Sistema BinominalUna herencia implacable de la dictadura. El sistema binominal, ideado por el fundador de la Unión Demócrata Independiente, Jaime Guzmán, se ha transformado en el símbolo de la cuestionada democracia nacional. Sin embargo, a 24 años de la entrega de poder por parte de los militares a la Concertación y, en medio de altas cifras de abstención en las últimas elecciones municipales, presidenciales y parlamentarias, dicha lógica electoral comienza a derrumbarse.

Hoy, el sistema binominal recibe las críticas de diversas bancadas políticas, incluso de aquellas que han utilizado el mecanismo a su favor durante años y, recientemente, en los comicios de la semana pasada.

Es verdad que el sistema binominal esta vez nos benefició a nosotros”, señaló recientemente la candidata de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet. “Pese a eso, los valores y los principios existen siempre y aunque el sistema binominal nos haya favorecido, no es un sistema justo y por eso hay que cambiarlo”.

 

Ganadores y perdedores

Según los expertos, tras el fin de la dictadura de Pinochet, el sistema binominal ha favorecido ampliamente a dos grandes fuerzas políticas chilenas: “Si uno mira la historia de las elecciones legislativas en Chile, el sistema binominal ha beneficiado tanto a la Concertación como a la Alianza, que son las grandes coaliciones”, declaró Kenneth Bunker, miembro del Observatorio Electoral UDP y columnista de tresquintos.com.

“Si uno mira la historia de las elecciones legislativas en Chile, el sistema binominal ha beneficiado tanto a la Concertación como a la Alianza”.

En efecto, el diseño de dicho método electoral buscó posicionar en el campo de la política legislativa a dos alternativas que ofrecieran una lógica de partidos estable y difícil de modificar. Así, ante un eventual término del sistema, la misma arena política tradicional dentro y fuera del Parlamento podría sufrir amplias transformaciones.

En los comicios del pasado 17 de noviembre el Partido Progresista fue uno de los grandes derrotados por el mecanismo electoral, con el fracaso gráfico de Marisela Santibáñez. Pese a ésta que obtuvo primera mayoría en la competencia por su distrito, no fue electa.

“Marisela Santibáñez salió primera en su distrito y no fue electa, pero Vlado Mirosevic, en la misma lista, salió tercero en Arica y fue electo. Hay una especie de empate, uno puede ser elegido siendo tercera mayoría como Vlado o perder una elección como Marisela. El binominal no distingue entre los nombres de candidatos, no importa si tienes una primera mayoría o no. Lo que distingue es que lo más importante es la mayoría de las listas”, argumentó Bunker.

Roberto PobleteOtros, al contario de la actriz, tendrán la posibilidad de llegar al Parlamento gracias al cuestionado sistema electoral. Es el caso del actor Roberto Poblete (PS), quien accedió a competir por la región del Bío Bío y terminó siendo arrastrado por los buenos resultados de José Pérez (PRSD).

Poblete fue elegido con el tercer lugar de las preferencias y reconoce que la lógica electoral chilena no es justa. “A pesar de que en este caso yo soy muy favorecido por el sistema binominal, encuentro que hay que cambiarlo a la brevedad posible, porque no está bien que una persona que obtenga mayor votación sea perdedor frente a una con menos votos”, señaló.

El comunista Daniel Núñez, quien compitió por la región de Coquimbo, fue otro de los beneficiados de la Nueva Mayoría por el sistema binominal: obtuvo un 13% en las votaciones, ubicándose en el cuarto lugar de la lista, pero fue electo.

“Utilizamos al binominal para darle sepultura y esa es la línea en la que nosotros nos estamos moviendo”, argumentó el ahora diputado comunista. Y agregó: “Yo creo que el sistema binominal tiene los días contados, la opinión unánime en la Nueva Mayoría es que al sistema hay que cambiarlo y evidentemente los más perjudicados con un cambio están en la derecha”.

 

¿Por qué sistema electoral reemplazarlo?

Una de las dificultades en el cambio del sistema binominal radica en la elección del nuevo mecanismo, algo sobre lo que aún no hay acuerdo. Según el analista Kenneth Bunker, “hay distintos tipos de sistema: puede ser el sistema unitario, donde se elige un diputado y senador por cada distrito, puede ser un sistema proporcional corregido, donde, según propuso la DC con RN, se juntan los distritos, y se pueden hacer cálculos para que así una cantidad de diputados represente exactamente lo que es la población. También puede ser un sistema puramente proporcional o un proporcional perfeccionado, que es lo que ha propuesto la derecha. En el fondo es lo mismo pero salen elegidas las dos primeras mayorías en vez de mayorías por listas”.

“El sistema que tiene mayor probabilidad de pasar es el que está tramitando hoy día Patricio Walker, que pasaría a otorgar 2, 4 ó 6 legisladores por cada distrito, con mucha mayor proporcionalidad en la Cámara de Diputados, pero manteniendo la estructura del Senado”.

En el parlamento chileno, la decisión final estará altamente influenciada por lo que opine la bancada de Renovación Nacional, ya que sus votos son necesarios a la hora de realizar las modificaciones respectivas. Desde esta perspectiva, declaró Bunker, “el sistema que tiene mayor probabilidad de pasar es el que está tramitando hoy día Patricio Walker, que pasaría a otorgar 2, 4 ó 6 legisladores por cada distrito, con mucha mayor proporcionalidad en la Cámara de Diputados, pero manteniendo la estructura del Senado, que sigue siendo la cámara de veto”.

Hoy, el sistema binominal configura un escenario donde ciertos votos valen más que otros. Por ejemplo, en distritos de mayor densidad de población, como Puente Alto o Valparaíso, se eligen dos diputados, al igual que en localidades pequeñas de Chile con menos habitantes. De esta forma, un candidato puede necesitar menos votos para resultar elegido.

“Un voto en Río Verde, por ejemplo, decide más que un voto mío en Puente Alto”, señaló Bunker.

 

El momento del cambio: ¿Quiénes deciden?

Según el escenario electoral de los últimos 40 años, el sistema binominal ha favorecido a las dos grandes mayorías políticas que se encuentran hoy al mando del parlamento. Desde esta perspectiva, un eventual reemplazo del mecanismo despierta dudas sobre los objetivos políticos de las diversas bancadas.

Al respecto, el diputado Daniel Núñez señaló que, más allá de los resultados obtenidos en las últimas elecciones, la postura de su partido “siempre ha sido que el sistema binominal es un sistema antidemocrático que no permite una expresión real de toda la representación política que hay en la sociedad chilena”.

En tanto, el actor Roberto Poblete reflexionó: “Tú ya sabes quiénes son los que en masa no asisten a votar reformas al binominal. Yo lo planteé durante la campaña y lo sigo sosteniendo, pero hay una cosa que también es cierta: cuando nos inscribimos en esto, todos sabíamos que así eran las reglas del juego y ahora debemos trabajar para cambiarlas”.

“Los políticos quieren cambiar el sistema de forma más conveniente para ellos”.

Competencia, transparencia y representación, según Kenneth Bunker, son los tres ejes fundamentales que deben ser modificados en el sistema electoral. Sin embargo, el analista llamó a poner atención al momento en que se realicen los cambios y a no ilusionarse: “Los políticos quieren cambiar el sistema de forma más conveniente para ellos, mucha gente está proponiendo que esto se decida en una asamblea constituyente. Si solo se cambia dentro del poder legislativo, hay muchos intereses involucrados, muchos cálculos, muchos mapas”.