File_20094112513-¿Cómo analiza el momento de la DC al interior de la Nueva Mayoría, cuando hay voces como la del diputado Fidel Espinoza que advierte que no hay que darle espacio a “los gustitos de la DC” para intervenir reformas como la tributaria?

“Yo creo que este asunto de la diferenciación DC, frente a la Nueva Mayoría, hay que mirarla con más profundidad de cómo se ha estado mirando hasta ahora. Primero, puede existir la tentación de sectores internos demócrata cristianos que, como ocurre normalmente, no estén contentos con lo que es la participación DC en los cargos de gobierno. Normalmente es muy difícil dejar contento a los partidos con los nombramientos, porque por un cargo hay 8 o 9 postulantes. Entonces, normalmente el que ocupa el cargo queda feliz, pero hay 8 que quedan desconformes, y esas personas cobran la cuenta a la directiva de turno en las elecciones internas. Es obvio que en el caso de todos los partidos de la Concertación, hay más gente disconforme con lo que es la participación de su respectivo partido. Pero eso mismo ocurrió en el gobierno de Aylwin, en el de Frei, en el de Lagos, y en el primer gobierno de la presidenta Bachelet, porque el Estado no da para dejar a todos los aspirantes conformes. Entonces, probablemente aquí puede haber sectores internos de la DC que están desconformes con la participación del partido en el gobierno, tal como ocurrió en los gobiernos anteriores”.

“Muchas veces, este malestar por las posiciones en el Estado, se racionalizan como diferencias políticas o programáticas. Nadie le va a decir ‘yo estoy desconforme con el gobierno porque quedaron afuera tres aspirantes a intendentes’, de ningún partido, porque eso sonaría burdo y de mal gusto. Pero lo racionalizan como si fueran diferencias políticas y programáticas. Esa situación, es una donde hay que estar siempre alerta cuando se está en el gobierno, de manera de tratar las cosas para que no ocurran, y que los malestares por nombramientos burocráticos, se canalicen a través de conversaciones ojalá privadas, y no terminen diferencias programáticas que no son tales”.

-¿Pero cómo se entiende entonces que haya declaraciones como las del diputado Espinoza en las que trata a sus socios de la Nueva Mayoría como que no pueden darse “gustitos”?

“Esta situación de los malestares que ocurrió en los cuatro gobiernos, y con todos los partidos, probablemente ocurrió también hoy. Pero no hay que confundirse, porque lo que podría aparecer como diferencias programáticas y políticas o tensiones, o incluso guerras de guerrillas internas, se muestran como diferencias internas, pero la explicación es más pedestre. El mismo diputado Espinoza hizo varias pataletas a propósito de los nombramientos del gobierno regional de la zona por la cual es diputado (Los Lagos). Entonces también se podría haber dicho ´¿Por qué se está dando gustitos Espinoza?’, porque este problema está presente en todos los partidos. Lo otro es que aquí hay sector de la Nueva Mayoría, que antes que empezara el Gobierno, empezó a culpar a priori a los demócrata cristianos de todas las cosas que no podrían ocurrir o hacerse, lo que es absurdo, porque hasta aquí la DC no ha tenido ninguna diferencia sustantiva con el Gobierno. Si uno se fija, la presidenta ni ningún ministro ha tenido que salir a enmendar la plana de ningún dirigente demócrata cristiano, cosa que sí ocurrió con las declaraciones de Jaime Quintana, a propósito de la retroexcavadora. No ha habido tensiones entre la DC y el Gobierno”.

“En el tema de la Reforma Tributaria, muestra que la DC mostró aprehensiones respecto de dos temas en la Cámara de Diputados. El primero, las atribuciones del SII, y quien las formuló fue Aldo Cornejo, no el señor Walker. Y el segundo tema fue el de los impuestos a los alcoholes, y quien formuló eso fue el señor Pizarro y no Walker. Como aparentemente, las aprehensiones de Cornejo y Pizarro eran razonables, y así lo estimó el ministro de Hacienda, el Gobierno hizo las rectificaciones en estas dos materias, porque entre otras cosas no afectaba el corazón de la reforma, que es el alza de los impuestos a las utilidades de las empresas del 20 al 25% y el término del FUT”.

“La tentación de alguna gente de izquierda es terminar echándole la culpa de todo lo que ocurre en el gobierno a la DC, pero eso es absurdo. Hay cosas que no tienen nada que ver con problemas partidarios, porque por ejemplo, si parte del articulado de la Reforma Tributaria, tenía problemas desde el punto de vista de la legalidad y constitucionalidad de las atribuciones del SII, cualquier ministro de Hacienda, alertado por cualquier parlamentario de la coalición, hace las indicaciones para que eso no ocurra”.

-De todas formas, en la reforma educativa sí existen visiones contrapuestas en la DC, principalmente en un tema que toca intereses de algunos sectores vinculados con la educación particular subvencionada, donde se expresan más claras esas diferencias de fondo.

