busesEl alza en el valor de pasajes durante períodos festivos, que en algunos casos llega incluso al 200 por ciento, es un panorama habitual para quienes deciden emprender viajes en fechas de alta demanda. Semana Santa, Fiestas Patrias y las celebraciones de fin de año son las principales ocasiones en las que miles de usuarios se ven obligados a costear tarifas abusivas, que si bien “responden a la ley de oferta y demanda” -como dijo el otrora Director del Sernac, José Antonio Peribonio-,  están dentro de un mercado autoregulado cuya concentración se transforma en un factor decisivo.

Tur Bus es el gigante de la industria en Chile: controla el 50% del mercado a nivel nacional (según cálculos de la Fiscalía Nacional Económica) y sus filiales, entre las que se encuentran Condor Bus y JAC, tienen recorridos programados por todo el territorio nacional. Para esta fecha en particular, los boletos de la empresa en el tramo Viña del Mar – Santiago fluctuaban en los 6 mil quinientos pesos y 7 mil pesos, doblando el precio de días anteriores donde la ida y vuelta costaba 5 mil.

En junio de 2011, la FNE presentó una denuncia ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia,  acusando  colusión entre las empresas de transporte interurbano Tur Bus, Pullman Bus, Romani, Ruta Vía Curacaví y Atevil. La investigación, donde se autorizó la aplicación de interceptaciones telefónicas, permitió establecer el modus operandis de las grandes compañías, quienes arrendaban oficinas en distintos terminales del país para evitar que nuevas empresas llegaran a ocupar los andenes.

Además, tras dos años de trabajo, la FNE también acusó a estos conglomerados de acordar tarifas y frecuencias de salida.  Al respecto, 48 millones de dólares fue la multa que exigió la parte demandante.

Según constató La Tercera, la empresa Tur Bus respondió en un comunicado de prensa donde señalaba que la FNE “pudo comprobar que las acusaciones de colusión de precios eran falsas”.

Pullman Bus posee un 22% del mercado nacional de transporte interurbano, y sus líneas de recorrido cruzan todo Chile al igual que su simil Tur Bus. Sus tarifas en períodos festivos se disparan de la misma forma, llegando a doblar el costo en el tramo Viña del Mar – Santiago.

“Donde el mercado está más concentrado, se tiene un poder negociador mucho más fuerte frente a los consumidores. Cuando tenemos mercados imperfectos, donde las cuotas se reparten entre una pequeña cantidad de productores, su poder es mucho más grande”.

Francisco Pinto, economista de la Fundación Sol, explica cuáles son las características de este tipo de mercados: “Donde el mercado está más concentrado, se tiene un poder negociador mucho más fuerte frente a los consumidores. Cuando tenemos mercados imperfectos, donde las cuotas se reparten entre una pequeña cantidad de productores, su poder es mucho más grande”.

¿Qué fracción del alza de precios dice relación con el costo que tienen las empresas para satisfacer el incremento de la demanda, y qué fracción tiene que ver con los comportamientos monopólicos de las compañías?

“Ellos determinan qué ofrecer y qué precio colocar. Entonces, en general, al Estado le compete es regular este tipo de comportamientos. Desde el punto de vista económico, lo que uno espera es que la competencia beneficie a los consumidores, pero eso en estos casos no ocurre”, agregó Pinto.

Según otros expertos el aumento de los precios tiene dos razones objetivas que lo explican: la elasticidad de la demanda y los costos que asumen las empresas para  responder a la gran cantidad de pasajeros.

En ese sentido, los holdings deben reasignar sus buses para reforzar algunos recorridos, por lo que de no subir los precios estarían perdiendo el dinero que ingresa si no se realizara esta operación. Además, de no tener una flota numerosa, el arriendo de maquinaria para dar abasto al público incidiría también en el valor de los pasajes.

Así lo plantea Sergio Jara, ingeniero civil PhD en Economía en Transporte: “En las épocas en que uno observa altas demandas, éstas se ponen elásticas. La gente, por viajar en un período determinado, está dispuesta a aguantar un costo alto, por lo tanto hay una disponibilidad a pagar que también crece”.

El diputado de la Democracia Cristiana, Juan Carlos Latorres, miembro de la Comisión de Obras Públicas, Transporte y Telecomunicaciones, fue uno de los congresistas que presentó en 2011 un reclamo ante la Fiscalía. En ese entonces, sostuvo que no existía ninguna razón por la cual un aumento de la demanda justificara un aumento en el precio de los pasajes.

“Se supone que el cálculo de la tarifa está hecho en función  de la cantidad de pasajeros  transportados anualmente”, afirmó para la Radio U.de Chile.

Hoy en día los cuestionamientos se mantienen, y el descontento de consumidores que sienten vulnerados sus derechos aumenta. Las alzas que doblan y hasta triplican los costos normales distan de responder netamente al juego de la oferta y la demanda, y son una consecuencia directa de la fuerte concentración de la propiedad que tiene el rubro.

“Respecto al costo de pasajes tenemos una materia bastante compleja. La ausencia de regulación es uno de los factores que hace que simplemente opere un mercado que es tremendamente abusivo, fundamentalmente por al concentración que existe de los medios de transporte en prácticamente un par de grupos”, declaró Latorre para El Desconcierto.

La autoregulación de este mercado ha resultado ser perjudicial para los usuarios del servicio. Los aumentos exagerados en las tarifas no responden a justificaciones muy bien fundamentadas. Los consumidores, además, están cansados ¿cuándo se desarrollarán programas que permitan al desconcentración y el Estado fiscalice las prácticas de estas empresas?