Palabras de María Fernanda Espinosa, ministra de defensa de Ecuador, en la presentación del libro “Ecuador: una nueva izquierda en busca de la vida en plenitud” de Marta Harnecker, en la XXIII Feria del Libro de La Habana.

 

UntitledQueridas compañeras y compañeros, querida Marta,

Han transcurrido siete años de Revolución Ciudadana. Siete años en los cuales, con total convicción podemos decir que, al fin, hemos recuperado la Patria y, es más, que hoy la Patria brilla.

Como todo proceso de cambio y transformación, el camino no ha sido fácil. Por el contrario, un camino sinuoso y difícil que hemos podido transitar con el apoyo mayoritario del pueblo ecuatoriano. Un camino en el cual hemos construido nuevos paradigmas y nuevas relaciones de poder. Un camino que, como bien se dice en el prólogo del libro que presentamos hoy, ha significado un gran desafío: “pasar de una sociedad excluyente y de privilegios a un pacto de convivencia incluyente, de derechos para todos.”

El libro “Ecuador: una nueva izquierda en busca de la plenitud humana” de Marta Harnecker constituye un gran aporte para entender no sólo el proceso de la revolución ciudadana sino también el camino recorrido por la izquierda, por los movimientos sociales e indígenas ecuatorianos. El libro nos permite construir una memoria histórica fundamental para el presente y el pasado reciente.

La mirada crítica, inteligente y cuestionadora de Marta reconstruye nuestra historia con objetividad y pasión y sin los sesgos políticos, ideológicos o personales, que en determinados análisis, incluso nacidos en la Academia, se han dado para evaluar el proceso político, económico y social que ha vivido el Ecuador en los últimos siete años.

Gracias Marta por este libro, por tu lucidez y honestidad. Este trabajo con seguridad servirá para que, sobre todo en el exterior, se conozca de cerca el proceso político por el que transita el Ecuador, pero también para que esta experiencia inédita pueda ser compartida con los procesos políticos que se vive en América Latina.

Como sabemos, la trayectoria académica e intelectual de Marta es intachable y sus más de 80 libros son imprescindibles en el análisis de la realidad latinoamericana. En este libro, los testimonios son el hilo conductor a través del cual nos acercamos a más de medio siglo de luchas de las uñas indígenas, el nacimiento de la organización popular, en un petrolero de los 70, el neoliberalismo, los partidos de izquierda, los levantamientos indígenas, los gobiernos de los últimos 30 años, y el proceso de la Revolución Ciudadana.

Este recorrido nos permite visualizar con claridad que la Revolución Ciudadana es heredera de las luchas de los pueblos indígenas, afros y montubios, y de cientos y miles de hombres y mujeres que entregaron su propia vida para construir un país más justo y más humano. La Revolución Ciudadana no sería posible sin estos movimientos que, por ejemplo, lucharon contra el modelo neoliberal que se impuso desde el Imperio a los países de nuestro Continente. Los levantamientos indígenas abrieron los ojos a muchos ecuatorianos, ya que hasta entonces habían permanecido invisibles, ocultos en la miseria y la pobreza. Incluso, como bien nos recuerda la lideresa Blanca Chancoso: “llegaron a decir que los indios no éramos humanos porque no teníamos alma.” Lo mismo sucedía con el pueblo afrodescendiente y el pueblo montubio. Y debió llegar la Revolución Ciudadana para reivindicar a su plenitud sus derechos y construir una sociedad incluyente, intercultural y plurinacional. Y no es un mero enunciado. La Constitución de Montecristi del 2008 reconoce al Ecuador como un Estado Plurinacional y es precisamente en la población afroecuatoriana e indígena en donde más reducción de la pobreza ha generado la Revolución Ciudadana. Y además, por ejemplo, en las Fuerzas Armadas, y lo digo en mi condición de Ministra de Defensa Nacional, ahora un 6% de los militares corresponde a la comunidad afroecuatoriana que, en el total nacional, significa el 7% de la población, lo mismo sucede con la comunidad quichua y shuar.

