pilar-sordoEstos días no deben haber sido fáciles para la psicóloga Pilar Sordo. Desde hace un par de años, viene siendo éxito de ventas en Argentina y América Latina, transformándose en un inusual producto de exportación no tradicional, y que si bien no representa la misma calidad de los vinos o frutas que mueven importantes industrias nacionales, sí le ha significado un importante boom comercial, con su rostro promocionando hasta en los carteles del subte bonaerense su último libro, No quiero envejecer.

Todo parecía ir bien, hasta que otra escritora, esta vez la argentina Carolina Aguirre, tuiteó en contra de la autora, y su ácido comentario llegó hasta un programa de TV trasandino donde Sordo estaba como invitada.

De allí en más, cientos de comentarios han hecho eco de la dura crítica expresada por la argentina contra la chilena. Vale revisar el juicio que cuestiona los pilares fundamentales de la obra de la psicóloga, que ya alcanza los 6 tomos.

Basta con escucharla una vez para saber que su mantra es “valorar las cosas sencillas de la vida”, algo que en sus propias palabras se traduce en “hay que disfrutar de lo simple y cotidiano”. Llevado a su obra, esto se convierte en la columna vertebral de su análisis, y también de su prosa.

De lectura fácil, muchos de sus libros generan críticas que bien podrían traducirse en cosa de gustos. Pero no. Porque lo que molesta finalmente al grueso de sus detractores no es si su obra califica o no como literatura.

El punto central radica en cómo esta psicóloga especializada en familia, sexualidad y mujer presenta una visión que resulta cómoda para las estructuras de pensamiento conservadoras, que mantienen estos tres ámbitos reservados al plano privado, sin atender los cambios de un época en que las familias homoparentales, las identidades sexuales de la comunidad LGTB, y el cuestionamiento a la naturalización de la mujer en su rol tradicional de reproductora y centro de la familia “debidamente bien constituida”, son expresión inequívoca de una transformación cultural profunda.

Resulta conveniente recordar que Sordo ofició de asesora de dos ministerios, entre ellos el SERNAM, durante la administración de Sebastián Piñera, justo cuando se mantuvo 114 semanas al tope del ranking de ventas en Chile, y con ventas de más de 70 mil ejemplares en Latinoamérica.

Irónicamente, su obra tuvo una ayuda particular a la hora de saltar a la fama. Fue el humorista Coco Legrand quien comenzó a mencionar su best seller en sus rutinas, incluso en plena Quinta Vergara para un Festival de Viña del Mar. Para algunos daba para el guión de una comedia, pero el tiempo la transformó en referente de la autoayuda.

 

Pilar-Sordo4El apoyo mediático

Esta mañana, tras conocerse la polémica allende los andes, el matinal de Canal 13 “Bienvenidos” tuvo un contacto telefónico con la escritora súper ventas para que ahondara en el incómodo episodio que vivió al aire en la televisión argentina. Fiel a su estilo, Sordo aseguró que sitió que el comentario de Aguirre “fue un golpetazo. Me tomó absolutamente de sorpresa, (pero) intenté responder desde el corazón“, y agregó que lo que “ella dice que criticó, pero eso no fue una crítica, fue un ataque“, consigna Publimetro.

En otro matinal, esta vez en el matinal de MEGA, “Mucho gusto”, la psicóloga entregó una curiosa respuesta. “Es muy lejano a lo que soy… Efectivamente no me alcanzaron a rozar el alma”, consigna The Clinic.

El episodio, en todo caso, recuerda el importante nivel de posicionamiento a nivel mediático que llevó a Sordo hasta el nivel de masividad donde hoy está. La psicóloga debutó en televisión con el programa “Pasiones” de TVN como panelista ocasional, pero luego saltó a la conducción junto a Katherine Salosny con el programa “Digan lo que digan”, ambos espacios donde los consejos en dramas amorosos eran el sentido y razón. Si bien el último espacio no contó con el éxito en el rating del primero, ambos ayudaron a posicionarla aún más como una figura mediática de referencia a la hora de hablar de la mujer y la familia.

Situada en ese contexto, y de manera paralela, la venta de sus libros subió como espuma.

 

Vocera de un discurso de género conservador

15mayo_sordoLa psicóloga entrega en sus libros consejos tan llamativos como “estudia o fórmate de acuerdo con lo que tus papás piensan que es mejor para ti y después, cuando tú ya tengas ingresos, tienes la obligación y el absoluto derecho de poder encauzar tu vida hacia los sueños que tú siempre quisiste”.

Hay otros aspectos sensibles en una sociedad cambiante que generan molestia. Por ejemplo, la psicóloga reconoce que “quizás no sería una mala idea recuperar en los colegios las clases de cocina y labores manuales”, o que hable lisa y llanamente del concepto de “mujer buena” como aquella que opta por tener pocas parejas en su vida, que se embaraza rápidamente cuando se estabiliza en una relación, y además sean “buenas dueñas de casa, ordenadas, limpias, muy profesionales, responsables también con nuestro cuerpo, armónicas, elegantes, sutiles, ingenuas, preocupadas por nuestra imagen corporal”.

Todos estos son extractos de Viva la diferencia que quizás pocos han tenido la suerte, por decirlo de algún modo, de leer. Y quizás esto resulte a fin de cuenta lo más preocupante para quienes están pendientes de los cambios sociales, porque a la larga el éxito de su discurso simple pero persuasivo, refleja que la meta está más lejos de lo que pensábamos, porque la añoranza de esa mujer de antaño que Pilar Sordo se encarga constantemente de resaltar, parece estar resguarda cual abrigo de alta costura en ese closet naftalinoso del conservadurismo chilensis.

Así también lo reflejan los cientos de comentarios y tuiteos que inundan las redes sociales. A continuación, una selección con algunos de ellos.