Felipe SandovalApoyados en sus poderosos padrinos políticos y transversales relaciones familiares y corporativas, han jugado un papel clave estableciendo “puentes de plata”,-fuera de todo control público-, entre los intereses empresariales y las decisiones finales de los gobiernos de turno, evidenciando la captura del Estado y la subordinación del interés público a los dictados de las cúpulas empresariales y compañías transnacionales.

Estos “condottieros” de la política chilena han crecido al alero fiscal, aprovechando el desgastado y no confiable sistema político chileno. Sus capacidades de tejer transversales redes de influencia, el uso del cuoteo político en cargos públicos, el conocimiento al dedillo del entramado fiscal, y el hábil manejo de los resortes del poder estatal para utilizar discrecionamente los recursos financieros  y bienes públicos, les han permitido trepar en forma serial a través de diversos cargos públicos,-especialmente aquellos donde existe información privilegiada del Estado o donde se definen financiamientos y prioridades políticas de los gobiernos de turno.

Su periplo del poder ha pasado desde la presidencia o directivas de las juventudes políticas, asesores de ministros, jefes de gabinete, directores empresas públicas, subsecretarios, para en algunos casos llegar a ser ministros. Cuando finalizaban los gobiernos, entonces podían emigrar a rectorías o decanatos de universidades privadas, directorios de empresas u organismos internacionales.

Varios de ellos, luego de haber participado en el movimiento anti-dictatorial como dirigentes sociales, partidarios o estudiantiles, durante la década de los 90´s aprendieron rápidamente las mañas de sus protectores o mentores, mientras se distanciaban del “ethos” de los proyectos de cambio político y social que los movieron en las décadas del 70-80´s, o de las exigencias que impulsaban durante la lucha contra la dictadura cívico-militar.

Por ello no fue una sorpresa que desde finales de los 90´s hasta el presente, estos condottieros hayan jugado un destacado papel operando en pro de las privatizaciones de bienes nacionales y recursos naturales, el cierre de empresas públicas o en la imposición de mega proyectos de inversión en energía, minería o salmonicultura sobre  comunidades locales y pueblos originarios. Tampoco mostraron muchos escrúpulos en desarrollar acciones de clientelismo o corrupción de dirigentes sindicales y sociales opositores a las políticas neoliberales, o de salvatajes financieros de grupos empresariales mediante el desvío de copiosos dineros públicos provenientes de los contribuyentes chilenos.

Luego de acomodarse y continuar operando bajo el alero empresarial durante el gobierno de Sebastián Piñera, y habiendo retornado Bachelet al gobierno, se puede apreciar que esta cofradía se encuentra en su mejor momento. Esta vez algunos de ellos lo hacen desde los directorios empresariales, al amparo de un sistema político donde el espíritu de servicio público, -salvo honrosas excepciones-, ha perecido en nombre del individualismo, el mercado, la corrupción y el deterioro de la esfera pública.

Este club de operadores políticos -donde aparecen los emblemáticos Tironi, Correa, Tokman, Poniachik, Bitrán, Farkas, Blanlot, Galileas, Albornoz, entre otros- constituyen una de las expresiones de la real politik en el antidemocrático sistema político mapochino.

Mega industria salmonera: Privatizando las ganancias, socializando los costos

Uno de los íconos de este transversal grupo de operadores políticos-corporativos es Felipe Sandoval Precht. Recientemente este ex-subsecretario de pesca fue designado por unanimidad como el presidente de la Asociación Gremial SalmonChile A.G., la cual representa los grandes intereses empresariales de esta billonaria industria exportadora, la cual el 2013 alcanzó retornos por 3.526 millones de dólares.

Fue muy llamativo que el directorio de SalmónChile destacara en su declaración corporativa la rapidez con que el gremio consensuó que este ingeniero civil demócrata cristiano fuese su representante político durante el segundo gobierno de Michele Bachelet. Y no es para menos, ya que este monocultivo industrial destinados a la exportación se encuentra nuevamente ad porta de una mega crisis sanitaria y financiera, la que será evidente a finales del 2014.

Por ello, es clave el papel que pueda jugar de Sandoval para lograr transferir sus altos costos y la falta de competitividad internacional a “Mamá Estado”, el medio ambiente, los contribuyentes y trabajadores chilenos.

Como hábil operador político, este ingeniero civil se ha especializado durante más de dos décadas en impulsar dentro del Estado y el parlamento, diversas políticas de privatización y de transferencia de recursos financieros y de bienes públicos al empresariado minero, pesquero, salmonero y de obras sanitarias.