En la Cancillería ecuatoriana, un espacio tradicionalmente ocupado por la burguesía más conservadora y cuyos cargos se heredaban de padres a hijos, ahora con orgullo podemos decir que los nuevos funcionarios provienen de todas las regiones del país y son de las distintas nacionalidades. Nunca más privilegios para unos pocos. El Ecuador ahora es un ejemplo en la lucha contra la discriminación y el racismo y por la equidad de género. Sólo por citar un ejemplo, la Asamblea Nacional está ahora presidida por tres mujeres: la presidenta Gabriela Rivadeneira, y las dos vicepresidencias corresponden a las compañeras: Marcela Aguiñada y Rosana Alvarado, quienes son parte activa de la Revolución Ciudadana.

Y por todo esto, nuestra revolución ha recuperado para los ecuatorianos la esperanza y la alegría. Por eso bien señala en el libro el compañero Canciller Ricardo Patiño, “debemos construir pensando en el corazón de la gente. Nuestra guía principal para la construcción del socialismo debe ser el amor, la entrega hacia los demás, el vivir en una comunidad donde hay un ambiente para la construcción de la felicidad.”

Volviendo al libro, vale la pena también destacar las voces críticas y autocríticas, que son también pilares fundamentales en la construcción de una nueva sociedad. La de Alberto Acosta, por ejemplo, ex compañero de ideales y camino, que menciona varios errores que, como en todo proceso, hemos cometido durante estos años de gobierno. De esos errores aprendimos y continuamos trabajando en la necesidad de consolidar y profundizar la Revolución Ciudadana.

Como muchos de ustedes conocen, fui la primera Ministra de Relaciones Exteriores del gobierno presidido por el compañero Rafael Correa. Ocupé esa cartera de Estado como una señal de cambio, pues como mencioné antes, la Cancillería, al igual que el Ministerio de Defensa Nacional, siempre habían estado presididos por hombres. No fue fácil terminar con esas viejas estructuras, los poderes fácticos se resistía. Desde el primer día del mandato, el Ecuador recuperó su independencia y soberanía. Desterramos las imposiciones de los organismos internacionales como el FMI, el Banco Mundial y empezamos a construir una política exterior desde la ciudadanía.

Una de las características fundamentales de este proceso ha sido el valor de la palabra. Todo lo que ofrecimos en campaña, como muy bien se reseña en el libro, se ha cumplido. De ahí la notable credibilidad y apoyo popular con que cuenta el proceso y el Presidente Correa. Por eso, cuando Canciller, tal como habíamos prometido, expulsamos a la base militar norteamericana establecida en Manta. Ecuador no tiene fuerzas extranjeras en su territorio. Somos a mucha honra, un país libre y soberano.

Lo mismo hicimos cuando asumí el Ministerio Coordinador de Patrimonio: ciudadanizamos los patrimonios. Lo hicimos porque entendemos a los patrimonios como soporte de la dignidad y la identidad de todas y todos, pero además como sustento del desarrollo económico y social del país a través del cual podemos contribuir a la construcción de una sociedad incluyente y equitativa y basada en la diversidad y la interculturalidad.

Estoy convencida que no hay proceso revolucionario de transformación profunda de un pueblo sin una transformación en su cultura, entendida ésta no como un adorno sino como el corazón que late en lo más profundo de nuestros pueblos.

Hoy, como Ministra de Defensa Nacional, estamos trabajando en configurar el nuevo rol de las Fuerzas Armadas porque en el pasado operaban como garantes de democracia. A partir de la aprobación de la nueva Constitución se convierten en actores fundamentales en la protección de derechos y garantías ciudadanas. Y es el pueblo ecuatoriano, los ciudadanos y ciudadanas, la salvaguarda de la democracia.

La equidad de género también forma parte de la agenda política de la defensa. Ecuador es uno de los países más rezagados; ahora llegamos ya al 10% en el número de mujeres en las Fuerzas Armadas, aunque debemos en los próximos años duplicar ese porcentaje.

