FotoPROQuiero volver a tierras niñas;
llévenme a un blando país de aguas.
En grandes pastos envejezca
y haga al río fábula y fábula.
Tenga una fuente por mi madre
y en la siesta salga a buscarla,
y en jarras baje de una peña
un agua dulce, aguda y áspera.

Gabriela Mistral

 La autodenominada “Marcha de Todas las Marchas” tiene domicilio cierto pero destino incierto. No se (re)conoce públicamente pero la iniciativa nació hace unos meses bajo el alero progresista del siempre presidenciable Marco Enríquez – Ominami y organizada por el ex candidato a diputado del PRO, Rolando Jiménez (“presidente vitalicio” del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual MOVILH), junto a Claudia Dides, directora del Programa de Género de la Fundación Progresa, think tank de MEO. Utilizando las redes sociales y sus contactos comunitarios, los progresistas organizadores convocaron a diversas organizaciones sociales, muchas de ellas vinculadas al PRO y otras tantas autónomas e independientes.

 “No marchamos por un programa, marchamos por transformaciones reales”, escribió Claudia Dides en El Desconcierto, remarcando la importancia de “impulsar una participación deliberativa y vinculante en la toma de decisiones del país”. Sin embargo, su “compañero” de ruta, vocero de la iniciativa, Rolando Jiménez, criticó públicamente a la aguerrida Confederación de Estudiantes de Chile CONFECH por no sumarse a la movilización convocada, interviniendo así en su respetada y reconocida autonomía estudiantil. “Estuvieron enredados en sus problemas internos, discutiendo sobre Venezuela, y por lo tanto les pasó la máquina por encima y tomaron la decisión de dejar en libertad de acción a las federaciones”, señaló Jiménez al portal Terra, desatando críticas de algunos desinformados que acusaron a los estudiantes de “anarcos reformistas” o “vendidos”, gatillando de paso el oportunismo de cierta prensa mercurial que manipuló las razones de la “bajada” de la CONFECH, buscando dañar la legitimidad social y política de los estudiantes de Chile. “Esta decisión no tiene relación alguna con la invitación a dialogar cursada por el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, sino que se basa en la necesidad de reactivar las asambleas estudiantiles antes de cualquier convocatoria a movilización”, reaccionó la CONFECH.

La no participación de organizaciones estudiantiles secundarias ni universitarias (no es “bajada” porque nunca convocaron) impactará en la masividad y sentido de participación democrática de la movilización, más aún si existen críticas al lenguaje autoritario de su vocería.

La no participación de organizaciones estudiantiles secundarias ni universitarias (no es “bajada” porque nunca convocaron) impactará en la masividad y sentido de participación democrática de la movilización, más aún si existen críticas al lenguaje autoritario de su vocería. La Coordinadora Nacional de Víctimas del Sistema Educativo Chileno solicitó “cinco minutos para intervenir en el acto”, pero recibió de vuelta un “no señor, es imposible, habría que tener un acto de tres días para que hablen todos y no pueden exigir a última hora”. La respuesta era de Rolando Jiménez. Más tarde, vía Twitter, reflexionando e ironizando, el mismo Jiménez escribía al Secretario General del PRO, Camilo Lagos: “Si los perros ladran es señal de que avanzamos, compañero”, entregando pruebas de la utilización e intervención del PRO en la mentada “Marcha de Todas las Marchas”. El propio Lagos prendió luces intervencionistas en El Mostrador cuando expresó “solidaridad y apoyo desde el PRO” a la iniciativa.

En las redes sociales han surgido dudas, preguntas e inquietudes respecto de los de los organizadores e intenciones de la movilización. Muchos concuerdan en el carácter pomposo, totalizante y absolutista de la “Marcha de Todas las Marchas”. Su nombre dice mucho y nada. Sabemos que una marcha nunca podrá representar a todas las demandas y protestas de un Chile revuelto e inquieto. El mismo 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua promovido por Naciones Unidas pero en la publicitada “Marcha de TOOOODAS las Marchas” no aparece siquiera esa vital demanda nacional e internacional. Tal vez, sería más urgente e imperioso que una bienvenida “Nueva Constitución vía Asamblea Constituyente”.

El nuevo ciclo político que se inaugura con la Nueva Mayoría en el poder hace urgente, justa y necesaria una mayor visibilidad de todas las voces de una ciudadanía activa, movilizada y crítica. Una ciudadanía demandante pero atenta a la manipulación e instrumentalización política de partidos e instituciones que ven en el accionar comunitario la legitimidad electoral que necesitan, buscan y desean. En los últimos años Chile experimentó el uso y abuso de Sebastián Piraña de temáticas que -históricamente- son impropias en la derecha local. La diversidad sexual se transformó en la reina de la explotación político – electoral.

Las organizaciones sociales, comunitarias, artistas, activistas e incluso parlamentarios, cómplices de muchas e intensas batallas, tienen el legítimo derecho a participar de la iniciativa e incluso subvertir el origen progresistas de la caminata. ¡Bienvenida esa justa revuelta! De lo contrario; la calle, la protesta, la masa sin micrófono pero “representada” por oportunos y/o oportunistas “voceros gremiales” transformarán a “La Marcha de (casi) Todas las Marchas” en  decorado multicolor de cierto liderazgo PROgresistas que usará las demandas del movimiento social para pavimentar su próxima ruta a La Moneda.

Ese sábado 22 de marzo 2014, mientras algunos desfilen pacíficamente por Santiago protegidos por los “Carabineros de todos los Carabineros” en la “cazuela de todas las marchas” como  irónicamente señaló el periodista Freddy Stock, muchos otros y otras marcharemos en diversas calles de Chile y el planeta para demandar el derecho a los recursos naturales en el mismísimo Día Mundial del Agua.