El 1º de febrero del 2014 reemplazó a María Eugenia Wagner como presidente de SalmónChile. Ella también es parte del selecto grupo de militantes demócratas cristianos que han venido ejerciendo diversos cargos tanto en el aparato estatal como en directorios corporativos. Ejemplo de ello es que a un mes de haber renunciado
a la presidencia de la industria salmonera, ya integraba el directorio de la AFP Cuprum.


¿Quién es Felipe Sandoval?

Felipe Sandoval Precht ha sido uno de los operadores políticos más emblemáticos durante los últimos 25 años. Ha ocupando diversas funciones en los ministerios de Economía, Vivienda y Urbanismo, obras públicas, administración portuaria y el sistema de administración de las empresas del Estado.

Su carrera política se inicia entre 1978 y 1980 como secretario general de la Democracia Cristiana Universitaria. Entre 1982 y 1984 ocupó la presidencia de la Comisión de Derechos Juveniles, para luego ser parte del Consejo de la Juventud Demócrata Cristiana (JDC), y finalmente ocupar la presidencia de la JDC.

Durante el gobierno de Patricio Aylwin (PDC), asesoró a René Abeliuk, ministro ejecutivo de la estatal CORFO, dependiente del ministerio de economía. En 1994 es designado como ministro vicepresidente ejecutivo de Corfo por el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle (PDC), período en que asumió la tarea de cerrar y privatizar los yacimientos carboníferos de la estatal Empresa Nacional del Carbón (ENACAR) en Lota, región del Bío-Bío.

Esto significó el despido de 1.350 trabajadores carboníferos. Luego del cierre de ENACAR fue designado en 1997 como Director del programa Chile Barrio, actividad que desarrolló en forma paralela a su calidad de asesor del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.

El 2000, durante la presidencia de Ricardo Lagos, fue nombrado como encargado del Consejo Directivo del Sistema Administrador de Empresas (SAE), brazo gestor y administrativo de las empresas en la cual existía participación del Estado (CORFO). Desde allí, implementó la privatización de las empresas públicas del sector sanitario a nivel regional.

La ley Longueira y la privatización del patrimonio pesquero nacional

El 2001 Sandoval Prech fue nombrado como Subsecretario de Pesca, cargo dependiente del Ministerio de Economía. Desde allí inició la primera fase del proceso de privatización del patrimonio pesquero del país, proceso que nunca dejó de monitorear y entregar orientaciones estratégicas a nivel de partidos, parlamento y empresas, hasta su culminación en febrero del 2013.

En dicha fecha se promulgó la nueva Ley General de Pesca y Acuicultura, denominada popularmente “ley Longueira” de privatización pesquera, la cual entregó gratuitamente los recursos pesqueros de la Nación al cartel de las 7 familias que controlan este estratégico sector de la economía chilena.

Esta ley fue discutida de manera express, dejando en evidencia graves confictos de interés de algunos senadores y diputados participantes, así como la compra de votos de parlamentarios por parte de las grandes empresas industriales. A lo anterior se sumó la participación encubierta en las comisiones mixtas del parlamento de los gerentes generales de los grandes conglomerados pesqueros industriales, los cuales operaron en calidad de “asesores parlamentarios”.

A lo anterior se sumó la violación del Convenio 169 de la Organización internacional del Trabajo (OIT / ONU), al negarse el gobierno y parlamento a implementar la consulta obligatoria a los pueblos originarios, invisibilizándolos de manera legal en el texto de la ley.

Entre el 2008 y 2010 Sandoval fue designado por el primer gobierno de Michelle Bachelet como secretario ejecutivo de la autodenominada mesa del salmón y del clúster de acuicultura. Desde allí impulsó el millonario rescate financiero de la industria salmonera, afectada por la introducción desde Noruega del virus de la anemia infecciosa del salmón (ISA, por sus siglas en inglés).

Este desastre sanitario, productivo y social tuvo un costo de 5 mil millones de dólares e impactó a 26.000 trabajadores, especialmente del archipiélago de Chiloé, fue la consecuencia directa de las históricas malas prácticas y los bajos estándares corporativos que caracterizaron la primera fase de expansión productiva de la industria salmonera en la región de Los Lagos/ archipiélago de Chiloé.

Una de las primeras medidas de la mesa del salmón dirigida por Sandoval Precht, fue beneficiar el 2008 a la industria con la entrega de un crédito de 450 millones de dólares a través del sistema bancario. Lo sui generis de este salvataje financiero fue que terminó siendo avalado en un 70% por los contribuyentes chilenos. Esto a pesar que en dicho momento la industria salmonera realizaba exportaciones por 2.400 millones de dólares.

