Los Juegos Olímpicos de Invierno, Sochi 2014, ya son tristemente recordados por ser los más caros en la historia. Pero además de la corrupción en los contratos de construcción inflados a más no poder, hay también un enorme costo ambiental y humano asociado a la vertiginosa y eficiente construcción de los Juegos a partir de cero.

El gobierno ruso asumió la obligación de proteger el medio ambiente y no cumplió, junto con muchas otras obligaciones para con los residentes de Sochi. Esa es la peor parte”, dijó Yevgeny Vitishko, geólogo y activista de asociación ecologista del Cáucaso Norte (EWNC), quien fue condenado a tres años en un campo de trabajo por haber agujereado una valla en una zona protegida durante los juegos.

sochi_waste_ap_img

Activista Alexander Koropov apunta a escombros y basura cerca de una cantera en Akhshtyr, Sochi, 24 de Octubre, 2013 (AP Photo/Dmitry Lovetsky)

Mucho se ha hablado del hecho que los Juegos Olímpicos de Invierno se celebraron en la región más cálida de Rusia. Sochi está ubicada entre las montañas nevadas del Cáucaso y el mar Negro y es conocida por su riqueza ecológica y biodiversidad. En 1999, la UNESCO declaró a la Reserva de la Biosfera del Cáucaso Estado Reserva de la Naturaleza y partes del Parque Nacional de Sochi, patrimonio de la humanidad, señalando la importancia de la abundante flora y fauna de la zona, como también sus cuevas, lagos de alta montaña, ríos y cascadas, siendo la única zona de montaña grande en Europa que no había experimentado un impacto humano significativo.

Por ello, el Fondo Mundial para la Naturaleza Rusia, Greenpeace Rusia, la EWNC y otras organizaciones advirtieron de los efectos ecológicos nocivos asociados a los preparativos, construcción y desarrollo de la cita olímpica, incluyendo los recientes cambios legislativos que flexibilizaron la normativa respecto a la construcción en zonas de protección ambiental. “Pensamos que los Juegos fueron inadecuados en los lugares que eligieron”, dijó Vitishko .

En su apuesta por Sochi, el gobierno de Rusia se comprometió a implementar un programa de “Basura Cero”. No obstante el legado de los impactos ambientales dejado por la cita olímpica es amplio y variado. De acuerdo a la EWNC se encontraron ocho canteras ilegales alrededor de Sochi, incluyendo las canteras de piedra caliza en el Parque Nacional de Sochi que el Fiscal General confirmó había contaminado parcialmente  un tramo del río Psou. En una carta de 2011, la oficina del fiscal general dijo que había presentado cargos en dos canteras ilegales allí. Uno de ellos fue operado por Ferrocarriles de Rusia, de propiedad estatal, en tierras arrendadas por la empresa constructora Olympstroy.

EWNC también denunció cerca de 1.500 vertederos de residuos no autorizadas alrededor de Sochi, de los cuales cerca de dos docenas son a gran escala, logrando documentar al menos  cuatro vertederos ilegales que recibieron residuos de la construcción olímpica, dice Kimayev .

A pesar de las promesas del alcalde de Sochi y el jefe del comité Olímpico quienes aseguraron que  “ningún residente de Sochi sufriría en el período previo a los Juegos”, Human Rights Watch (HRV) estima que alrededor de 2.000 familias fueron desplazadas. Aunque la mayor parte recibió indemnización, HRW dice que muchos fueron insuficientemente compensados por la pérdida de sus hogares. Otros no fueron compensados del todo, incluyendo Andrei Martynov y Natalya Martynova, quienes al igual que muchos de ellos nunca habían sido capaces de obtener la documentación necesaria para regular los terrenos donde vivían. Después de una larga batalla legal, su hogar fue demolido para dar paso a la agrupación de infraestructura deportiva emplazada en la zona costera.

A su vez en el pueblo de Akhshtyr, ubicado en las colinas de Sochi, la apertura de dos canteras de piedra caliza, un vertedero para residuos de construcción y la construcción de una carretera causó importantes daños ambientales, destacándose el vertiginoso agotamiento de los pozos de agua de los cuales depende de las entregas de agua bisemanal. Debido al polvo grueso revuelto por los camiones, casi la totalidad de las cosechas agrícolas de la zona quedo inutilizable para la venta, privando a muchos de una fuente clave de ingresos.