cobreEl programa de Gobierno de Michelle Bachelet será la hoja de ruta para los próximos cuatro  años y, en él, uno de los temas emblemáticos para los chilenos no estará presente. Se trata de la nacionalización del cobre, tema que sorprendió por la alta adhesión entre la ciudadanía que arrojó la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), alcanzando un 83% de aprobación.

Más llamativas resultan aún las cifras de la encuesta que dan cuenta lo transversal que es dicha inquietud entre los distintos espectros políticos, pues un 77% de las personas identificadas con la derecha, se declaró favorable a nacionalizar el principal recurso natural del país.

En el programa de Michelle Bachelet, son en total 14 las menciones que recibe y casi todas están en la sección referida al programa económico. Sin embargo, el metal rojo es nombrado únicamente en párrafos donde se entrega un diagnóstico del ciclo económico que ha enfrentado el país desde la crisis global iniciada en 2008, la que alcanzó a Bachelet en su primera administración y contó con un buen precio del cobre y alta demanda internacional.

Llama la atención la advertencia que se hace sobre que el desfavorable panorama que enfrentaría en términos económicos la próxima administración. “Como en el escenario más probable las condiciones financieras internacionales no seguirán mejorando y el precio del cobre no seguirá subiendo, los factores externos que ayudaron al crecimiento dejarán de ser un motor relevante”, indica el programa, lo que es compartido por los analistas.

Una medida que financiaría más que la Educación Pública Gratuita

Para Juilían Alcayaga, presidente del Comité de Defensa del Cobre, el hecho que la nacionalización del metal, a pesar de que cuenta con alto respaldo, haya quedado fuera del programa de Bachelet es en cierta medida entendible “porque eso podría crear conflicto con algunos grupos dentro de la Concertación, y a nivel internacional, porque la nacionalización ya no es un tema vigente. Pero de ahí a que en el programa, y sobre todo en su parte económica, no se toque en absoluto a la gran minería, y no se haga nada para que la gran minería extranjera pague los tributos que correspondan, eso sale del marco de lo que es un programa que podríamos llamar progresista”, analiza. Y su crítica va más allá al asegurar que “este programa es completamente partidario de las trasnacionales mineras”.

Para el economista, la demanda social por nacionalizar el cobre podría romper la agenda de gobierno si las futuras movilizaciones por la Educación obligan a reponer el tema en la discusión pública. “Podría romper la agenda de gobierno con el nivel de movilización que seguramente van a tener los estudiantes a partir del próximo año, porque ellos mantienen vigente la demanda por la educación pública gratuita. No quieren becas, ni darle solamente al 70% la gratuidad, sino que sea gratuita en todos los niveles. Ahí el gobierno va a decir que no están los recursos, y en Chile lo que más sobran son recursos, porque con la nacionalización tendríamos miles de millones de dólares, tanto que nos sobraría para la educación gratuita, no solo en Chile sino en otros países de América Latina”, analiza Alcayaga.

Demanda pendiente

Para Lucio Cuenca, director del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), que el programa de Michelle Bachelet no contemple la nacionalización tampoco es sorpresa. “Nuevamente el programa de la Concertación ampliada deja fuera un compromiso que estaba desde el inicio de la transición. Es justamente abordar el tema estratégico de recursos tan importantes como el cobre, y específicamente con la nacionalización. Y eso sigue siendo una deuda pendiente”, asegura Cuenca.

Para Cuenca, también es preocupante la nula referencia a crear una política minera que genere más recursos para el país. “Creo que lo que falta es voluntad política en términos de actuar efectivamente como dueños de los recursos estratégicos, y por lo tanto disponerse a recuperar una gran parte de la renta que genera la explotación de estos recursos estratégicos. Y eso no aparece eso ni la renacionalización, por lo tanto, lo que se expresa es una política de continuidad y además seguir facilitando a la explotación minera en una situación de bastante pérdida y desventaja para Chile”, indica.

Por otra parte, Cuenca advierte la discusión por la nacionalización del Cobre no sólo será importante en el contexto de la demanda por la Educación Gratuita, sino porque estará presente en la discusión por reformar o redactar una Nueva Constitución.

“Estos temas son prioritarios en una nueva Constitución, como también lo es la desprivatización del agua. (…) Claramente la candidata Bachelet no está por hacer una Asamblea Constituyente, está por una fórmula intermedia donde ya sabemos que los poderes fácticos, como las empresas trasnacionales mineras que tienen tanto poder político en Chile, van a terminar condicionados estas posibilidades de reforma o ya una nueva constitución”, finaliza Cuenca.

Malos manejos en Codelco

El presidente del Comité de Defensa del Cobre aclara que el mal manejo de Codelco, es debido a que la minera está desperdiciando muchos recursos en favor de trasnacionales. El economista realizó una denuncia ante el Consejo de Defensa del Estado (CDE) por un fraude que denuncia sobre las pérdidas de los mercados futuros de Codelco, que le habrían costado 460 millones de dólares a la miera estatal, y asegura que muchas de los dineros que se perdieron han favorecido a trasnacionales.

No es un descalabro casual, poco inteligente, es un objetivo que se han programado las empresas trasnacionales mineras que dirigen a Codelco, porque los actuales altos ejecutivos de Codelco vienen de las trasnacionales”, advierte de la denuncia que fue acogida esta semana por el Comité Penal del CDE, según comentó Alcayaga.

“Codelco va a entregar alrededor de 3 mil millones de dólares, porque hay un descalabro total en sus resultados. La administración que empezó desde el año 2010 a la fecha, está dirigida por las trasnacionales mineras. Y ellas están destruyendo Codelco, y por eso el aporte de los excedente son considerablemente más bajos que en 2006, cuando el cobre costaba solamente 3 dólares la libra, el oro y la plata costaba menos de la mitad de ahora, y Codelco aportó 9.215 millones de dólares. No se puede explicar que haya bajado en 6 mil millones, al contrario, debería haber subido a unos 10 mil u 11 mil millones”, finaliza el economista.