Jorge-Drexler-031610-300Cada vez que Jorge Drexler vuelve al país, una silenciosa pero dura fanaticada se organiza para agotar sus tickets y llenar sus conciertos. Las mujeres son, sin duda, su público más fiel: firmes devotas de la la calidez de sus letras y la delicadeza de sus composiciones, siguen al uruguayo a todas partes.

“Bailar en la cueva” es la novedad musical del compositor, que este 9 y 10 de mayo dará dos conciertos en el Teatro Caupolicán, mientras que el 11 del mismo mes se presentará en Rancagua. A la cita lo acompañará una banda de ocho músicos y, por supuesto, las sorpresas del estreno de su último disco.

Caetano Veloso es uno de los presentes en la nueva placa, quien acompaña a Drexler en la canción “Bolivia”. Según el uruguayo, la composición es una canción de agradecimiento al vecino país, y la presencia musical de Veloso para el artista significa, sin rodeos, “un sueño que se volvió realidad”.

Drexler ya ha repletado cinco veces el Caupolicán. Durante las presentaciones anteriores, ha mantenido su interés por la magia de los sonidos y una silenciosa conexión con el público que podría vivirse de una forma distinta de cara a este reencuentro. “Bailar en la cueva”, tal como sugiere su nombre, viene recargado de nuevos ritmos.

 

De la oscuridad de Rocha a amar la trama

jorgedrexlerDrexler debutó con su primer disco en 1992, el mismo año en que se licenció como médico de la Universidad de la República Oriental de Uruguay. En adelante, 10 discos editados han logrado recorrer los distintos espacios de su biografía con pasmosa intensidad.

En medio de sus 20 años de carrera, es difícil no mencionar el impacto de su disco “12 segundos de oscuridad” en todo aquel que le prestó atención. Melancolía y evidente tristeza tiñe cada una de las canciones compuestas y escritas en las playas de Rocha, la costa uruguaya donde se ubica, por ejemplo, Cabo Polonio. Un peculiar pueblo sin luz eléctrica, cuya oscuridad inspiró incluso el nombre del disco en los días más grises de Drexler. Justo después de su primer quiebre matrimonial.

No por casualidad, en todo caso, el álbum finaliza con la canción “Sanar”, una composición tan dura como esperanzadora. “Y volverás a esperanzarte / Y luego a desesperar / Y cuando menos lo esperes /Tu corazón va a sanar / Va a sanar / Va a sanar / Y va a volver a quebrarse”, dicen algunas de sus estrofas.

“Amar la trama” (2010), en cambio, es un disco que salta desde la desesperanza hasta una serie de reflexiones marcadas por la reaparición de la luz, tanto en las líricas del álbum como en su portada. Desde ahí hasta ahora, no obstante, han transcurrido casi 4 años de silencio discográfico.

 

Drexler invitando a bailar

La llegada del nuevo disco, que Drexler presentará en vivo durante su visita a Chile, implica un evidente quiebre en el recorrido musical del uruguayo. Su nuevo trabajo, descrito ya por la prensa como un “disco más rítmico”, viene a arriesgar el legado sonoro al que nos ha acostumbrado, rejuveneciendo los ritmos e invitando a una nueva lectura.

drexlerSegún el propio Drexler, “Bailar en la cueva” surge “de los pies”, en sintonía y homenaje hacia el movimiento. Sin embargo, a estas alturas, muchos se preguntan cuáles serían las razones que impulsaron al compositor a dar un nuevo ritmo a su música.

“Yo soy un hijo de la dictadura uruguaya y crecí en un ambiente en el que no se bailaba. Me crié entre una casa de intelectuales opositores de izquierda, y una calle dominada por un Gobierno militar. En ninguno de esos círculos humanos se bailaba. Supongo que la gente pensaba que había cosas más importantes. Responder a la dictadura, o desarrollarse intelectualmente, algo que estaba muy valorado en mi casa. Crecí en un ambiente en el que la diversión estaba muy mal vista. El baile era una cosa despreciada y, desde luego, no practicada”, relató.

Confirmando un vínculo artístico que ya se presumía tras la colaboración entre la rapera Ana Tijoux y Drexler en el último disco de ésta, ahora es la MC chilena quien colabora con el uruguayo en su último álbum. Una vuelta de mano que se agradece pues, para variar, el resultado de “Universos paralelos” es óptimo y delicado.

Las letras del nuevo disco también vienen a dar un vuelco: esta vez, sin rodeos, Drexler examina sus raíces y realiza una aguda crítica social hacia el rol del periodismo y los medios en la actualidad.

En este contexto, está todo preparado para que el regreso a Chile del uruguayo entregue más de alguna sorpresa. A sus 50 años, comenzó a enfrentarse a su trabajo de modo más desafiante y eso se escucha en su último disco: “La música como cultura es algo importante. En 45.000 años de selección natural si no hubiera servido para nada, si hubiera sido una actividad prescindible, ya lo hubiéramos dejado de lado”, señaló.