Hoy nuestras Fuerzas Armadas están comprometidas con la construcción de un país equitativo, a pesar de que la oposición infiltró la fuerza pública y las Fuerzas Armadas. Como se menciona en este libro, quizás nosotros cometimos el error de subestimarla y se produjo el intento de golpe de Estado del 30 septiembre. La población defendió en la calle a su gobierno y a su Presidente y hoy tenemos unas Fuerzas Armadas solidarias en tiempos de paz. Estamos apoyando el gobierno y al pueblo de Cuba en la reconstrucción de los daños provocados en Santiago de Cuba por el huracán Sandy.

En nuestra agenda política de la defensa, el diálogo civil- militar es un tema fundamental. La defensa de la soberanía alimentaria, los recursos estratégicos, nuestra soberanía tecnológica, es un asunto de todos. A propósito, rechazamos el atentado a la soberanía de nuestros pueblos y nuestros gobiernos que constituye el espionaje del gobierno norteamericano, pues es una violación de los derechos humanos, vulnera todos los tratados internacionales y es un atentado a la vida privada de los ciudadanos.

Asimismo, aprovecho esta tribuna para una vez más expresa la solidaridad del Ecuador con el pueblo de Cuba y exigimos al gobierno de los Estados Unidos el inmediato cierre de la base naval de Guantánamo y su devolución al pueblo Cuba. Del mismo modo, demandamos la liberación de los cinco agentes cubanos detenidos injustamente en los Estados Unidos. Todos deben volver a Cuba, su casa.

Los pueblos de América latina tenemos hoy el gran desafío de la integración regional. En el pasado se entendía que la integración era una especie de pacto arancelario en el que nos integrábamos para vendernos más y mejor. Hoy entendemos que la integración tiene que ser “integra”, es decir, no sólo por lo económico sino también por lo cultural, lo tecnológico, defensa y seguridad; por eso creamos el consejo de defensa de UNASUR.

Finalmente, reitero mis felicitaciones y agradecimiento a Marta Harnecker por la publicación de este libro, por sus reflexiones y aportes a la construcción del socialismo del Buen Vivir. Nosotros continuaremos trabajando por la reducción de la pobreza, de la exclusión, por la reafirmación identitaria, la cohesión social y la confianza y la esperanza en un presente y un futuro luminoso para todos los pueblos de Nuestra América.

Muchas gracias.

 

 

NOTA:

El libro “Ecuador: Una nueva izquierda en busca de la vida en plenitud(378 páginas), fue publicado el 13 de septiembre de 2011.

Realizado con la colaboración de Federico Fuentes, usando la metodología de la entrevista colectiva este libro?testimonio investiga en su primera parte la  irrupción del movimiento indígena en el escenario político ecuatoriano en la década de los noventa, las causas estructurales que explican lo que entonces ocurría en el país  y las razones que explican el surgimiento del Movimiento Pachakutik, un instrumento político muy particular nacido del seno del movimiento indígena y la experiencia que éste tuvo em el gobierno de Lucio Gutiérrez.  La segunda parte, mucho más extensa, investiga la experiencia del Movimiento Alianza PAIS, el nuevo instrumento político que surge en torno a la figura presidencial de Rafael Correa y los desafíos que encuentra en el camino un gobierno que se propone usar la vía institucional para transformar profundamente la sociedad, creando las condiciones para el logro del el sumak kawsay, el “buen vivir” o lo que yo prefiero denominar, la “vida en plenitud”. La autora entrevista a varios dirigentes indígenas, intelectuales y  ministros del gobierno de Correa, terminando con una entrevista al propio presidente ecuatoriano. Publicado en España por El Viejo Topo, 2011 y en Ecuador por Abya-Yala, 2011. Luego, en enero de 2013 fue publicadoen 5 folletos por Mepla, La Habana , Cuba y por rebelión.org. A continuación sus títulos y dirección electrónica donde se encuentran : Los desafíos de un Gobierno en busca de la vida en plenitud (4 folletos):  Antecedentes que explican el triunfo de Rafael Correa [1 de 4];  Gobierno eficiente y creativo [2]; Luces y sombras del Gobierno de Correa [3];  Reflexiones acerca del instrumento político que hoy se necesita  y entrevista a Rafael Correa (4 de 4), y El movimiento indígena irrumpe rompiendo esquemas.