File_2010228171824La carrera de quienes deciden ingresar al Ejército está rodeada de mitos e historias que hablan de importantes beneficios a la hora de pasar a formar parte de la denominada “familia militar”. Ante todo, cabe distinguir entre quienes realizan su servicio militar y luego postulan  las Escuelas Matrices de cada rama castrense, y por otra parte, aquellos que ingresan a la Escuela Militar, quienes se postulan a ser oficiales del Ejército, con todo lo que ello conlleva.

Los primeros cumplen un servicio que les da la opción de seguir sólo 5 años más en cualquier rama castrense, y recién allí poder acceder a los beneficios que gozan los funcionarios de las Fuerzas Armadas. El segundo grupo, en cambio, realiza un proceso de postulación similar al ingreso a una universidad y pueden desempeñar una carrera al interior de cada institución, al menos por 20 años, para ser beneficiarios de una pensión.

Este lunes, fueron recibidos 240 alumnos que empiezan su camino para transformarse en oficiales, 26 de ellos son mujeres. Destacó que este año hicieran ingreso dos postulantes que al rendir la Prueba de Selección Universitaria obtuvieron puntajes superiores a los 800 puntos.

Desde el principio, todo es distinto para los futuros oficiales. La cuota de incorporación a la Escuela Militar es de 53 UF (1.242.850 pesos), más el pago mensual de 11 UF (257.950 pesos). Al ingresar además de debe firmar una póliza de permanencia, la que consagra la obligación para cada alumno de permanecer y terminar los estudios militares hasta graduarse. Ello significa que en el caso de realizarse un retiro voluntario, no se extingue la obligación de cancelar todas las mensualidades que restan del año. Si bien hay carreras universitarias que son aún más caras, el sector social que puede ingresar a la Escuela Militar queda claramente circunscrito. Un dato que ayuda a enmarcar este escenario es que, de los 240 alumnos aceptados este 2014, sólo 15 recibieron el Crédito con Aval del Estado (CAE) para financiar los estudios para la formación de militares profesionales.

1La contraparte de estudiar en una universidad acreditada por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), es decir, todas aquellas que pueden recibir el financiamiento de las carreras universitarias a través del Crédito con Aval del Estado (CAE), es la de la gran mayoría que asume estudios técnicos o profesionales. Tras las modificaciones a la que ha sido sometido el CAE desde 2011, se puede destacar dentro de los beneficios que otorga está que cada alumno es el deudor directo del crédito, que el monto de la deuda puede modificarse de acuerdo a las necesidades del alumno, y que durante todo el periodo de estudio no hay obligación de pago.

También existe la modalidad de continuidad de estudios, que permite pasar de una carrera técnica a otra profesional usando el mismo beneficio, aunque claro, con más deuda acumulada. El uso del CAE permite sólo un cambio de carrera, y cuenta con un subsidio de cesantía que también se aplica cuando la cuota mensual de pago supera el 50% de los ingresos, y puede operar por un máximo de 12 meses.

¿Cuánto gasta el Estado en estos beneficios?

De acuerdo con un estudio de la Dirección de Presupuesto (Dipres) que analiza el Sistema de Pensiones y otros beneficios de las Fuerzas Armadas, llama la atención la fuerte presión fiscal que significa, y de acuerdo al documento, las cotizaciones previsionales financian cerca del 10% del gasto, alcanzando un déficit cercano al 1% del Producto Interno Bruto (PIB) –el año 212, el PIB superó los US$268 mil millones.

El artículo publicado en diciembre de 2012 alerta de un crecimiento a tasas promedio del 6% de dichos gastos, “ubicándose en torno a US$7.312 millones para 2050”, indica el informe.

Los montos invertidos en los beneficios, que incluyen también pensiones de montepío de por vida para las hijas no casadas de funcionarios jubilados, han generado polémica y fueron revisados por el Senado, y con la intención de eliminar la cotización obligatoria de las Fuerzas Armadas, reducir el beneficios de los montepíos -que existen desde la Guerra del Pacífico- entre otras modificaciones. Dichas modificaciones ya fueron acordadas en la cámara alta y se estableció la eliminación gradual del 6%de cotización obligatoria, entre otras.

Por su parte, del desagregado del presupuesto para Educación de este año, se desprende que para la administración del CAE, el Estado desembolsará unos 362.000 millones de pesos. Saque sus propias conclusiones.