Durante el 2009, Sandoval debió renunciar como coordinador del grupo denominado “Océanos Azules”, el cual trabajaba en la plataforma programática de la candidatura presidencial de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Esta renuncia fue consecuencia directa de una denuncia por graves irregularidades administrativas durante su gestión como Subsecretario de Pesca (2).

Con posterioridad y aprovechando la crisis de esta industria exportadora, Sandoval junto a José Antonio Viera-Gallo, implementaron un política de shock a partir del 2009, modificando el estatuto jurídico de las concesiones de acuicultura. Estas concesiones, a semanas de finalizar el primer gobierno de Bachelet, dejaron de ser bienes comunes de uso público que el Estado entregaba de manera temporal, revocable y gratuita a las empresas salmoneras para fines productivos. Con ello se posibilitó  que las endeudadas empresas salmoneras chilenas y las transnacionales noruegas, japonesas y españolas, recibieran las concesiones de acuicultura convertidas en bienes privados, los que podían ser comprados, vendidos, arrendados, heredados e hipotecados por sus titulares frente a la banca acreedora.

Con posterioridad, Sandoval Precht se concentró en agilizar la transferencia masiva de concesiones de acuicultura hacia áreas costeras prístinas del sur de Chile. Con ello creó las condiciones para el establecimiento de las denominadas “Agrupaciones de Concesiones de Acuicultura” (ACS) o “barrios salmoneros”, elemento clave en la ocupación post- 2010 de nuevos territorios costeros, ríos y lagos en las regiones del Bío-Bío, Araucanía, Los Ríos, Aysén y Magallanes Antártica chilena.

Migrando desde el Estado al sector privado

Sandoval en las postrimerías del gobierno de la presidenta Bachelet, inicia su “proceso de privatización”. Primero como gerente de una concesionaria de infraestructura pública, y luego como director de la estatal empresa Portuaria de Valparaíso. Dos meses después de finalizar el gobierno de Bachelet, se incorpora sorpresivamente a la plana ejecutiva de AquaChile, la mayor empresa salmonera de capitales chilenos, y una de las más grandes a nivel global. Allí ejerció como director de una autodenominada gerencia de asuntos institucionales, hasta su reciente designación como presidente de SalmónChile.

Sandoval en las postrimerías del gobierno de la presidenta Bachelet, inicia su “proceso de privatización”. Primero como gerente de una concesionaria de infraestructura pública, y luego como director de la estatal empresa Portuaria de Valparaíso. Dos meses después de finalizar el gobierno de Bachelet, se incorpora sorpresivamente a la plana ejecutiva de AquaChile, la mayor empresa salmonera de capitales chilenos, y una de las más grandes a nivel global. Allí ejerció como director de una autodenominada gerencia de asuntos institucionales, hasta su reciente designación como presidente de SalmónChile.

Sin embargo no perdió tiempo, ya que en el 2011 creó la empresa IGR Suaval, de la cual es director y socio. Esta empresa actúa como aval de los créditos de las pequeña y medianas empresas (pymes) ante la banca, mediante la generación de certificados de fianzas. Para ello utilizan dinero aportado por la CORFO / Ministerio de Economía, los cuales son devueltos de manera paulatina. El 31 de julio del 2013, Sandoval fue elegido como presidente de la Asociación de Instituciones de Garantías Recíprocas.

¿Quiénes pagarán los costos de una nueva crisis en la industria del salmón?

Con posterioridad al 2010 se ha venido repitiendo como un “déjà vu” (3) los factores y prácticas que llevaron a la industria salmonera a la megacrisis del 2007-2009 en la región de Los Lagos : Un explosivo aumento de los volúmenes de producción con altas densidades de peces en el agua. Esto incluso provocó la caída de los precios internacionales del salmón de cultivo entre el 2011-2012.

A la implementación de malas prácticas sanitarias asociadas a altas mortalidades, se suman al ocultamiento o distorsión de información sanitaria y ambiental entregada por las compañías a los servicios del Estado.

A las infestaciones masivas con el ecto-parásito piojo de mar (Caligus rogercresseyi) en la zona norte de la región de Aysén, -la cual concentra el 50 % de la biomasa total de esta industria-, se suman a las crónicas apariciones de brotes de virus ISA,- la última ocurrida en enero del 2014-, unidas a altas mortalidades provocadas por la piscirickettsiosis.

Importante es recordar que el 2013, se registró un aumento del 5.000 % en el empleo de antibióticos por tonelada de salmón producido con respecto al año anterior. Esta escandalosa cifra a nivel internacional, es uno de los más claros indicadores de la mala situación sanitaria que caracteriza a esta industria exportadora (4).

