DiplomadoEl curso, que comenzó a abrir sus matrículas el jueves, cuenta con un diseño y programa trabajado desde el equipo multidisciplinario del Programa de Educación Continua para el Magisterio (PEC) de la Universidad de Chile y el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, donde se realizarán las clases.

La iniciativa, que está abierta a interesados de todas las ramas de las ciencias sociales, educación y humanidades, cuenta con la participación grandes académicos y actores en la defensa y enseñanza de los derechos humanos para las clases de los distintos módulos. Las inscripciones (http://pecuchile.cl/wp/diplomados/diplomado-educacion-memoria-y-derechos-humanos/) se encuentran abiertas hasta el próximo 25 de abril.

El diplomado, que comenzará sus clases el próximo 6 de mayo hasta el 25 de septiembre, contará con la participación de diversos académicos, destacados y especializados en cada una de las áreas del diplomado, como son la memoria histórica en la didáctica y la memoria y actores sociales.

Esta versión 2014 llevará un especial tinte, dice la coordinadora académica y profesora de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Carla Peñaloza. “Este año contará con la particularidad de que el Museo conmemorará el año del exilio, entonces habrá actividades en torno a eso y se reflejará en las clases mismas”.

Peñalosa agrega que realizar el programa por tercer año consecutivo confirma el interés que despiertan las temáticas de memoria y educación en los profesionales y la necesidad de que se convierta en un hito permanente en la formación continua.

“Una tercera versión del diplomado significa que ya hemos crecido, hemos avanzado. Hemos tenido experiencias distintas en los pasados dos años y aprendimos de cada una de las mismas y, en ése sentido, hemos mejorado nuestro programa y adecuando contenidos para que el diplomado tenga una calidad única”, asegura.

Iván Páez, director del PEC, señala que la alianza entre universidad y museo es clave para generar plataformas de educación continua en temas fundamentales y poco explorados en las carreras de pregrado.

“Cuando los sujetos en formación desarrollan sus procesos  de aprendizajes en un entorno que propicia la formación de ciudadanía y el respeto a los derechos humanos, cuando esos sujetos conocen la propia historia y las consecuencias de la intolerancia y la violencia, podemos disponer entonces de un escenario propicio para un desarrollo integral y armónico como sociedad”, señala.

“Esas condiciones son fundamentales para el respeto a los derechos humanos, son significativas para construir participativamente una cultura del Nunca Más violaciones a los derechos humanos. La alianza con el Museo de la Memoria representa ese espíritu. La tarea que lleva a cabo el Museo es fundamental para la construcción de democracia y ciudadanía en las aulas chilenas, y como PEC estamos muy agradecidos de colaborar con esa construcción educativa y cultural”, afirma.