julio llega en abril“Julio llega en abril” es el título de la primera cinta de Matías Sánchez, un joven cineasta y periodista que debutará en el largometraje con una película que toca de forma directa la discusión por la despenalización de la marihuana en nuestro país.

Bajo el lema “música, marihuana y un perro”, Sánchez se aventuró al cine con la dirección de una historia que, dentro de su propio relato, muestra a sus actores cultivando y consumiendo cannabis. Un guión que toca de cerca la realidad de miles de usuarios y cultivadores en Chile.

En entrevista con ElDesconcierto.cl, el director del “primer film cannábico”, comentó las ideas y motivaciones que dieron luz a la cinta, que se estrenará el próximo 17 de abril en el Cine Arte Alameda.

 

¿Por qué se dice que este es el primer film cannábico en Chile?

Los personajes plantan marihuana, fuman marihuana, son autocultivadores, no son traficantes, no venden, sino que se muestra la realidad de una gran parte de la población que consume marihuana y planta sus plantas y no se le sataniza como se los satanizan los medios de comunicación normales. La tele los trata de delincuentes, pero acá no se les sataniza de ninguna manera. No es tampoco limpiarles la imagen, pero lo muestra como personas normales, con problemas, con preocupaciones como cualquier otra persona. No los anula, ni los invalida, sino que de alguna manera los apaña.

 

“Música, marihuana y un perro” es el slogan de la película. ¿Podrías contarnos más sobre la historia?

La historia se trata de Julio, que es un sonidista que administra una sala de ensayos, un estudio de grabación, a la que acuden bandas de música emergente, entonces la casa siempre está llena de músicos, y el perrito es la mascota de Julio, que habita ese espacio.

El conflicto es que Julio se va a vivir a Estados Unidos 6 meses y tiene que buscar a alguien que cuide a Manuel, que es el perro. Alguien que se haga responsable de alimentarlo y llevarlo al veterinario si se enferma. Bueno, Julio deja todo para el final, se le complica y el último día está tratando de encaletarle el perro a todos los músicos que pasan por la sala sin suerte. Hasta que al final logra que alguien se quede con él, se va a Estados Unidos y cuando vuelve hay una sorpresa, porque las cosas no son como deberían haber sido. Ahí nuevamente se produce un conflicto.

 

¿Podríamos decir que esta película aboga directamente por la despenalización de la marihuana? Y una pregunta más morbosa: ¿los actores están volados en la película?

La película aboga por la despenalización porque se muestra esta realidad sin satanizarla, se muestra desde un cariño, desde un apañamiento a los personajes, se muestra el autocultivo, se muestra el proceso de la planta cuando es chiquitita, cuando era un brote pequeño que no tiene más de dos semanas hasta cuando es abril y la planta está cargada de cogollos. Todo ese proceso se muestra. Se muestra el miedo que tienen de ser descubiertos, se menciona que es ilegal en Chile plantar y poseer marihuana.

“No sé si me conviene hacer público esto (risas), pero sí, muchas escenas la filmamos bajo los efectos de María”.

Acá se muestra con cariño a los personajes que la consumen todo el día y respecto de si fuman o no… no sé si me conviene hacer público esto (risas), pero sí, muchas escenas la filmamos bajo los efectos de María. Equipo entero, actores, yo, director, todos.

 

Eso es algo que podrán ver luego los espectadores de la película…

Es que el que cacha, cacha po. Es cosa de mirarle la cara a alguien y los ojos para ver cómo está.

 

Esto es un poco cliché, pero, ¿cómo se te ocurrió esta idea? ¿por qué filmar esta historia y no otra?

No tiene que ver mucho con la marihuana el cómo se me ocurrió filmar esta película, tiene que ver con el actor, con Julio Fernández. Yo había trabajado anteriormente con él pero nunca en un protagónico de un largo. Había hecho papeles menores en otros trabajos y yo estaba súper contento con Julio porque es una persona que, sin tener academia, no estudió teatro ni nada, es seco para actuar.