Consecuencia de este escenario, se han extendido la duración de los ciclos de cultivo de salmónidos asociados a la cosecha de peces de menor peso y menor valor comercial.  En forma paralela, ha aumentado el factor de conversión de alimento, sumado al sostenido incremento de los precios del alimento, el cual representan el 60% de los costos fijos. El colapso y la sobreexplotación industrial de las diversas pesquerías pelágicas en Chile,- especialmente jurel-, ha incrementado el valor de la harina y del aceite de pescado, base de las dietas industriales para salmónidos en cautiverio.

Todos estos factores han aumentado en hasta un 30% los costos de producción de esta industria, los cuales no alcanzan a ser cubiertos por la situación internacional de precios. Ello ha significado la pérdida de la competitividad de la industria salmonera basada en Chile, superando sus producciones en 1,3 dólares a los de su competencia noruega. (5).

Haciendo más crítica la situación de corto plazo de la industria salmonera, se suma la falta de liquidez de algunas grandes compañías de capitales nacionales, junto al cierre del crédito por parte del sistema bancario, debido a su condición de sujetos de “alto riesgo” financiero. Esto podría significar en el corto plazo, la quiebra de pequeñas y medianas empresas que prestan servicios al sector, al tener que enfrentar una posible dilatación de las cadenas de pago en la industria salmonera.

Fuentes de la industria anticipan un turbulento 2014-2015, período en el que vence el 25% de la renegociada deuda de 1.800 millones de dólares con la banca acreedora. Anticipándose a un posible tsunami salmonero, la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) ha aumentado su fiscalización desde enero del 2014, con un incremento de las solicitudes de entrega de información por parte de las compañías.

Esta situación está atrayendo a los predadores corporativos, lo cual hace comprensible lo declarado por Jorge Awad, presidente de la Asociación de Bancos, quien señaló que el sistema bancario está apostando a la “llegada de nuevos dueños” en el sector salmonero chileno, o que existan ofertas internacionales, lideradas por “nuevos propietarios globales” (6).

El papel de Sandoval

Es por estos aspectos financieros y sanitarios que la carta que intenta jugar SalmónChile, es la obtención de un paquete de medidas políticas, económicas y sanitarias , entre las que destacan nuevas transferencias masivas de fondos públicos y de bienes nacionales ( concesiones), junto al debilitamiento de algunas  regulaciones sanitarias post-crisis del virus ISA, las cuales al empresariado salmonero les parecen “excesivas”, estimando que incluso algunas de ellas ” ya no son necesarias”.

En dicha línea argumentativa el ex- Subsecretario de Pesca Pablo Galilea, declaró a comienzos del 2014 que se encontraba trabajando junto a SalmónChile y Acotruch para “sacar los lomos de toro de una sobrerregulación que a lo mejor respondió a la crisis del ISA, pero que hoy podríamos evitar” (7).

De manera complementaria, el Estado y las asociaciones empresariales se encuentran negociando bilateralmente y fuera de todo control público, el volumen de biomasa admisible en cada balsa -jaula / centro de cultivo. A lo anterior se suma el hecho que el Consejo Nacional de Acuicultura (CNA) y la patronal SalmónChile se encuentran agilizando la reubicación (“relocalización”) de concesiones salmoneras contaminadas hacia nuevas y vírgenes áreas costeras del sur de Chile, especialmente en la región de Magallanes y Antártica chilena .

Este poco transparente proceso burocrático, realizado como traje a la medida de los grandes empresarios salmoneros para bajar sus costos, ha sido denunciado públicamente por organizaciones ciudadanas, – como Ecocéanos- , comunidades costeras, pescadores artesanales y pueblos indígenas, por no cumplir con las exigencias del actual sistema de evaluación ambiental y no haber consultado de forma obligatoria a los pueblos originarios, tal como lo obliga el Convenio 169 de la OIT / Naciones Unidas ratificado el 2009 por el Estado chileno (7).

¿Es sustentable la industria salmonera en Chile?

Dada nueva fase política en el país, impulsada por los cambios sociales y culturales ocurridos en la sociedad chilena a partir del 2011, no es aceptable para la ciudadanía organizada y pueblos indígenas que se continúe implementando fuera de todo control público, la imposición de un anti-democrático modelo neoliberal de homogenización productiva y de concentración económica en nuestras áreas acuáticas .

Esto hace surgir nuevamente las preguntas realizadas desde hace dos décadas por las organizaciones ciudadanas, pueblos originarios y pescadores artesanales: ¿Contribuye la mega industria exportadora de salmónidos a la construcción de una gobernabilidad democrática, justa y participativa en nuestro mar y áreas costeras?,

¿Esta industria internacional respeta la legislación nacional y los acuerdos internacionales de protección de la biodiversidad acuática y los derechos de género, laborales y de los pueblos originarios?

