MatrimonioAyer, en el Parlamento, se vivía la instancia decisiva del proyecto de Acuerdo de Vida en Pareja (AVP), iniciativa que pretende regular las uniones civiles entre parejas heterosexuales y homosexuales. Sin embargo, antes de que comenzara la votación en el Senado, la UDI decidió solicitar una segunda discusión sobre la iniciativa, provocando la molestia del gobierno y de las organizaciones que defienden la diversidad sexual.

Tras la petición gremialista, la votación del proyecto quedó programada para el próximo 7 de enero, debido a que el Congreso no sesionará durante las próximas semanas de fiestas de fin de año. De esta manera, el Gobierno ha comenzado a preocuparse ante la posibilidad de no alcanzar a cerrar una de las promesas emblemáticas de la administración Piñera.

“La UDI quiere darle una vuelta más larga al tema, pero el presidente cuenta con los votos de Renovación Nacional y la Nueva Mayoría para aprobar este proyecto antes de que termine su mandato. En la medida en que el Ejecutivo quiera cumplir con su promesa, lo puede hacer”, señaló el director ejecutivo de la Fundación Iguales, Andrés Soffia.

En efecto, luego de la solicitud de la UDI, la vocera de gobierno Cecilia Pérez recordó que hay 2 millones de parejas en Chile que viven en condición de unión de hecho y que es necesario legislar sobre dicha situación. A su vez, no desperdició la oportunidad de recalcar las diferencias de este proyecto y el matrimonio igualitario.

Cecilia Pérez: “(…) el matrimonio es sólo uno y por esencia es entre un hombre y una mujer”.

“La postura de nuestro gobierno, así como ha sido clara para señalar que necesitamos abordar la situación de desmedro patrimonial y de dignidad en que se encuentran estas parejas, también ha sido clara en señalar con la misma firmeza que el matrimonio es sólo uno y por esencia es entre un hombre y una mujer”, declaró Pérez.

Sin embargo, desde las organizaciones defensoras de los derechos de homosexuales, transexuales y bisexuales, han sido enfáticos en señalar que el Acuerdo de Vida en Pareja es un solo un paso en la regulación de las uniones civiles y que pronto emprenderán la batalla por la legislación sobre el matrimonio igualitario en Chile.

 

La discusión que espera a Bachelet

En su agenda valórica, la presidenta electa ha asegurado que convocará a un “debate abierto y participativo” respecto al matrimonio igualitario, una de las demandas más emblemáticas de la población homosexual en el país.

Su promesa, por lo mismo, está muy presente en la agenda de las organizaciones que trabajan por la igualdad de derechos en materia sexual y reproductiva. Éstos han manifestado que, de fracasar la iniciativa propuesta por Piñera, durante el gobierno de Bachelet, y ante un nuevo parlamento, irán decididos a buscar la consagración del matrimonio igualitario.

matrimonio igualitario“El fuerte de nosotros a partir de marzo, por el compromiso que tiene la nueva presidenta, va a ser el matrimonio igualitario directamente. Ese es el proyecto emblemático que envuelve todos nuestros derechos de igualdad”, señaló Soffia.

En tanto, desde el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual, fustigaron a la Unión Demócrata Independiente por retrasar una vez más la legislación sobre el Acuerdo de Vida en Pareja, que ya ha tomado tres años.

Su vocero, Rolando Jiménez, aseguró que “La UDI va a obstaculizar hasta el último minuto, como lo hicieron con la Ley Antidiscriminación. Finalmente estas cuestiones les juegan en contra porque el desprestigio político se va demostrando cada día con el rendimiento electoral que tiene esta agrupación política”.

Los representantes de Movilh y Fundación Iguales aseguraron, sin embargo, que en el Congreso se cuenta con los votos necesarios para la aprobación de la iniciativa, con o sin el respaldo de la UDI. En tanto, Jiménez también aseguró que congelarán el proyecto si la promesa no es cumplida por Piñera.

“La promesa del presidente Piñera fue que durante su mandato iba a dotar al país de una ley que regulara las uniones civiles de parejas homosexuales y heterosexuales que no quieren casarse. Si esta promesa no se cumple, nosotros vamos a congelar transitoriamente nuestro trabajo por un AVP y pondremos el acelerador, apenas asuma el nuevo Congreso y Gobierno, sobre la ley de matrimonio”.

Sin embargo, algunos son más escépticos respecto a lo que pueda suceder en el gobierno de la Nueva Mayoría, que asumirá en marzo de 2014. Sobretodo considerando las aprensiones de la Democracia Cristiana ante la idea de un matrimonio entre parejas del mismo sexo, lo que ha provocado discrepancias de tipo valórico con las propuestas –aún ambiguas- de Bachelet.

Dides: “En estos temas, que tienen que ver con la intimidad y las relaciones de las personas, hay un conservadurismo que es transversal en el Parlamento”.

Al respecto, Claudia Dides, de Miles Chiles, opinó que “en estos temas, que tienen que ver con la intimidad y las relaciones de las personas, hay un conservadurismo que es transversal en el Parlamento, por lo tanto, ver para creer”.

 

Matrimonio igualitario: ¿Por qué no ahora?

Una de las críticas realizadas por diversos sectores del mundo homosexual al Acuerdo de Vida en Pareja apuntan a que éste no satisface completamente la histórica demanda por el matrimonio igualitario. Sin embargo, los voceros de Iguales y Movilh recalcan que hay una diferencia importante entre ambas iniciativas y que éstas deben recorrer caminos paralelos.

“En el programa, Bachelet dice que va a abrir el debate sobre el matrimonio igualitario, pero todavía no hay ninguna propuesta de ley ingresada en el Congreso, nosotros vamos a ingresar una en marzo. El problema es que ese debate y promulgación puede tomar los 4 años del gobierno de Bachelet y, mientras, hay una gran cantidad de familias diversas que no tienen ninguna protección de parte del Estado”, argumentó Soffia.

Por su parte, Jiménez señaló que el AVP no es un premio de consuelo, ni un matrimonio de segunda categoría y que las uniones civiles tienen una menor carga de deberes y derechos en la regulación familiar, por lo tanto, las parejas deberían tener el derecho a decidir a qué vínculo desean optar.

matrimonio-igualitarioAdemás, aseguran que existe una suerte de estrategia detrás de la idea de perseguir, en primer lugar, las uniones de hecho, para poder dar un salto a la discusión sobre el matrimonio igualitario. Técnica necesaria ante un parlamento que, tal como recalca Dides, aún posee una naturaleza “profundamente conservadora”.

Por ahora, los temas a analizar a futuro tienen que ver con la posibilidad de abrir el camino de la adopción para parejas de un mismo sexo, de la mano del matrimonio igualitario. Al respecto, el presidente de Movilh fue enfático en señalar que “algunos hacen una trampa al separar el matrimonio igualitario de la adopción, pero nosotros no lo vamos a aceptar, porque, sin adopción, este sería matrimonio homosexual, y no es lo que queremos. Queremos matrimonio igualitario y este conlleva adopción de hijos”.

En adelante, Chile dará una interesante discusión que hasta el momento se encuentra estancada por el conservadurismo de la clase política al poder. Tal como señaló Claudia Miles, el retraso en materia de derechos sexuales y reproductivos es insostenible y da cuenta “del estado medieval” del país respecto a estos temas. Situación que, de una vez por todas, podría comenzar a modificarse al alero de la presión internacional y local al respecto.