Entonces, me dijo que se iba a vivir a Estados Unidos y yo dije puta, cagué. Se me va el mejor actor natural, que no se sobreactúa, que es mi amigo, nos conocemos y tenemos confianza. Entonces me puse la meta de decirle al Julio hagamos una película antes de que te vayai.. Y así, medio forzado, me puse a guionear, a conversar con Julio, hasta que al final dimos con la historia.

marihuanaLa marihuana igual estuvo presente porque es parte del contexto en que se mueven los personajes, estos músicos, estos sonidistas, la consumen, la plantan, entonces estuvo todo el rato ahí, desde el día uno, presente la yerbita, ¿cachai? Pero no tiene que ver tanto con la idea de hacer una película pro marihuana, sino que empezamos con la historia y luego nos dimos cuenta que tenía mucha presencia la marihuana y que había que tomar partido, había que tomar una posición, no mostrarlo por mostrarlo, sino que hagámonos cargo de lo que estamos hablando y en ese sentido mis convicciones están con que se debiera, por lo menos, sacar de la lista 1 y tender al autocultivo. Lo dice la ONU, lo dicen estados como Colorado, en Estados Unidos, Uruguay, ahora se va a sumar Guatemala o Honduras, República Checa, como que va para allá.

 

¿Cómo surgió la idea de involucrar a Nelson Ávila y Ana María Gazmuri en la película?

Un día fui a cachar una conferencia al ex Congreso Nacional sobre drogas y Latinoamérica y allá me topé con la Ana María y me acerqué y le dije que estaba grabando esta película, que sería súper interesante que ella apareciera porque la prensa, tu cachai, que si no hay rostros no te cubren, entonces de alguna manera también fue como una movida para tener gente conocida, rostros, en la peli.

Hicimos una lista de activistas que se asocian al consumo responsable de marihuana y Nelson Ávila fue el primero y la Ana María también. Me conseguí los teléfonos, los llamé, nos juntamos y accedieron sin cobrar nada, solo por apañar la causa, así que estoy muy agradecido de ellos dos.

 

Por último, ¿cuál crees que es la suerte que va a correr la marihuana de cara a este nuevo gobierno?

“Yo soy más bien escéptico, me encantaría ser optimista al respecto, pero fue el mismo gobierno de Bachelet que el 2008 puso la marihuana en la lista 1”.

Yo soy más bien escéptico, me encantaría ser optimista al respecto, pero fue el mismo gobierno de Bachelet que el 2008 puso la marihuana en la lista 1. Ahora quieren poner a Mariano Montenegro que fue una persona prohibicionista, con una visión retrógrada del tema y por las campañas comunicacionales que hizo Cáñamo, Movimental y Cultiva tus Derechos, al parecer se sacó esa idea por lo impopular que iba a resultar.

No sé a quién irán a poner finalmente, pero me genera suspicacias que la Francisca Florenzano haya dejado listo el documento –para reclasificar a la marihuana en la lista de drogas- y luego la sacan, mientras que sólo falta una firma para que salga de la lista 1, la firma de Bachelet, y no ha pasado nada. Entonces yo no sé, me encantaría que fuera así, me encantaría que hoy día mismo se firmara y creo que lo aplaudiría pero no sé si va en esa línea.

 

Matías, ¿por qué invitarías al público a ver la película?

Yo creo que lo van a pasar bien, hicimos una función privada de prueba, con miembros del equipo, con gente de Cáñamo, de Movimental, de Cannabis.cl y se fueron todos felices, apañaron el proyecto, nos pasaron logos y se comprometieron con ayuda. De todas maneras es pro despenalización, si no los activistas no estarían ni ahí. Aparte de que la película es entretenida, tiene buen ritmo, te ríes, deja un mensaje en el inconsciente.

 

Trailer Julio llega en Abril from Matías Sánchez López on Vimeo.