Lucía VegaLuisa Vega es la presidenta provincial de la Central Unitaria de Trabajadores de Valdivia. Junto a sus pares, se enteró por televisión del apoyo otorgado por la directiva nacional, liderada por la comunista Bárbara Figueroa, a la campaña presidencial de la candidata de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet.

Horas más tarde, Vega y los trabajadores representados por la multisindical valdiviana se reunieron y decidieron rechazar el potente gesto político formulado por los máximos líderes de la multisindical, expresando la primera señal pública de discrepancia a nivel sindical.

 

¿Cómo se gesta esta declaración de desacuerdo con el apoyo otorgado por la directiva a Bachelet?

En primer lugar, nosotros estábamos esperando el llamado de la CUT nacional para ver lo del acuerdo, pero cuando recibimos la noticia a través de los medios fijamos una reunión extraordinaria, lo conversamos y concordamos en que no nos parecía el proceder, que no era el más correcto, y nos sentimos pasados a llevar.

 

¿Qué es puntualmente lo que les molestó del gesto de la CUT?

Nosotros nos quedamos con lo que se planteó en el ampliado que hizo la CUT nacional el 5 de noviembre, donde se dejaba en libre elección a todos los trabajadores y dirigentes sindicales, a las CUT provinciales también, de tomar una posición.

A nosotros nos sorprendió mucho el día que salió Bárbara Figueroa dándole públicamente su apoyo a la candidata de la Nueva Mayoría, lo cual no se había conversado con los consejeros regionales. Nos pareció que no correspondía, porque había un acuerdo que debió haberse respetado y, por último, se debió haber llamado a un nuevo ampliado, que se había acordado que se haría antes de la segunda vuelta para ver cómo se definía el tema, pero tampoco se hizo.

“Las CUT provinciales tienen representatividad en las regiones y por lo tanto necesitamos que nuestra CUT nacional nos tome en cuenta, que seamos considerados”.

Las CUT provinciales tienen representatividad en las regiones y por lo tanto necesitamos que nuestra CUT nacional nos tome en cuenta, que seamos considerados.

 

¿En el ampliado del 5 de noviembre no se habló nunca de apoyar una candidatura presidencial?

Lo que se planteó ahí fue acerca de las conversaciones que se habían tenido con los distintos candidatos sobre las propuestas que estaba presentando la CUT. También se habló de las propuestas que se le habían presentado a la candidata de la Nueva Mayoría, ahí se dijo que se iba a revisar el tema de los compromisos. Hoy día nosotros hemos marcado mucho la importancia de los tres ejes principales en los que hemos trabajado durante todo el año: un nuevo código del trabajo, un nuevo sistema de pensiones y una reforma tributaria de verdad.

Hoy día vemos que no hay un compromiso real, entonces deberíamos haber conversado el tema del apoyo. Nosotros, como CUT provincial, tenemos que aclarar que no es que estemos llamando a votar, queremos que vayan a votar porque ese es un derecho cívico que se tiene que ejercer, especialmente como trabajadores, y también tenemos claro que el programa de la candidata de la Nueva Mayoría se acerca a lo que nosotros estamos planteando, el problema es que no nos viene a solucionar el tema de fondo, que es algo que seguiremos trabajando igual con las organizaciones sindicales a través de movilizaciones.

 

¿Cuáles son las deficiencias que ustedes ven en el programa de Bachelet?

Una AFP estatal no nos sirve a nosotros, queremos un nuevo sistema de pensiones y que se termine con el tema del lucro con la plata de los trabajadores. Que no pase más que los trabajadores, después de trabajar tantos años, tengan que vivir con pensiones indignas. Queremos un sistema tripartito que sea solidario, donde se considere por lo menos el 80% de lo que está ganando el trabajador antes de jubilar. De esa manera, en el momento de jubilar, recibir una pensión digna.

Otro tema es lo de la institucionalidad laboral, nosotros queremos un nuevo código del trabajo donde no se beneficie solamente al empresario. Queremos una sindicalización obligatoria, una negociación por rama productiva y el verdadero derecho a huelga, que se termine con los reemplazos.

 

¿Cree que este apoyo pone en cuestión en pluralismo de la CUT, considerando que es la organización multisindical más importante del país?

Yo creo que la CUT en sí tiene que tener independencia, independencia para organizar, para pensar, para insistir en nuestras demandas. Los candidatos dependen hoy del apoyo de los trabajadores, entonces nosotros podemos apoyarlos en la medida que asuman la responsabilidad con nuestras demandas que por muchos años no han sido escuchadas. Recordemos que estos temas que tenemos sobre la mesa son los mismos hace 30 ó 40 años y no hemos avanzado.

 

¿Cómo ve el panorama de las CUT provinciales a lo largo de Chile? ¿Se podría esperar una declaración de rechazo en algún otro lugar del país?

Va a depender de cada directorio. Cuesta mucho tomar una posición como la nuestra porque los directorios de la CUT nacional siempre nos han pasado a llevar, pero no puede ser así. Los trabajadores de la regiones tenemos que ser escuchados, por algo existen las CUT provinciales, tenemos representatividad, los dirigentes que estamos somos votados. Tenemos gente a quienes representar, por lo tanto ellos necesitan y merecen respeto. Acá se les ha faltado el respeto a los trabajadores, queremos que los acuerdos se respeten y se cumplan.

“Acá se les ha faltado el respeto a los trabajadores, queremos que los acuerdos se respeten y se cumplan”.

 

¿Ve alguna relación entre la afiliación partidaria del directorio de la CUT -socialista y comunista- y el gesto formulado a la candidata que es apoyada por ambos partidos?

Acá los partidos políticos han estado muy ansiosos de la posición que tome la CUT por la fuerza y representatividad que tiene a nivel nacional. La CUT nacional debe tener claro que es un organismo independiente, no pueden involucrar a los partidos políticos, a menos que asuman los compromisos y trabajen de forma independiente. Los temas de los trabajadores los manejamos nosotros, somos nosotros los que impulsamos nuestras demandas y los partidos políticos, si bien pueden apoyar, deben hacerlo desde afuera, no desde adentro.

 

¿No sienten miedo ante las repercusiones que pueda tomar la directiva por haber expresado públicamente esta postura?

Yo creo que los trabajadores ya hemos corrido demasiados riesgos como para seguir sintiendo miedo. Los miedos ya no pueden seguir existiendo, los miedos a uno lo atan de brazos. Si nosotros queremos seguir sacando las demandas de los trabajadores adelante y representándolos, tenemos que sacar la voz y decir las cosas. Las cosas que funcionan bien y las que funcionan mal. De esa manera vamos a poder seguir trabajando en conjunto y si el directorio nacional tendrá que dar un planteamiento a nuestra declaración, lo conversaremos y asumiremos, pero creemos que es lo que corresponde hacer porque nuestra lealtad, más que a nada, se debe a los trabajadores, a los que representamos. A ellos les debemos lealtad y consecuencia.