Horvath-webEste martes se presentará en La Moneda la esperada agenda energética, anuncio que tiene expectantes tanto a los inversionistas del sector como a las comunidades a lo largo del país que aguardan por una definición de las políticas estatales energéticas para determinar el futuro de los proyectos socialmente resistidos. Entre ellos, asoman unos cuantos emblemáticos, como los son en la Región Metropolitana la central de paso que proyecta Aes Gener con Alto Maipo, y quizás el más resistido de todos, el megaproyecto HidroAysén.

Ante la preponderancia de los anuncios en la materia, uno de los aspectos fundamentales radica en si la inclusión de nuevos actores el sistema, ayudará a desconcentrar el mercado bajo un ordenamiento territorial adecuado, con normas más exigentes para las empresas.

Por ello, ElDesconcierto.cl analizó con el  senador Antonio Horvath los desafíos tendrá la agenda energética para sortear un contexto sociopolítico donde el rechazo de las comunidades sigue vigente, y en donde ya existen voces que advierten sobre la aprobación de proyectos que usan energías controversiales. Y no sólo termoeléctricas asoman en el camino. También podrían estar las represas y centrales hidroeléctricas en la Patagonia.

Formalmente se sugirió, por parte del Fundación Regionaliza, donde además de Horvath participa el senador Carlos Bianchi y el diputado Vlado Mirosevic, donde plantearon modificaciones a nivel de eficiencia energética, “que bien aplicada, en el plazo de cinco años, permite ahorrar 2.600 MW, que es casi todo HidroAysén”. A eso, se suma la cogeneración eléctrica, el uso de energías renovables no convencionales, donde destaca la presencia de plantas hidroeléctricas de paso, plantas eólicas e incluso solares desde Atacama hasta Puerto Montt.

“Si uno se va cuenca por cuenca hacia el sur (desde El Maipo), tenemos energía sobrado de cariño, y por muchos años”, señala respecto de la gran cantidad de proyectos de menor envergadura en el sector hidroeléctrico.

Sin embargo, el senador advierte que “para que todos estos cambios se hagan, hay que cambiar la ley eléctrica que está hecha a la medida de las empresas del sector, y que ya cumplió su ciclo, por lo que hoy día el Estado tiene que jugar un rol más activo. No se puede permitir que el panel de expertos sea pagado por las eléctricas”.

 

La indefinición en torno a HidroAysén

Aunque para el senador Horvath el proyecto más polémico de la zona y el país, como lo es HidroAysén, es “completamente inviable”, reconoce que la falta de definiciones claras por parte del ministro Máximo Pacheco al respecto levantan dudas legítimas. “Que digan que no se puede hacer así como está, significa que ellos piensan que podría hacerse bajo otras condiciones, pero no es la respuesta de la Presidenta”, afirma el senador.

Horvath descarta que las modificaciones al proyecto puedan allanar el camino para su aprobación, “porque es un proyecto tremendamente caro, y que no va a proveer energía suficiente, y que además es muy riesgoso, por lo que no es viable ni económica, ambiental o técnicamente. Eso es importante asumirlo”.

“Este ya no es un proyecto estrella porque se ha encarecido de 4 mil a 11 mil millones de dólares. Y no tiene solución técnica ni para las áreas inundadas ni tampoco para la línea de transmisión”, agrega tajante.

Consultado respecto de la probable continuidad estructural de la matriz energética, Horvath afirma que “si eso es así, vamos a tener energía térmica a carbón y gas, que serían más termoeléctricas, al Sistema Interconectado Norte con el Central reunidos, además de más dependencia del petróleo y del carbón importado”, y agrega que la definición de megaproyectos hidroeléctricos como el de HidroAysén “responde una mentalidad de la ingeniería del siglo pasado, donde se pensaba que los grandes proyectos eran el desarrollo, donde claramente hoy se ven las consecuencias”.

Horvath sostiene que el potencial hidroeléctrico “existe en todo el país, no sólo en la Patagonia” y más tarde agrega que “basta con mirar la zona central en un vuelo comercial desde Santiago a Puerto Montt para notarlo”. Ante ello, el senador de Aysén defiende las medidas anunciadas en el programa de Gobierno, donde el ordenamiento territorial y el manejo integrado de cuencas, permiten acordar con las comunidades afectadas los detalles de los proyectos para que cuenten con la esquiva aprobación social que históricamente tienen las Hidroeléctricas.

“Integrar a las comunidades es clave. Si hay una comunidad mapuche o pehuenche, que se haga parte del proyecto, no que les den una moneda a cambio. Y ahí se resuelven tres temas: el agua para bebida (consumo humano), el riego y electricidad, donde el segundo es súper importante porque la sequía se viene aceleradamente hacia el sur”, finaliza el senador.