16-DSC_0003_cmykEn primer lugar, “es importante que las personas que están en los albergues cuenten con medidas básicas de higiene, que dispongan de artículos de limpieza, porque sabemos que el hacinamiento produce problemas de salud. Una vez cubiertas las medidas de alimentación e higiene, hay que poner atención a la vacunación para esa población”, sostuvo Bass.

El otro punto relevante se refiere a los enfermos bronquiales y de otras dolencias respiratorias crónicas. Camilo Bass plantea la necesidad de un catastro de todas las personas con enfermedades crónicas a fin de reponer sus medicamentos, que es probable que no hayan alcanzado a rescatar al evacuar sus hogares. Con eso, además, se evitan hospitalizaciones.

“Como sabemos, hay un consultorio que se quemó completo, hay que ver quiénes se atendían y retiraban medicamentos allí”, añadió.

Otro tema que es propio de una situación de incendio de gran escala es la irritación ocular. Se están haciendo lavados oculares pero es posible que no alcance la disponibilidad de colirios para que la gente se la lleve a sus casas.

 

La organización de los médicos

El capítulo de médicos de atención primaria de Valparaíso se organizó para reforzar la atención, convocando también a los médicos que estaban en descanso. En cada albergue hay un médico, y otros se han dirigido a los SAPU.

Hoy domingo la Agrupación Nacional de Médicos de Atención Primaria, además de otros integrantes del colegio, se organizan junto al capítulo de Valparaíso para coordinar nuevas acciones. Para ello, sin embargo, esperan tener información más clara respecto de cual será la acción del Ministerio de Salud. “Debe haber una instancia coordinadora con el Ministerio para evitar que las ayudas terminen convirtiéndose en mayores problemas”, expresó Camilo Bass.