La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) cursó una multa de 2,3 millones de dólares a la Minera Los Pelambres (MLP), yacimiento cuprífero a cielo abierto ubicado en la Región de Coquimbo que pertenece al Grupo Antofagasta Minerals, holding de la industria que es propiedad del grupo Luksic. La sanción responde a infracciones cometidas en la intervención y manejo de sitios arqueológicos perdidos por la expansión de la mina.

El “Proyecto Integral de Expansión”, iniciativa de ampliación de la zona de explotación, no cumplió con la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que contemplaba la construcción de un parque para destinar los restos arqueológicos encontrados en el sitio de extracción. Dicho programa consiste en la explotación de 2.100 millones de toneladas de cobre en un tiempo estimado de 30 años.

La evaluación ambiental del proyecto, efectuada en 2004, tomó en cuenta “que habría intervención y pérdida de sitios arqueológicos”, por lo que se propusieron medidas para mitigar los daños provocados por la minera, como la instalación de un parque rupestre. La SMA detectó en la implementación del plan “infracciones calificadas como graves“.

Minera Los Pelambres anunció a través de un comunicado que apelará a la sanción de organismo estatal, presentando recursos legales que demuestren la supuesta inexistencia del incumplimiento. En la compañía aseguran haber obrado conforme a lo estipulado por la ley, y recurrirán a Tribunales Ambientales para revocar la sanción, ya que afirman no haber concretado plazos para la construcción del Parque Rupestre Monte Aranda.

“En Los Pelambres tenemos plena convicción de que no se ha incumplido con el compromiso arqueológico, el cual es un proceso que demuestra avances concretos y acciones en curso para concluir con la implementación del parque”, señaló el presidente del directorio de MLP, Francisco Veloso.

Además, el ejecutivo consideró que la medida impuesta por la SMA es “injusta, desproporcionada e ilegal. Tenemos la convicción de haber obrado conforme a derecho”.

La minera controlada por el grupo Luksic ha ocasionado además graves problemas ambientales en Caimanes, un pueblo cercano que no cuenta con agua potable para sus habitantes. El tranque de relave que posee la mina contaminó las napas subterráneas con residuos tóxicos dejados por la industria: metales pesados, compuestos de roca molida, químicos y tóxicos que decantan finalmente en una piscina artificial.

Luksic es dueño del Banco de Chile, la embotelladora CCU, Canal 13 y otros yacimientos mineros.