imacecNo pasaron inadvertidas las palabras del ministro de secretario general de la Presidencia Cristián Larroulet, quien a una semana de la segunda vuelta presidencial entregó un particular análisis sobre las cifras de crecimiento económico entregadas la semana pasada con los resultados del Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) de octubre, que arrojó su resultado más bajo en los últimos 27 meses.

“El jueves se dio a conocer el Imacec de octubre, que creció 2,8 por ciento. Durante todo el año el promedio del crecimiento estaba en torno a 4,8 y creció sólo 2,8 por ciento, la tasa más baja en los últimos 27 meses. La debilidad que está mostrando la inversión y que explica ese bajo crecimiento se debe fundamentalmente a las propuestas de Bachelet“, dijo el titular de la Segpres a La Tercera, desatando las reacciones del mundo político que no dudó en acusar el golpe, y respondió en el contexto de la elección presidencial.

Pero, ¿qué asidero tienen las declaraciones del ministro político del gabinete de Piñera a la hora de responsabilidad a un programa de gobierno en el crecimiento económico registrado en el mes pasado?

Para el académico de la Facultad de Administración y Economía de la Usach, Gonzalo Martner, el escenario económico muestra que “hay disminución general de la actividad económica que es en un 100% atribuible a factores externos, por un lado, y por otro,  internos, y que son propios de la política que ha venido desarrollando el actual gobierno. Mi impresión es que el componente esencial es una caída en el ritmo del crecimiento del consumo, que tiene que ver a su vez con una desaceleración en el incremento de los salarios reales, que estuvieron creciendo hasta el primer semestre del 2013 a una tasa interesante”.

Por ello, Martner no dudó en calificar como una jugada “pedestre, poco seria e indigna de un ministro” las declaraciones de Larroulet, “porque es muy sencillo: Michelle Bachelet no está gobernando. Ni siquiera ha sido electa presidenta de la República”, señaló.

La visión del economista de la Usach es compartida también por Hernán Frigolett, analista del grupo Nueva Economía, quien descarta de planto la injerencia del programa de la candidata de la Nueva Mayoría. “No tiene nada que ver con eso, y está dentro del ciclo de una economía abierta que está metida en un contexto internacional que es difícil de proyectar, que está con síntomas de estancamiento y recesión. Eso está afectando las decisiones de inversión de las empresas trasnacionales que no están viviendo solamente esto en Chile sino que en varias partes del mundo tienen otros proyectos congelados”, señaló.

A su vez, Marco Kremerman, miembro de la Fundación SOL, apuntó a razones estructurales para explicar la baja en el crecimiento que experimentó la economía chilena, los que a su juicio no han cambiado en la última década, y  eso “hace difícil achacarle a un gobierno o a otro que esté creciendo o decreciendo. Si te fijas, en este gobierno, entre 2010 y 2012 se creció a tasas bastante altas, muy fuertes, cercanas al 6%. Sin embargo, no hay ninguna política que implique, aunque sea una causa importante, ese mayor crecimiento. De hecho, lo más importante ha sido el terremoto, porque cuando tú tienes algo como lo que le ocurrió al país, sin duda vas a tener tasas de crecimiento más altas y también tienes el súper ciclo del cobre, con precios que no tenías hace mucho tiempo”, comentó.

Proyecciones económicas no favorecen al futuro gobierno de Bachelet

La discusión en torno al escenario económico que enfrentará el próximo gobierno no parece tener mucha variación. El ciclo económico estaría cambiando internacionalmente con un alza en el crecimiento de EE.UU pero, a su vez, con un cierto estancamiento de potencias como China, Japón y la zona Euro. Esto estaría generando también una modificación en el tipo de cambio, lo que afecta un componente interno fundamental, como la inversión.

La perspectiva de un tipo de cambio menos favorable para importar, detiene la inversión en maquinaria y equipos a la espera de mejores condiciones, y cuando a su vez, se produjo un fuerte incremento de ese tipo de inversiones en el periodo  de los últimos tres años”, analiza Gonzalo Martner.

