Bachelet CUTNo fue una sorpresa para nadie. La Central Unitaria de Trabajadores, liderada por la profesora comunista Bárbara Figueroa, terminó de sellar esta mañana un apoyo fraguado desde hace meses a la candidata de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet.

Seremos contraparte del futuro gobierno, pero no seremos prescindentes en esta elección. No nos da lo mismo quién gobierne”, declaró Figueroa, adelantándose a las críticas. A su vez, Bachelet aseguró que desde su comando entienden el apoyo “como un respaldo al programa”.

La decisión de la histórica organización sindical estaría influenciada por los puntos en común encontrados en el programa de la candidata, entre los cuales destaca la idea de fortalecer los sindicatos, regular la negociación colectiva, el fin al multirut y la ley de piso mínimo, entre otras demandas.

Sin embargo, otros sectores y sindicatos independientes aseguran que el programa no es suficiente. Además, han comenzado a mostrar preocupación por la autonomía política del principal referente de los trabajadores en Chile ante un eventual gobierno de la Nueva Mayoría.

 

La propuesta que faltó

El presidente del sindicato de trabajadores de Starbucks, Andrés Giordano, aseguró que las reformas laborales contenidas en el programa de Bachelet “son absolutamente insuficientes”.

“Dentro de las consignas de lucha, es necesario acabar con el fin del modelo de AFP’s y el reemplazo, sobre todo, del Código Laboral de José Piñera, que claramente significaría un modelo de avance para el país”, argumentó.

El reemplazo del Código Laboral es una demanda soñada durante años por los trabajadores chilenos y no fue incluida por la candidata. Según El Mostrador, esto se debería a que los empresarios prefirieron reformas que implican dinero antes que cesión de derechos a los sindicatos.

“No nos llama la atención que los empresarios estén dispuestos a ceder en términos de reforma tributaria y educación, porque eso es ceder un poco en recursos pero no en poder”, comentó Giordano.

En tanto, el diputado PPD Tucapel Jiménez, miembro de la comisión de Trabajo, también se refirió a la ausencia de la propuesta de reemplazo del Código Laboral: “Yo siempre creo que es tan grande la deuda que tenemos con los trabajadores que siempre va a quedar uno o dos temas pendientes, pero la propuesta de Bachelet apunta a hacer una reforma laboral en la línea de lo que se ha pedido”.

 

Autonomía política en cuestión

Una de las dudas que despertó el apoyo de la CUT se refiere a su autonomía política respecto a un eventual gobierno de Michelle Bachelet. Más aún al considerar que la organización sindical está dirigida, en su mayoría, por militantes de partidos componentes de la candidatura de Bachelet.

Sergio Grez: “Es cosa de sumar dos más dos, la mayoría de los dirigentes de la dirección nacional de la CUT son militantes de los partidos de la Nueva Mayoría”.

“Creo que su autonomía política está en cuestión, está en veremos, podríamos decir que peligra. Es cosa de sumar dos más dos: la mayoría de los dirigentes de la dirección nacional de la CUT son militantes de los partidos de la Nueva Mayoría: Partido Comunista, Partido Socialista y Democracia Cristiana fundamentalmente. Son los partidos que han conducido la CUT desde que ésta existe desde hace un par de décadas. Los vínculos con los partidos políticos de la coalición de gobierno son más que claros y en este escenario predomina la lealtad partidaria y los compromisos, más que la autonomía del movimiento sindical”, argumentó el historiador Sergio Grez.

Según Grez, la CUT aparece hoy día comprometida no sólo con la candidatura de Bachelet, sino que con “la aplicación de un respectivo programa de gobierno”.

Al respecto,  Nolberto Díaz, vicepresidente nacional de la organización, aseguró que conservarán su independencia sindical, y que “lo que nosotros hacemos es valorar que hay nueve de diez puntos que la CUT planteó contenidos en el programa y que creemos que van a significar una profunda reforma laboral”.

“Con este gobierno y con los que vengan nosotros vamos a estar en la calle y en la mesa dialogando. Nosotros vamos a marchar el próximo 1 de mayo, vamos a seguir peleando porque se modifique el Código del Trabajo. Pero hay elementos sustantivos en el programa de Bachelet que son importantes: fin al reemplazo de la huelga, fin al multirut… son cosas que no podemos negar que si se concretan en proyectos de ley y se aprueban durante el 2014, otro gallo va a cantar en el mundo del trabajo”, argumentó.