Mario AguilarMario Aguilar tiene 30 años experiencia docente y es magíster en educación. Militante del Partido Humanista, asegura tener las condiciones para ejercer un liderazgo “muy distinto al que se ha conocido hasta ahora” en la organización gremial más grande de Chile.

A horas de la votación, Eldesconcierto.cl lo entrevistó con el objetivo de conocer sus principales propuestas y observaciones respecto al trabajo realizado en los últimos años por el Colegio de Profesores.

¿Cuál es su diagnóstico sobre el rumbo del Colegio de Profesores en los últimos años en el movimiento gremial?

Nuestro diagnóstico es que el Colegio de Profesores ha perdido influencia dentro de la sociedad chilena, se ha debilitado mucho su accionar y eso ha permitido que avancen políticas que son muy contrarias a los intereses del profesorado y muy contrarias a una buena educación.

Todo eso ha influido fuertemente en el estado de debilidad en el que estamos, este es un gremio del que un porcentaje importante de la gente se ha ido retirando, si bien el número de colegiados es alto. Los profesores más jóvenes tampoco se interesan o se motivan por colegiarse. Hay una crisis que nosotros tenemos que enfrentar, no podemos ser autocomplacientes respecto a lo que está pasando, porque un gremio así no es lo que necesitamos.

¿A qué cree usted que se debe esta pérdida de influencia del Colegio de Profesores?

Hay varios factores y algunos vienen de mucho tiempo, pero a mí me parece que hay dos decisivos. Uno es que, sin dejar de lado lo salarial que por supuesto es justo y corresponde que luchemos por ello porque el profesorado no gana en Chile lo que debe, cuando se circunscribe el accionar gremial solamente a eso, y se deja de lado el abordaje de los temas educacionales, de los temas pedagógicos, entonces nuestra voz se escucha menos.

“El gremio en los últimos años no ha tenido la necesaria autonomía que merece respecto de los partidos políticos”.

La presidencia nuestra no ha tenido un discurso solvente, bien fundamentado, donde la gente, al escucharlo, quede con una buena imagen del gremio. Al no tener una buena propuesta en ese campo, otras visiones, de ingenieros, de economistas, visiones que no son pedagógicas han influido fuertemente en lo que es la educación.

Por otra parte, el gremio en los últimos años no ha tenido la necesaria autonomía que merece respecto de los partidos políticos. Nosotros hemos sostenido que el gremio debe ser plenamente autónomo y eso no significa no tener posicionamiento político frente a los hechos que acontecen, porque las decisiones en material educacional son finalmente decisiones políticas y debemos incidir ahí, pero lo que no debe ocurrir es que los partidos digiten al gremio, algo que ha pasado fuertemente en los últimos años y la gente lo percibe y se da cuenta.

¿Se refiere básicamente a la presidencia de Jaime Gajardo y su militancia en el Partido Comunista?

Sí, pero también eso aconteció anteriormente, con el colega Osvaldo Verdugo o Jorge Pavez. Es una realidad que hay en el gremio, aunque con Gajardo eso se ha acentuado mucho, es de alguna manera una concepción gremial que se arrastra de décadas atrás que hoy día está absolutamente cuestionada, cuando hay una sociedad empoderada y el profesorado también es parte de esa sensibilidad, de fuerte rechazo a la clase política y cuestionamiento hacia sus instituciones. La demanda también implica esta necesaria exigencia de autonomía de las organizaciones sociales y gremiales y para nosotros es fundamental.

¿Cuál debería ser la vinculación del Colegio de Profesores con el resto de los sectores sociales, especialmente respecto al Movimiento Estudiantil y su demanda de educación gratuita?

Hay dos dimensiones complementarias. Por un lado, nosotros tenemos que ser capaces de montar nuestra propia agenda. Hay temas que son del profesorado y nos preocupan directamente, por lo que necesariamente debemos instalar una mesa de negociación sectorial con el gobierno que venga. Esto no se contrapone con la idea de que también necesitamos articularnos con otros sectores sociales como, por ejemplo, con el movimiento estudiantil, donde también hemos tenido un papel secundario. Queremos pasar a tener un papel más activo, en coordinación con los estudiantes, tanto universitarios como secundarios.

