mediosDurante las primeras horas, el terremoto grado 8.2º Richter volvió a evidenciar la mirada centralista de los medios en Chile. Pese a la dura objetividad de las cifras, en diversos canales de televisión se reiteró el eufemismo “sismo de gran intensidad” para referirse a lo ocurrido en el norte del país, algo que despertó el enojo de diversos twitteros.

En Santiago, sus habitantes comenzaron a conocer detalles de lo ocurrido a través de las redes sociales. En la televisión, una serie de autoridades y especialistas se refirieron reiterativamente el curso de los acontecimientos, sin ofrecer experiencias o casos locales para permitir una mirada más completa sobre los hechos.

Durante el 2010, una resolución del Consejo de Ética de los Medios de Comunicación Social sugirió que “se enseñe a los estudiantes (de Periodismo) qué es lo que corresponde registrar en casos de crisis; el sentido que debe tener la edición de las informaciones; la importancia de romper rutinas establecidas y adoptar decisiones editoriales congruentes con la situación que se está viviendo; la manera de transmitir adecuadamente la dimensión del drama en sus aspectos material y humano y la necesidad de mantener siempre una actitud crítica frente a las autoridades, a las víctimas y a todos los involucrados”.

Sin la presencia de un tsunami y ante un evento de menor magnitud que el ocurrido en 2010, el periodismo nacional ha demostrado menor interés por los hechos, centrándose en las estimaciones que hablan de que un terremoto de mayor intensidad podría impactar nuevamente al norte de Chile.

“Me ha extrañado que ha habido una cobertura menor”, comentó Francisco Letelier, sociólogo de la ONG Surmaule y autor de “La última ciudad”, publicación que revive lo ocurrido en el 27F. “Pensé que iban a estar más presentes en los pueblos pequeños, pensé que hoy sería noticia completa, con programación especial, pero no. Cuando no hay imágenes desastrosas y terribles, parece que a los medios no les prende mucho”.

 

 

 

 

 

Las nunca bien ponderadas radios locales y comunitarias

Desde que el terremoto ocurrido durante el pasado martes comenzó a reportarse a través de los medios y las redes sociales, las audiencias de la sociedad chilena han demostrado un inusitado interés por comentar el rol de los periodistas.

Así, muchos se han sorprendido de las pocas informaciones que existen respecto a derrumbes y funcionamiento de diversos pueblos al interior del norte chileno, sobre los cuales no existen datos claros hasta el momento.

No sé si es porque hay que mostrar menos drama o porque ya no es tema otro terremoto”, señaló Francisco Letelier al respecto, recordando la amplia cobertura que el desastre del 2010 recibió desde visiones locales.

A su vez, dada la peculiar cercanía de Chile con este tipo de hechos, algunos han recalcado la importancia que toman ante estos escenarios las radios locales y comunitarias, las que prestan a los diversos pueblos afectados un servicio de información inmediata y relevante para sus realidades.

El autor de “La última ciudad” recuerda que las radios locales “tuvieron una función más fuerte en la región, se desplegaron y generaron los únicos puntos de desinformación. Hubo un apoyo en el sentido de que la gente podía mandarse mensajes”.

“Hace falta generar radios y redes locales”, Andrés Fielbaum.

Andrés Fielbaum, ex presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile y militante de Izquierda Autónoma también valoró desde su cuenta en Twitter el aporte de dichos medios en escenarios como el que se vivió ayer en el norte: “Recuerdo el 2010, la Cooperativa funcionó como radio comunitaria en Temuco y fue muy importante. Hace falta generar radios y redes locales”, señaló. En efecto, durante la experiencia del terremoto pasado, éstas plataformas obtuvieron la mejor evaluación según un estudio del Consejo Nacional de Televisión.

 

Obsesión por saqueos y fuga de internas

En Iquique, la fuga de más de 300 internas desde un recinto penal se transformó en el foco de atención de la prensa y las autoridades. De hecho, el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo anunció que el gobierno envió efectivos de las Fuerzas Armadas para evitar saqueos de zonas afectadas, mostrando una preocupación más allá de la integridad de las propias mujeres y de los habitantes de la ciudad.

A su vez, a raíz de la situación, el gobierno dispuso el envío de un avión con 100 efectivos de las Fuerzas Especiales. La medida volvió a justificarse en el temor al saqueo de supermercados y grandes tiendas, tal como ocurrió durante el 2010.

BkOknTHCAAE5j-JEn efecto, horas después, usuarios de Twitter compartieron una imagen donde algunos uniformados aparecen protegiendo la entrada de un supermercado Unimarc en Iquique.

Desde Santiago, hay quienes dicen comprender la fuga masiva de las mujeres desde el penal, que además se encuentra edificado dentro de la zona de inundación de la ciudad. “Yo sinceramente me alegro cuando alguien se fuga, no es que apoye a los subversivos, pero la fuga es algo lindo para mí, más cuando los lugares son paupérrimos y sabiendo que en ese lugar del país las condiciones de las cárceles son asquerosas”, opinó César Pizarro, dirigente de la organización 81 razones por luchar, que reúne a los familiares y amigos de los reos que murieron en la cárcel San Miguel durante el 2010.

Pizarro recordó un viejo episodio ocurrido tras el terremoto pasado, cuando en una cárcel del sur del país se fugaron más de 200 presos y 7 perdieron su vida tras recibir disparos de gendarmes. “Si en Iquique hubieran dejado encerradas a las internas, es posible que murieran todas aplastadas. Son momentos tan críticos de la naturaleza, que hay que actuar con el corazón, como actuaría una persona que tenga sentimientos”, recalcó.

Según los medios, que han seguido con atención la fuga de las internas, más de 100 mujeres ya fueron recapturadas. Pese a los primeros rumores de saqueos, las autoridades policiales han descartado episodios de esa naturaleza en la zona del terremoto. Sin embargo, no se ha rechazado la idea de iniciar investigaciones paralelas en contra de quienes decidieron escapar de la cárcel.

Pizarro recalcó que, a estas alturas, Gendarmería ya debería tener un protocolo de evacuación adaptado a la realidad de los internos y los recintos penitenciarios, que viven con especial terror los eventos sísmicos chilenos. Sin embargo, a un día de la tragedia, ningún canal de televisión parece haberse pronunciado al respecto.