reconstruccionHace apenas unos días, el presidente Sebastián Piñera celebró la gestión de su gobierno ante los desastres producidos por el terremoto y posterior tsunami durante el año 2010. Haciendo un recuento de los daños causados al país tras la catástrofe, el Mandatario manifestó que se realizó un cálculo sobre el daño y se concluyó que éste l4 significó un gasto de 30 mil millones de dólares al país.

“Pueblos enteros prácticamente habían desaparecido, fueron más de 600 los que se vieron gravemente afectados por el terremoto en seis regiones del país, donde vive más del 80% de los chilenos”, argumentó.

La alusión de Piñera al tema no es casualidad. Durante la semana, ha destacado en diversas ocasiones el proceso de reconstrucción y las soluciones ofrecidas a los damnificados en casos más extremos. Sin embargo, pese a los intentos del gobierno por posicionar sus gestiones tras la catástrofe ante la opinión pública, son los mismos pobladores y vecinos de las regiones más afectadas quienes frustran sus intentos.

 

Hales: “El gobierno ha manipulado las cifras”

El diputado PPD Patricio Hales, quien ha seguido de cerca las tareas de reconstrucción al sur de Chile, aseguró que la única verdad sobre el proceso es que “la gente igual ha tenido que pasar los últimos inviernos en los campamentos”.

“El gobierno ha manipulado las cifras durante todo el proceso de reconstrucción con objetivos propagandísticos. Esta perspectiva siempre se ha desmentido por la misma gente que vive en las zonas de reconstrucción, la realidad es más fuerte que la propaganda”, declaró.

Piñera sostuvo que registran un logro de 96% respecto a la reconstrucción, mientras que aseguró que, en materia de viviendas, alcanzaron un 80%. Al respecto, Hales aseguró que “Lo que ocurrió ha sido escandaloso, le faltan tres meses al gobierno y ya no van a alcanzar a hacer nada nuevo, es peligroso que intenten instalar la idea del 96 por ciento de avance en la reconstrucción”.

El Mandatario manifestó que sólo resta un 19 por ciento de viviendas por construir. Su discurso fue enunciado en la presentación de la Colección Memoria Presidencial, donde hay un capítulo completo dedicado al análisis de lo ocurrido en el terremoto y tsunami. En el acto, Piñera se refirió al trabajo realizado tras la catástrofe natural como uno de los puntos más destacados de su administración.

 

La insatisfacción del pueblo

No obstante, las organizaciones sociales nacidas en las regiones más afectadas no parecen tener una perspectiva tan positiva sobre la gestión de Piñera. La participación en la toma de decisiones es una de las principales falencias del proceso.

Nosotros no vemos un programa de reconstrucción que sea acorde a la realidad y eso ha ocurrido así porque la comunidad y los afectados no han tenido ninguna participación y las organizaciones que se han pronunciado y han luchado en realidad tampoco tuvimos ninguna participación. Al contrario, puertas cerradas permanentes”, declaró Eduardo Ampuero, de Red Construyamos.

Ampuero aseguró que una de las razones de la falta de participación de las comunidades es la corrupción y los intereses comprometidos de las autoridades en el tema: “Hay beneficios directos de especulación inmobiliaria con las que las autoridades están ligadas directamente. Por razón lógica de consecuencia no van a querer que entremos nosotros a intervenir en esa discusión”.

Los pobladores, en tanto, denuncian que la estrategia del gobierno ha contribuido a segregar aún más las comunidades, ubicándolos, en muchos casos en barrios industriales.

En tanto, Francisco Letelier de la ONG SurMaule, recordó que hay un porcentaje considerable de damnificados que quedaron fuera de los beneficios ofrecidos por el gobierno.

“Hay una gran cantidad de personas, sobre todo del sector rural, que no pudo acreditar su condición de damnificado. El gobierno ha tenido una desconfianza muy brutal respecto a la gente”, señaló.

Letelier manifestó que, además, las autoridades han operado a través de la misma institucionalidad y aplicando las mismas políticas públicas existentes antes de la tragedia.

Además, recalcó que “en el proceso de reconstrucción no existe el barrio, la comunidad, lo colectivo. Sólo existen casas que poner y sujetos a los que hay que construirles una casa y la empresa inmobiliaria”.