educaciónEntre unas de las primeras tareas del recién llegado ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, estuvo la redacción y envío de la carta a la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech). En ella, el titular de la cartera invitó a los dirigentes a reunirse para tratar temas relacionados a la reforma educacional.

La misiva sugería una fecha límite: 31 de marzo. Sin embargo, a su propio ritmo, los estudiantes se reunieron en una sesión en Copiapó durante el sábado 29 y evaluaron la asistencia al primer encuentro con las autoridades del nuevo gobierno. En la instancia decidieron, finalmente, asistir al diálogo y dar una señal de voluntad, proponiendo el jueves 3 de abril como nueva fecha.

Sin embargo, las condiciones fueron establecidas de forma clara: la reunión con Eyzaguirre no tendrá carácter resolutivo y los dirigentes del Confech no se harán presentes ahí para negociar.

“Vimos que era relevante reunirse con el ministro, pero sin carácter resolutivo, ni de mesa de trabajo, ni de negociación. Hoy día lo que vamos a hacer es aclarar conceptos, ideas y proyectos. Es una mesa aclaratoria”, señaló Ángel Delgado, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Austral.

Otro de los objetivos del encuentro, por parte de los estudiantes, es establecer ante la autoridad y de manera pública las primeras diferencias con lo propuesto para la reforma. Entre ellos, el tema del lucro en las instituciones privadas y el mantenimiento del sistema de becas y créditos, con los voucher y el financiamiento a la demanda.

 

La pauta: Financiamiento, lucro y democratización

Según la carta entregada por los estudiantes a la autoridad, hay tres puntos que deberán ser discutidos en la próxima reunión del jueves. Uno de ellos se vincula con el financiamiento, uno de los puntos que más diferencias marca con la propuesta de la Nueva Mayoría.

“En las distintas apariciones públicas el ministro ha dejado claro que el financiamiento seguiría teniendo el mismo modelo que el actual. El modelo de créditos y becas, y -era lo que temíamos- que no hubiese una oferta real por fortalecer las instituciones directamente y fortalecer este mecanismo que genera competencia ente las diversas casas de estudios“, señaló recientemente Melissa Sepúlveda, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile a Radio Cooperativa. estudiantes_trabajadores

El lucro es otra de las demandas que deberán ser discutidas. En especial, lo que compete a la fiscalización de dicha práctica en instituciones privadas, algo a lo que el programa de Bachelet no hace mayor mención.

Los estudiantes buscan que la reforma también se preocupe de quienes están al interior de universidades, institutos y centros de formación técnica de tipo privado: “No sólo queremos poner fin al lucro con recursos públicos, sino que hoy día, si lo recordamos, más del 50 por ciento de los estudiantes están en instituciones privadas y la característica socioeconómica de esos estudiantes es de carácter vulnerable. Son quienes necesitan créditos, quienes se endeudan.”, argumentó Delgado.

Por último, la Confech recalcó la importancia de resolver los asuntos vinculados con la demanda de democratización. Entre ellos, el fin del Decreto con Fuerza de Ley que reprime la organización al interior de los recintos y planteles privados. Además, han señalado que la reforma debe ser discutido por todos y todas, incluidos los funcionarios y profesores de las universidades y colegios.

 

Hacer públicas las diferencias

Una de las preocupaciones al interior del movimiento estudiantil es que la reforma sea integral y no parcializada, una duda que han despertado las últimas apariciones públicas del ministro Eyzaguirre.

Grace Arcos, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Bernardo O’Higgins, señaló que “hay vacíos respecto a la reforma, especialmente cuando tienen que ver con el financiamiento, siendo que los estudiantes de privadas quedamos algo desvinculados, por eso creemos que es necesario ya ir dando ese debate”.

En medio de la desconfianza y el resquemor, los dirigentes universitarios han señalado que ya es tiempo de conocer la reforma en profundidad y apuntar las principales diferencias.

“En esta reunión queremos conocer la reforma y marcar las diferencias que ya se han mostrado, no sólo a nivel mediático sino en nuestros propios espacios”.

“En esta reunión queremos conocer la reforma y marcar las diferencias que ya se han mostrado, no sólo a nivel mediático sino en nuestros propios espacios”, declaró Takuri Tapia, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago de Chile.

Por el momento, los estudiantes tienen la impresión de que el grueso de la reforma ya ha sido esbozado y temen que la invitación a reunirse no sea más que una forma de legitimarse ante la ciudadanía. Por ello, han señalado en diversas ocasiones que los actores sociales deben ser parte importante de la discusión, incluyendo a diversos representantes del mundo educativo y con una participación activa de éstos durante toda la tramitación del proyecto, incluyendo su llegada al Parlamento.

Según Delgado, es relevante “poner en el debate público las diferencias, porque hace un tiempo atrás nosotros decíamos que el programa era ambiguo, pero Eyzaguirre ya aclaró algunos puntos en un programa y dio muchas luces de cómo van a hacer su reforma. Por ejemplo, en financiamiento, va a ser un financiamiento mixto, entre voucher y aportes a investigación, entonces volvemos a lo mismo: ¿Por qué investigación y no aportes basales y que la comunidad decida dónde ir?”.

Pese a que rescatan el planteamiento de Eyzaguirre respecto al trato preferencial con las estatales, tampoco existe claridad respecto a qué pautas va a seguir ese trato. En tanto, ya fue enviado el proyecto de Carrera Docente al Congreso, algo que no le agradó a los estudiantes que ya pidieron su retiro en la carta al ministro.

Hoy, aseguran, los protagonistas de la educación están pensando más allá de lo educativo. Por ello, no deberá extrañar verlos pronunciarse a futuro respecto de otras reformas y políticas impulsadas por Bachelet.