También hay otros campos, que son más relativos a lo laboral, donde particularmente hay un conflicto específico que nosotros queremos abordar en caso de asumir la presidencia y que es el tema de las AFPs. Esto necesariamente pasa por articularse con otros actores y la ciudadanía, porque ese robo y estafa que nos hacen las AFPs a millones de chilenos es un tema que sobrepasa con creces la posibilidad de que un solo gremio lo pueda enfrentar.

¿Cómo se posiciona su lista ante un eventual gobierno de Michelle Bachelet?

Nosotros, ante el gobierno de Bachelet y de quien fuera, nos planteamos con total disposición a dialogar y trabajar los temas que nos afectan y nos preocupan como gremio, como en los temas de la educación chilena. Esto, con total y absoluta autonomía del gobierno y con actitud y disposición a la movilización muy activa.

“A nosotros no nos va a llamar ningún ministro, ni ningún dirigente político para digitar lo que vayamos a hacer y decidir”.

Creemos que no se contrapone que nosotros tengamos capacidad de diálogo con la autoridad que esté, pero a la vez estemos absolutamente disponibles a aumentar la capacidad de movilización. Este ha sido un gremio que se ha caracterizado por ser muy activo, muy movilizado. A nosotros no nos va a llamar ningún ministro, ni ningún dirigente político para digitar lo que vayamos a hacer y decidir.

¿Cuál es el principal objetivo programático de su candidatura?

Nuestra lista se llama Refundación porque lo que nosotros planteamos es que este gremio necesita cambios de fondo, profundos. Nuestra candidatura contempla modificación de estatutos y cambios en la orgánica y manera de funcionar del gremio, vamos a desburocratizarlo, vamos a hacerlo mucho más transparente y más democrático.

“Vamos a tener en ese sentido un discurso mucho más solvente, más preparado, de manera tal de que nuestra imagen como profesores vuelva a tener la respetabilidad que se ha perdido”.

Vamos a poner término a los dirigentes vitalicios, vamos a restringir los periodos de permanencia en los cargos y hacia lo externo queremos posicionarnos con mucha más fuerza en los temas pedagógicos, educaciones. Vamos a tener en ese sentido un discurso mucho más solvente, más preparado, de manera tal de que nuestra imagen como profesores vuelva a tener la respetabilidad que se ha perdido. Queremos que la ciudadanía nos escuche más y eso obligue a las autoridades a tomar en cuenta nuestras propuestas.

¿Cuál es la principal diferencia de su candidatura respecto a las de Darío Vásquez y Jaime Gajardo?

Yo creo que nuestra diferencia es la concepción de cambios de fondo que hay que hacer en el gremio, lo nuestro no es una lucha personal o de egos, a veces las disputas de las otras listas parece eso, como decir: yo lo hago mejor. Nosotros, en nuestra campaña, no hacemos descalificaciones ni entramos en la crítica personal porque creemos que aquí no solamente se necesita un cambio de cara, si se va a cambiar la cara de quien dirige el gremio pero se va a seguir haciendo más de lo mismo, esto no se va a resolver.

Uno de los problemas centrales del Colegio de Profesores hacia el exterior se ve reflejado en la desorganización de sus miembros. ¿Cómo se soluciona este problema?

Toda esa aparente desorganización es producto de la debilidad gremial que hay. La parte organizativa, la capacidad de movilizarse, no es necesario inventar el café con leche. Cuando hay un conjunto de profesores, de trabajadores o miembros de una organización que están satisfechos con su organización, motivados, la cosa funciona, porque la gente se moviliza, porque la gente va a la asamblea y le interesan los temas. A partir de este foco, en que la gente se vuelva a sentir representado por su gremio, todos esos problemas se van a ir resolviendo. El foco es la falta de participación.

¿Qué invitación haría a los profesores colegiados para que voten por usted en las próximas elecciones?

Yo creo que el profesorado sabe que lo que estamos transmitiendo nosotros es un diagnóstico certero, correcto, y que, por lo tanto, lo que se requiere aquí es tener la voluntad para corregir eso y, como nosotros no tenemos amarres con las cúpulas partidarias ni con el gobierno, ni con la oposición, ni con la clase política, tenemos la autonomía para hacer esos cambios e instalar al medio en el rol que debe jugar, que es un rol de defensa de los derechos de los profesores, de la educación, y no ser operadores de los partidos políticos. Tenemos los requisitos para que el colegio salga de esta crisis en la que está.