Este sábado 29 de marzo de 2014, a las 8.30 pm, se celebrará en Chile y en todo el mundo, una nueva versión de La Hora del Planeta (LHP). La iniciativa de sensibilización pública nació hace siete años en Sidney, Australia, esta busca la participación de corporaciones, empresas y principalmente de las personas para que apaguen sus luces no esenciales y los aparatos eléctricos prescindibles durante una hora como gesto simbólico, con la intención de fondo de luchar contra el cambio climático y como un medio indirecto de presión a empresas y gobiernos para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

logo-wwfAño tras año la iniciativa impulsada por la organización World Wildlife Found (WWF) ha logrado mayor fuerza y participación de millones de personas. De acuerdo a cifras de WWF, el año 2013 más de 7 mil ciudades, en 154 países y territorios fueron parte de LHP. De acuerdo a Desmond Mpilo Tutu, Premio Nobel de la Paz en 1984, La Hora del Planeta “es uno de los movimientos sociales más grandes jamás vistos por la humanidad”.

Este año LHP tiene como mensaje principal: “Tu poder Ampliado, Multiplicado, Globalizado” haciendo alusión a la fuerza que las acciones voluntarias de las personas pueden lograr. A través de una nueva plataforma digital de crowdfunding y crowdsourcing, denominada Hora del Planeta Azul, se espera que personas de todo el planeta se interesen en apoyar y financiar proyectos ambientales emprendidos alrededor del mundo.

BICICARAVANAS DE LA HORA DEL PLANETA POR SANTIAGO

Bicicaravanas_LHP2014

Para este año WWF Chile, en conjunto con el centro Bicicultura  ha organizado una serie de bicicaravanas guiadas en las que se espera participen personas de distintas edades y experiencia, quienes asistidos por guías, mecánicos y primeros auxilios en bicicleta, pedaleen hacia la Municipalidad de Providencia para asistir al evento central de La Hora del Planeta 2014. Los puntos de reunión establecidos por la organización son Plaza Italia, Escuela Militar y Plaza Ñuñoa.

En los puntos de reunión y partida los participantes recibirán asistencia técnica, revisión de frenos y neumáticos e hidratación. Las primeras 200 personas en llegar recibirán una polera de LHP y las primeras 100, un juego de luces de seguridad para sus bicicletas. A su vez todos los participantes podrán concursar en un sorteo de bicicletas.

DETRACTORES

Pese al éxito mundial de la campaña, existen diversos cuestionamientos que apuntan principalmente al efecto real de la iniciativa sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, argumentando que en La Hora del Planeta no tiene consecuencias prácticas reales y directas, y que el calentamiento global no tiene solución a través de este tipo de acciones. Y, lo que todavía parece peor, desde algunos lugares se interpreta LHP como una acción perjudicial, debido a que proporcionaría una falsa sensación de estar haciendo algo efectivo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, cuando en la práctica no es así, ya que para ello se requiere de un cambio permanente en nuestros hábitos y forma de vida.

A su vez se cuestiona fuertemente el aprovechamiento de diversas compañías y corporaciones para usar La Hora del Planeta como campaña publicitaria y realizar un greenwashing o ‘lavado de cara verde’, pese a que la mayoría de ellas tienen cuestionables prácticas ambientales.

LOS VERDADEROS OBJETIVOS DE LA HORA DEL PLANETA

Entonces, si el ahorro de energía es despreciable y la iniciativa es aprovechada por empresas contaminantes, ¿sirve para algo el apagón mundial? “No se trata de ahorrar energía sino de sensibilizar a la población de la importancia de luchar contra el cambio climático”, explicó un portavoz de WWF en la edición pasada. “La Hora del Planeta es una llamada de atención para que la gente se involucre a nivel mundial. La idea es que las imágenes de ciudadanos de todo el mundo reunidos a la luz de las velas y de la Torre Eiffel de París, la Ciudad Prohibida de Pekín y las cataratas Victoria de Zimbaue con las luces apagadas se conviertan en un símbolo, al igual que la negativa de la estadounidense afroamericana Rosa Parks de ceder su asiento en un autobús a un blanco fue el símbolo de la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos”.