[rev_slider Khajuraho]

 

El complejo de templos de Khajuraho, en el corazón de la India, es uno de los principales destinos turísticos del país, construidos por la dinastía Chandela, alrededor del siglo X. Si alguna vez oyen decir que estos son los “Templos del Kamasutra”, sólo tómenlo como una frívola frase de marketing, debido a las esculturas eróticas que hay, pero que son sólo una parte de su belleza, porque Khajuraho es más que eso. Se puede apreciar una gran una riqueza de diseños que ornamentan las estructuras, las carismáticas y exuberantes apsaras, una especie de “ninfas” indias, y escenas que reflejan distintos aspectos de la vida, y que se complementan entre sí con las de posturas sexuales, que por cierto, también son muy bellas y vívidas. Cada templo es especial, y con un concepto de diseño distinto. Tiene que haber sido algo totalmente vanguardista para su tiempo, porque incluso con ojos contemporáneos tuve la sensación de estar frente a algo inédito, entre primitivo y galáctico. Y que, a pesar de lo antiguo, aún inspiraba lo sublime de un lugar sagrado.

Para aquel que tenga la oportunidad de venir a Khajuraho, totalmente recomendable es el arriendo de audio para visitas guiadas, y con versión en español. Para mí, al menos, fue una gran experiencia ir con el reproductor en la mano y los audífonos puestos, mirando a mi propio ritmo, y aprendiendo sobre la historia de los templos a medida que iba avanzando. Una verdadera clase, en terreno.

Pese a lo famoso del lugar, afortunadamente noté que Khajuraho conserva su esencia, la cultura está viva, y no recreada para el turista blanco como ocurre en otros países. Hay, además, un pequeño museo arqueológico y unas cascadas en los alrededores. Acá es posible disfrutar de la tranquilidad del campo y del misticismo de la cultura india al mismo tiempo, pues está el templo jainista de Adinath, donde andan varios monjes casi desnudos, ya que el jainismo aspira a la máxima naturalidad y a la igualdad entre los seres vivos. Y justo el día que fui, me encontré con el funeral de la mujer más anciana de Khajuraho, cuyo cadáver estaba siendo llevado en procesión por todo el pueblo. La anciana estaba sentada vestida de blanco, dando su último paseo para despedirse de sus vecinos antes de ser incinerada.

India siempre será un lugar donde los occidentales van a poner a prueba su criterio, su apertura de mente, y su imaginación, finalmente. Y en Khajuraho, definitivamente, uno va encontrar un límite, para traspasarlo nuevamente.