Llama la atención que frente a las evidentes situaciones de destrucción sanitaria, social y ambiental producida durante más de dos décadas de expansión de este hidronegocio transnacional en nuestro país, no existan responsables políticos ni menos legales, por lo que se ha generado una situación parecida a la impunidad, similar a la existente en los temas de derechos humanos.

Muy por el contrario, muchos de los altos funcionarios que han sido responsables de una fallida fiscalización de los regulados por el sistema pesquero y acuicultor, así como de la defensa de los bienes nacionales de uso público y los recursos naturales de la Nación, han finalizado como asesores, funcionarios, lobbystas y miembros de los directorios de las grandes compañías, como es el caso de Felipe Sandoval.

Referencias

(1) Los condottieros eran mercenarios al servicio de las ciudades-Estados italianas desde finales de la Edad Media hasta mediados del siglo XVI. La palabra condottiero deriva de condotta , término que designaba al contrato entre el capitán de mercenarios y el gobierno que alquilaba sus servicios.Sin embargo, sus intereses no eran siempre los mismos que los de los Estados a cuyo servicio estaban. Buscaban riqueza, fama y tierras para sí, y no estaban ligados por lazos patrióticos a la causa por la que luchaban. Eran célebres por su falta de escrúpulos: podían cambiar de bando si encontraban un mejor postor antes o incluso durante la batalla. Conscientes de su poder, en ocasiones eran ellos los que imponían condiciones a sus supuestos patronos.

(2) http://www.ecoceanos.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=8730

En un acuerdo político transversal, se decidió no sancionar al entonces secretario ejecutivo de la “mesa del salmón” y del “clúster acuícola” de los cargos efectuados por la Contraloría General de la República. Esto se implementó mediante el Decreto Supremo Nº 201 del 21 de julio del 2009 firmado por la presidenta Bachelet y el entonces ministro de economía Hugo Lavados, quienes basaron su absolución a que se “encontraría extinguida su responsabilidad administrativa” a la fecha.

Paradojalmente, este mismo argumento de prescripción del “caso Sandoval” presentado por el Ministerio de Economía, había sido rechazado por la Contraloría de la República en febrero del 2009, cuando el ex-subsecretario de pesca había apelado señalando que todo había prescrito.

El 28 de julio, mediante Ordinario Nº 3789, el subsecretario de economía, Jean-Jacques Duhart, comunicó al Centro Ecocéanos que “luego de efectuar el estudio de 10 tomos que conforman el expediente sumarial, con fecha 21 de julio del 2009 se dictó el Decreto Supremo Nº 201, mediante el cual se determinó la absolución del señor Héctor Luis Felipe Sandoval Precht, de los cargos formulados en su contra en sumario de autos, por encontrarse extinguida su responsabilidad administrativa”.

Sin embargo, previo a este decreto existió otro. Este fue ingresado y retirado de Contraloría tres días antes. En él se señalaba la aplicación de sanciones a Sandoval. Según información del sitio web de la Contraloría, con fecha 20 de julio del 2009, a través de la oficina de partes fue ingresada una resolución de la Subsecretaría de Economía, referente al sumario del señor Sandoval Precht, bajo el rótulo “Aplica medida disciplinaria”. Este documento fue retirado días después mediante el Ordinario 3576/2009, para posteriormente ingresar con fecha 23 de julio el Decreto Supremo Nº 201, del 21 de julio, donde esta vez  se absolvía al ex subsecretario de pesca.

(3) Déjá vu, o paramnesia: Experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva. La experiencia «previa» es con frecuencia atribuida a un sueño, aunque en algunos casos se da una firme sensación de que la experiencia «ocurrió auténticamente» en el pasado.

(4) http://www.pulso.cl/noticia/empresa-mercado/empresa/2014/05/11-42769-9-uso-de-antibioticos-en-salmones-se-dispara-en-chile-se-usa-hasta-5000-mas-que-en.shtml

( 5) Subpesca:salmoneros pierden US$1 por kilo producido.La Tercera.Negocios.p:30. 2 Noviembre 2013

http://mundinews.com/chile-la-nueva-crisis-de-la-industria-salmonera-alza-de-costos-y-ebitda-negativo

(6) http://www.aqua.cl/2014/01/24/salmonicultoras-jorge-awad-pide-propietarios-globales

(7) http://www.radiodelmar.cl/rdm_2012/images/documentos/declaracion-contra-relocalizacion-salmonera.pdfhttp://www.ecoceanos.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=12604