1359483053_477467796_1-Fotos-de--Arriendo-retroexcavadora-en-illapelEn la derecha estaban preocupados debido al retiro de tres proyectos de educación por parte del Gobierno, y la figura de la aplanadora era recurrente entre las filas opositoras. Sin embargo, la metáfora utilizada por el senador Jaime Quintana remeció el debate político. “Nosotros no vamos a pasar una aplanadora, vamos a poner aquí una retroexcavadora, porque hay que destruir los cimientos anquilosados del modelo neoliberal“, lanzó el vocero de la Nueva Mayoría, y sus palabras hoy generaron amplias repercusiones en la clase política nacional.

Desde la UDI, el diputado Felipe Ward advirtió que “frente a esta retroexcavadora nosotros vamos a actuar como una muralla china, unidos como bloque, esto va a ser una batalla ideológica“, y el secretario general de RN, Mario Desbordes, señaló en un tono más relajado que “al amigo Quintana se le pasó la mano“.

En un tono amenazante, el presidente de la UDI, Patricio Melero hizo alusión a las causas que según ellos levaron al Golpe Militar, señalando que “la última pasada de retroexcavadora significó el quiebre de nuestro Estado de Derecho y 17 años sin democracia”.

Sin embargo, desde la misma Nueva Mayoría, salieron voces que se desmarcaron del tono “revolucionario” de Quintana. Fue el mismo presidente de la DC, Ignacio Walker, quien aseguró que los dichos del senador PPD “no representan en nada” al sector gobernante.

Mucho más allá fue el ex diputado y ex timonel de la tienda falangista, Gutenberg Martínez, que analizando los dichos de Quintana en Radio Cooperativa planteó que es “una gran equivocación” asegurar que en Chile existe un modelo neoliberal.

 

¿Real vocación transformadora?

fernando-atriaLas palabras de Quintana pusieron sobre el debate una discusión que para algunos no está definida. ¿Cuán transformador es el programa de gobierno como para asegurar que durante el nuevo ciclo político se van a “destruir los cimientos anquilosados del modelo neoliberal?

Fernando Atria, abogado y académico de la Universidad de Chile, autor del libro “20 años después: Neoliberalismo con rostro humano”, cree que las demandas sociales que llevaron nuevamente al gobierno a Michelle Bachlet buscan esa transformación de fondo, pero que el programa de gobierno admite dos lecturas. “Creo que es una posibilidad que el programa se ha  interpretado enfatizando su continuidad (del modelo). Es muy temprano para negarla, además que hay algunos indicios que dan buenas señales en ese sentido, de que es un programa que contiene efectivamente una discontinuidad“, comentó.

Para el académico y ex integrante del equipo constitucionalista de Bachelet “si uno piensa en Educación, uno podría organizar la gratuidad incluso de un modo tal en que no cambiara el modelo de mercado, o podría organizar la gratuidad de modo que fuera una completa inversión del sistema, que deje de ser de mercado y pase a ser un sistema de derechos sociales. Todavía no sabemos mucho sobre precisamente cuáles serán las modalidades que estas reformas van a ocupar“, remarcó.

Atria reconoce que las disputas internas de la Nueva Mayoría pueden dar un giro en cualquiera de las dos direcciones, y apuesta a ver cuáles serán los mecanismos para impulsar las reformas más emblemáticas como la Nueva Constitución y la de Educación. Sin embargo, a la hora de calificar si el programa busca seguir con la figura del neoliberalismo con rostro humano, Atria enfatizó en la gran oportunidad de quebrar el esquema político económico dejado por la dictadura y administrado por la Concertación.

“El programa de gobierno va más allá, significa cambiar algunos de los términos del modelo noeliberal. Lo que no contiene es una propuesta revolucionara ni mucho menos, pero hay cosas que apuestan a no administrar un modelo, no darle un rostro humano al neoliberalismo, sino cambiarlo. Y diría sobre todo en Educación, ahí es muy claro. Hay personas dentro de la Nueva Mayoría que siguen pensando que tiene sentido humanizar al neoliberalismo, por eso las tensiones al interior“, concluye.

469236_400Por su parte, el ex senador Carlos Ominami, dice valorar las reformas educacionales, tributarias y a la Constitución que han sido anunciadas, calificándolas como “un cambio que es sustancial y radical respecto de lo que han sido las políticas públicas durante los últimos 25 años“.

Sin embargo, apunto a un sector transversal dentro de la Nueva Mayoría que no impulsará dichas transformaciones en sintonía con la ciudadanía, “que no se puede concentrar sólo en la DC, que es extremadamente conservador”, aseguró.

No hay que reducir las discusiones internas de la Nueva Mayoría a las discusiones entre la DC y el PC. Dentro de la DC hay distintos sectores, y hay algunos que también van a apoyar la reforma de la Nueva Constitución, de Educación y todo. Pero hay sectores también dentro del PPD y el PS que son extremadamente conservadores. No hay que centrarse únicamente en la DC sino en los sectores conservadores que transversalmente ocupan posiciones importantes dentro de los partidos“, analizó.

Respecto de los dichos del senador Quintana, Carlos Ominami quiso rescatar la idea de fondo y aseguró que “hay que superar el neoliberalismo, superar esta idea de que el lucro es el motor de todas las políticas públicas“. Para el ex ministro, “la idea del lucro es una idea que el neoliberalismo ha difundido ampliamente y ha penetrado fuertemente dentro de la propia Concertación. Hay gente dentro de la Nueva Mayoría que cree en eso“, advirtió.

“(Quintana) no dijo que hay que demoler la obra de los gobiernos anteriores. La idea básica hay que rescatarla: terminar con el neoliberalismo, entendiendo que puso al lucro en todas las decisiones y que no bastó la economía de mercado, sino que se creó una sociedad de mercado. Creo que hay terminar con eso, y espero que así ocurra. Eso no significa acabar con la economía de mercado, o con la apertura de Chile al mundo. Son otras cosas”, puntualizó.

Finalmente, Ominami definió como prioritario un cambio a nivel constitucional “que sea coherente con el espíritu que hemos vivido durante el último tiempo, particularmente después de las movilizaciones de 2011. La principal bandera que ha levantado la Presidenta es la Nueva Constitución, porque no es una entre tres reformas, es finalmente el cambio de reglas que afecta al conjunto del sistema político y al conjunto de la sociedad. En eso es fundamental que se puedan tomar buenas definiciones pronto, porque el tiempo comienza ya a pasar, el Gobierno puede entrar en desagaste y se pierde la oportunidad de hacer un cambio fundamental de las reglas“, finalizó el ex parlamentario.