PabloSLideEl escritor Pablo Simonetti vivió un triste y lamentable episodio este jueves que remeció las redes sociales. En su propia página de Facebook, el fundador de Iguales narró cómo fue víctima de homofobia al interior de un ascensor en la Clínica Alemana, donde uno de los pasajeros dijo a su acompañante apenas lo reconoció “No se nos vaya a pegar el sida”.

La agresión verbal de la que Simonetti fue víctima sucedió, según su relato, luego se abordar el ascensor de la Clínica Alemana en el piso 10. “A medida que bajábamos iba subiendo más gente. En el tercero entró un hombre de unos 70-75 años, acompañado de su mujer. Quedaron pegados a la puerta y yo al fondo. En voz baja pero perfectamente audible, al verme dijo: No se nos vaya a pegar el sida“.

-¿Qué dijo, señor? -lo interpelé-, ¿que se le puede pegar el sida? -Que ojalá no se me pegue -me encaró. La gente alrededor permaneció muda. -Ojalá que a mí no se me pegue su homofobia. -¡Yo los deploro! -¡Yo lo deploro a usted! El ascensor se detuvo en el siguiente piso y ellos se bajaron. Desde afuera el tipo volvió a gritar: -Yo deploro a estos maricas”, detalló sobre el momento.

El autor de “La soberbia juventud” reflexionó posteriormente y apuntó a los “cientos de miles de chilenos y chilenas que aún tenemos que sufrir humillación, exclusión, violencia e incluso la muerte a manos de gente homofóbica, gente buena en apariencia, pero tan violenta como el tipo que me agredió en el ascensor“.

 

Incitación al odio aún no es penalmente reconocida

F5Lo8BzBEl preocupante episodio que vivió Simonetti y que ha sido compartido más de 9.000 veces en la red social, impactó a sus seguidores, amigos y familiares, pero abrió nuevamente los cuestionamientos a la aplicación de la ley Antidiscriminación. Tanto desde la Fundación Iguales como Fundación Sin Odio, señalaron que este tipo de agresiones no puede ser perseguida bajo la actual legislación, por lo que el agresivo comentario del sujeto quedará impune.

Jaime Parada, miembro fundador de Sin Odio, avaló la tesis de que esto sucede comúnmente y valoró la valentía de Simonetti al hacer pública la denuncia. “Esto es algo extremadamente común, pero que normalmente se calla. Yo soy de la idea contraria, y creo que Pablo lo hizo bien, hay que visibilizar. Pero no es excepcional y por eso es que lo que hay que cambiar en este país es cultural y no solamente las leyes“.

“Uno no puede esperar cambios inmediatos de algo que es cultural. Pero la Ley Antidiscriminación no castiga lo que pasó con Pablo. Ahora estoy en la Fundación Sin Odio precisamente por esto, para promover una ley que ya está en el parlamento en contra de la incitación al odio, que es decir públicamente que desprecias, rechazas, o niegas a una población, y eso fue precisamente lo que pasó en el ascensor”, explicó el concejal por Providencia.

Parada detalló que el proyecto fue presentado en 2011, patrocinado por la senadora Lily Pérez, pero éste no ha avanzado lo rápido que esperaban, por lo que se creó la Fundación Sin Odio “especialmente para darle movimiento”.

andres soffiaPor su parte, Andrés Soffia, director de la Fundación Iguales, comentó cómo ha vivido Simonetti las horas posteriores a la agresión verbal. “Nos contó que en el aeropuerto, porque anda de viaje, se le ha acercado mucha gente que se enteró por Facebook a darle su apoyo“.

Soffia aseguró que lamentablemente este tipo de denuncias las pueden hacer “ciertas personas, la minoría de las minorías”, y por ello pasan inadvertidas. “Pablo, yo, Luis Larraín o Karen Atala, somos en este caso privilegiados en poder transmitir ciertas acciones de discriminación que nos llegan. Pero si eso tú lo llevas a casos mucho más vulnerables, como los y las adolescentes en los colegios, que es un tema diario y se repite siempre con el bullying, ellos lamentablemente no tienen ningún medio de protección para buscar canales de contención o ayuda y resguardo frente a estos actos de discriminación“, reflexionó.

El director de Iguales explicó que estos casos “quedan impunes porque son agresiones verbales que se pueden incluso acoger a la libertad de expresión, donde toda persona puede decir lo que quiera a otra persona sin ningún tipo de restricción, y aunque aquí hay una violación a la dignidad de la persona, la ley no lo acoge”.

Al respecto, señaló su anhelo porque pronto sea promulgada la legislación que prohíba la incitación al odio y descartó que Simonetti busque ejercer alguna acción legal por el lamentable episodio vivido. “Es casi imposible poder hacerlo, nos queda solamente denunciarlo a través de los medios y desde ahí poder generar mayor conciencia, pero no podemos hacer nada más porque no tenemos los mecanismos para poder hacerlo“, concluyó.