lo que hizo el 2011 fue ponernos a prueba, ver cómo éramos capaces de responder a una coyuntura como esa, y en ese sentido para el FEL fue un combustible respecto a nuestra propia organización y a su fortalecimiento”, analiza Ramírez.

Sin embargo, para el encargado político del FEL, el boom mediático alcanzado tras la elección de Sepúlveda en la FECH “ ha sido más que nada sensacionalista, y como a partir de los medios tradicionales se intenta deslegitimar una apuesta política que en el fondo es una apuesta que ha sido apoyada masivamente por los estudiantes a nivel nacional. Esas caricaturas de “la ultra”, que al parecer no es más que un adjetivo usado por el bloque en el poder para deslegitimar a las posturas que pretenden presentar propuestas de cambio profundos y radicales, pero en ese sentido tenemos que ser capaces de mostrar que hay un proyecto sólido, trabajado durante años, con representación a nivel nacional, con inserción no solamente en lo estudiantil”, expresa Simón.

Nuestra apuesta estratégica es lo que hemos llamado ruptura democrática, y plantea que lo que hoy es necesario en esos términos es hacer estallar, romper radicalmente la camisa de fuerza hacia la organización social y popular que está en el marco institucional del país

Finalmente, Ramírez señala que explica que las decisiones estratégicas que definen los lineamientos a nivel nacional dentro de la organización no están definidos de manera unívoca o monolítica, pues “los libertarios somos por definición antidogmáticos”.

Nuestra apuesta estratégica es lo que hemos llamado ruptura democrática, y plantea que lo que hoy es necesario en esos términos es hacer estallar, romper radicalmente la camisa de fuerza hacia la organización social y popular que está en el marco institucional del país, con el objetivo de que los distintos sectores sociales puedan hacer los cambios más profundos que nosotros estamos planteando. Hoy por hoy, eso se traduce en la necesidad de aumentar los niveles de democracia en el país”, finaliza.

Cómo los analizan sus “compañeros”

Para pocos estudiantes de la Universidad de Chile parece haber sido sorpresivo el triunfo de Melissa Sepulveda en la FECH. Andrés Fielbaum, ex presidente de la instancia estudiantil y miembro de la Izquierda Autónoma, comentó sobre el momento que viven los estudiantes libertarios y su actual conducción de la Federación. “Es claro que los posiciona de una manera más potente pero diría que su triunfo reafirma una tendencia de ya varios años dentro de la universidad, respecto de la que los estudiantes de la Chile están apostando por transformaciones a nivel nacional, por la movilización, y por la conquista de los derechos sociales básicos, y que entienden que para eso se requiere forjar alternativas políticas desde los movimientos sociales y no esconderse detrás de la Concertación”, comentó.

“El hecho de que las organizaciones de izquierda, no solo el FEL, sino lo que ha ocurrido con nosotros mismos (IA), con la misma UNE, el hecho de que las organizaciones de izquierda que ya están de alguna manera consolidadas empiecen a adquirir una estructura más nacional, es una buena noticia para toda la izquierda. Creo que en la medida que podamos ir trabajando de manera complementaria, es que efectivamente vamos a poder ser efectivos en serio”, analizó.

Finalmente, Fielbaum desestimó que los intentos de la prensa tradicional por dañar la imagen de los estudiantes libertarios ligándolos con “la ultra”, sean efectivos, pues “definitivamente no tiene ninguna relación con como es la realidad, y los estudiantes de la Universidad de Chile lo saben porque los conocen”, expresó.