jason silvaSorpresa causó en más de algún hincha la noticia que se generó pocos minutos terminado el clásico que protagonizaron Universidad de Chile y Colo-Colo ayer en el Estadio Nacional. Jason Silva, una vez abandonó camarines, fue detenido por efectivos de Carabineros tras haber pisoteado y pateado un lienzo de hinchas azules, en medio de los festejos por los 3 puntos obtenidos ante el archirrival.

Si bien la incitación a la violencia en los estadios está normada por ley, probablemente pocos jugadores, técnicos e hinchas eran conscientes que, por actos como éste, las penas que se arriesgan van desde los 541 días a 3 años de prisión.

Desde el mundo parlamentario, la sorpresa también se hizo presente, y fue el diputado Tucapel Jiménez quien calificó de “despropósito” que una acción como la cometida por Silva contemple penas tan altas.

Según Jiménez, “el plan de Estadio Seguro puede haber tenido objetivos muy buenos, muy claros, pero hoy día creo que no ha funcionado. En el caso del jugador Silva, por supuesto que uno condena lo que hizo porque incita a la violencia, pero al mismo tiempo es un despropósito que esa misma mano dura no se aplique contra los que sí cometen actos delictivos en las tribunas”, señaló el diputado.

Por ello, Jiménez cuestionó el criterio y la efectividad del plan de gobierno iniciado en la administración Piñera. “Hay muchos delincuentes en los estadios que han provocado actos de violencia gravísimos y no se les ha aplicado este famoso programa. Si esta misma acción que hizo Carabineros con el jugador se hubiese hecho con los violentistas que van al estadio, yo creo que tendríamos otro escenario”, remarcó.

En la Comisión de Deportes están analizando el complejo escenario para el plan de gobierno, y el diputado Tucapel Jiménez comentó que para el próximo jueves, el nuevo encargado de Estadio Seguro ,José Roa, ha sido invitado la sesión de la comisión, junto con directivos de la ANFP, ante la preocupación en torno al mal funcionamiento que ha mostrado el plan en las  últimas semanas.”Insisto, esto partió mal desde un comienzo porque se planificó y diseñó todo de acuerdo con un modelo como el inglés, y nuestras barras son más parecidas a las de Argentina, que son totalmente diferentes, por todo lo que significa una cultura y modelo tan diferente, y fue un error comparar nuestra cultura con la de Inglaterra”, comenta el diputado.

 

El incierto escenario judicial

Desde la esfera judicial, el caso de Jason Silva tampoco pasó inadvertido, puesto que éste es uno de los primeros jugadores que debe enfrentar cargos por violencia en los estadios, arriesgando penas de hasta 3 años de cárcel.

El episodio generó declaraciones cruzadas con el capitán del plantel universitario, Johnny Herrera, quien trató de “delincuente” al jugador albo. Mientras, el directivo y socio mayoritario de Blanco Y Negro, Aníbal Mosa respondió asegurando que “el único delincuente es Herrera, atropelló y mató a una persona”, en alusión al accidente que protagonizó el arquero en 2009, donde manejaba bajo los efectos del alcohol.

Más allá de las declaraciones ante la prensa, el caso de Jason Silva es el primero en el cual el Plan Estadio Seguro actúa contra uno de los propios protagonistas del espectáculo deportivo. De hecho, fue detenido por Carabineros a la salida de camarines pues constataron el hecho de manera directa, y el jugador terminó durmiendo en la 19° Comisaría de Providencia mientras esperaba ser formalizado por incitar a la violencia.

Para abogados relacionados al fútbol, la norma que hoy enfrentará Jason Silva es “desproporcionada”, y extienden la crítica hacia otros ámbitos de la actual legislación. “Como el jugador no tiene antecedentes penales, es muy difícil que termine en la cárcel, pero ésta es una medida completamente desproporcionada, porque eleva demasiado las penas en comparación con otros delitos como la conducción en estado de ebriedad, por ejemplo”, señalan fuentes relacionadas al fútbol.

“Es una mala ley porque tampoco deja muy claro cómo se prueba la incitación a la violencia, es un marco de referencia muy amplio que dificulta mucho el proceso judicial, y esto no pasa más allá de ser una medida que adopta Estadio Seguro como parte de un manejo comunicacional que busca marcar un precedente”, agrega.

 

Silva deberá firmar mensualmente mientras dure la investigación

En lo estrictamente judicial, pasadas las 4 de la tarde se inició la audiencia de formalización de cargos contra Jason Silva, donde la fiscal a cargo del caso, Patricia Villablanca, formalizó al jugador por haber solicitado el lienzo a los hinchas de Colo-Colo y haberlo pisoteado, incitando así a la violencia.

Durante el desarrollo de la audiencia, la fiscal Villablanca solicitó como medida cautelar que el jugador tuviera prohibición de acercarse a encuentros de fútbol, a la cual el tribunal no accedió y finalmente determinó como medida preventiva la firma mensual del jugador en la 33° Comisaría de Ñuñoa.

“Suponer que este es el caso emblemático en materia de violencia en los estadios, es un error”, argumentó el juez que presidió la audiencia. El plazo de la investigación será de 70 días.