“Aquí no puede suceder que se anticipen escenarios. Mientras no lleguen los proyectos de ley de la reforma educacional al Congreso, todas estas son especulaciones. Walker ha dicho que está de acuerdo con el término del copago, con la desmunicipalización, que está de acuerdo al fin del lucro con fondos públicos, y con la gratuidad al 70% de los estudiantes de la educación superior. Esas cuatro cosas son el corazón de la reforma educacional, y todo lo demás son especulaciones, porque dado que están de acuerdo con todas esas directrices centrales, esos proyectos van a contar con el apoyo demócrata cristiano en lo medular cuando ingresen, tal como sucedió con la Reforma Tributaria. Y puede que aquellos que señalen la necesidad de hacer correcciones, no necesariamente sea Walker, sino que sea nuevamente Cornejo y Pizarro. Si las aprehensiones que manifestaron no hubiesen sido razonables, no las hubiera acogido el Ejecutivo”.

-En el proceso de elección del cupo que dejó Ximena Rincón, donde perdió su candidato que era Mariano Fernández, resultó electo Manuel Antonio Matta que es sindicado como representante del ala más de derecha del Partido y que, en sus primeras salvedades, hizo salvedades al eje programático del Ejecutivo, ¿existirá ahora mayor espacio para cuestionar el programa de gobierno como algo intocable dentro de la bancada DC?

“Pensar que en una elección primaria, donde votaron 29 mil personas, la gente votó a favor o en contra del programa, en esa masividad, es no entender nada de lo que hace concurrir a esa enorme cantidad de gente a las urnas. Manuel Antonio Matta ganó la elección porque tenía mayor apoyo regional, y era visto, entre otras cosas porque es el presidente regional de la DC y había sido diputado y senador por el Maule, como el mejor representante de los intereses regionales. Mariano Fernández, que es una figura política nacional de tonelaje, sacó una votación que no tiene una explicación, por lo baja, distinta al clima regional. Por eso, Gutiérrez, que era Core de Linares, sacó el doble que Fernández. Lo que definió la elección en el Maule, fue que había dos candidatos vistos como de la zona, y otro que era ajeno, lo que explica que estos dos les fuera muy bien y a Fernández tan mal. Pero eso nadie puede presentarlo como una derrota del Gobierno, porque no fueron ellos los derrotados, sino que simplemente ganó Matta, que sacó casi el 50% de los votos, y el factor decisivo fue finalmente la cercanía de los candidatos con la región. La gente en regiones hoy tiene un sentido de identidad mucho más fuerte que hace 20 años atrás, y el hecho que alguien se vea desvinculado de la región, es fatal desde el punto de vista del apoyo en las urnas”.

-El ministro Peñailillo concordó durante su participación en Tolerancia Cero que el cambio del Binominal por un sistema proporcional responde a un cambio de lógica de las alianzas políticas, para que sean más por afinidad ideológica que por conveniencia, como ha sucedido hasta ahora con la DC y el PC para poder formar Gobierno, ¿cree que esto podría generar un cambio efectivo en las actuales políticas de alianzas?

“Eso va a depender de lo que ocurra con estos cuatro años de Gobierno. Por ejemplo, a mí no me llamaría mucho la atención, en base a lo que ha sido la historia de Chile y por la militancia de la presidenta, que los tres partidos más cuadrados con ella terminen siendo los socialistas, los demócrata cristianos y los comunistas. Puede ocurrir perfectamente, y de hecho la DC, cada vez que la Concertación se dividió, fue aliada con el PS. Creo que los pactos y subpactos, con la proporcionalidad, van a depender mucho de lo que sea la experiencia de gobierno. Y si terminan siendo el PC, la DC y el PS los más disciplinados al final de este gobierno, no sería raro que eso se vea reflejado en las alianzas programáticas para más adelante, y el elemento que ordene esos pactos sea más bien la experiencia de gobierno conjunto, más que otras cosas históricas. Hasta aquí, el partido que ha creado más problemas al Gobierno ha sido el PPD, a raíz de las desafortunadas declaraciones de su presidente. Y es bien curioso que pase esto, porque al final son el partido que tiene más ministros, y las carteras más importantes. Y uno pensaría que la actitud del PPD debiese ser más cuidadosa con el Gobierno para no crearle problemas, pero la presidenta salió a decir que no se debía caricaturizar las reformas, así también lo hizo Peñailillo y Elizalde. El contrapunto no se hace de lo que dice Tellier ni Walker ni Andrade, sino de lo que dice Quintana, por lo que esto se puede mover de maneras distintas dependiendo de cómo se cuadren con el Gobierno y su programa las distintas fuerzas políticas. Yo sospecho que las probabilidades de que estos tres partidos estén extremadamente ordenados, sea muy fuerte. Y puede haber muchas coincidencias entre ellos con el actuar del gobierno”.