Sin embargo, dicho factor no sería el único que afecta las proyecciones económicas para los próximos cuatro años puesto que la disminución en la demanda del cobre a nivel mundial está afectando el precio del metal en los mercados internacionales, situación clave para el principal pilar de la economía chilena.

Dicha perspectiva es compartida por Hernán Frigolett, quien añade que la debilidad con la que están creciendo las exportaciones también son factores importantes. “Las exportaciones están creciendo en forma débil, porque el resto del mundo está en un estancamiento de la producción y por lo tanto, nuestro total de exportaciones en volumen es bastante moderado. En ese sentido, una economía pequeña y con problemas de competitividad, es difícil que pueda superar esa situación. Y por otro lado, está que somos una economía abierta con todo lo que tiene que ver con la inversión  que se realiza dentro del país, donde las empresas trasnacionales manejan una buena cantidad de los proyectos más relevantes. Y para ellos, la situación del resto del mundo en un contexto más bien de estancamiento ha inmovilizado recursos para financiar proyectos que probablemente no se  necesitan porque la demanda de cobre en el mundo está estancada y por lo tanto no es momento de ampliar la oferta mundial. Y en ese sentido, Chile queda supeditado a ese tipo de decisiones regidas desde las casas matrices.”

“Lo que suceda con el precio de éste, y el volumen exportado, depende  en un porcentaje bastante alto de lo que le pase a la economía chilena. Eso es porque Chile se saló el proceso de industrialización, no tiene  un alto sector de servicios con alto valor agregado o vinculados a elementos tecnológicos altos”, analiza Marco Kremerman.

¿Cuánto afecta un alto gasto fiscal al crecimiento económico?

Otro de los aspectos que el oficialismo y la candidatura de Evelyn Matthei han fustigado del programa de gobierno que impulsa Michelle Bachelet es que aumentaría “peligrosamente” el gasto del Estado, lo que a juicio de los ministros y personeros de la derecha política afectaría el crecimiento, evidenciando visiones contrapuestas del rol estatal en la economía. Dicha aseveración también fue cuestionada por los analistas.

El programa de Michelle Bachelet no propone una sustancial expansión del gasto público. Se plantea reforma tributaria gradual, que abarcaría un 2,5%, más medio punto de recaudación  por eficiencia recaudatoria, y a su vez, todo esto en un periodo de cuatro años, entonces objetivamente, desde el lado que lo mires, no impacta en lo absoluto y para nada el desempeño económico”, comentó Gonzalo Marnter.

Por su parte, Hernán Frigolett consideró que el argumento “es bastante falaz, porque en el fondo se está planteando incrementar los impuestos para gastar prácticamente todos los recursos adicionales que se recarguen. En ese sentido, el impacto no tiene nada de recesivo. Si se pidieran esos impuestos para no gastar la plata, estaríamos en otro escenario. Por otro lado, en general la situación tributaria empresarial es bastante baja en el contexto regional, por lo que Chile seguirá siendo atractivo para los inversionistas extranjeros, que vendrán a Chile porque la situación seguirá casi sin variaciones”, expresó Frigolett.

Finalmente, Kremerman apuntó que son los cálculos políticos los que llevan a levantar estas aseveraciones, pero sí concedió que las medidas de gobierno puedan afectar a la economía, pero, advirtió, lo puede hacer en ambas direcciones. “Aumentar el gasto público y un buen aumento, por un lado, puede tener impacto sobre los precios pero también puede reactivar la economía. En la medida que tiene más gasto público circulando, por ejemplo con el gasto en educación, y tienes además más empleo relacionado con la educación pública, eso significa que vas a tener servicios de mejor calidad, vas a tener personas mejor formadas, que tienen mayor poder adquisitivo lo que depende de sus empleos y eso reactiva la economía. Entonces, hay elementos que podrían ir en contra en teoría solamente del dinamismo solamente, y otros que juegan a favor. A veces eso puede generar un resultado neto positivo, y a veces no”, enunció el experto de la Fundación SOL.