Vlado-Mirosevic¿Cómo surge la idea de presentar este proyecto que promueve la participación de los estamentos universitarios en los planteles privados?

Esto fue una iniciativa que surgió en conjunto con estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso, que son parte de un movimiento llamado “Acción, Libertad e Igualdad”, y con ellos estuvimos en conversaciones donde vimos la necesidad de cambiar esta norma que proviene de la dictadura, y que tenía por objeto en el fondo impedir la participación de los estudiantes en el gobierno corporativo de la universidad. Así surge, es una demanda conjunta, y yo tenía el diagnóstico de que había que hacer algo ahí, y finalmente con ellos lo concretamos.

Específicamente, el proyecto propone eliminar tres artículos del DFL 2, (El 56, 67 y 75), que limitan la participación en el gobierno de las comunidad universitaria a un solo estamento, y que permitió sobre todo en muchas Ues privadas prohibir durante mucho tiempo la participación de los estudiantes. Esto se cruza con lo propuesto de por la Confech que también demanda participación y triestamentalidad, ¿para usted son propuestas complementarias?

Sí, completamente. Esta iniciativa legal se conecta con varias de las demandas del movimiento estudiantil en general, y claro, esto se viene pidiendo hace mucho tiempo en la Confech. En el fondo, esto es decirle a la universidades que no fueron creadas por decreto, es decir todas las privadas, que tengan la libertad de darse a sí mismas el gobierno que ellas estimen necesario, porque no hay ninguna razón para que el Estado vaya a prohibir, más que por una razón autoritaria de la que sabemos de dónde proviene, y hoy no hay ninguna razón en democracia para que se les impida a las universidades tener un gobierno democrático. La verdad es que no basta con remover estos artículos.

Hasta donde yo entiendo hay bastante consenso mayoritario para poder hacer estos cambios, e incluso la propia derecha debiera votar a favor de esto, porque si ellos dicen defender la libertad de enseñanza -lo que yo cuestiono-, entonces por qué no las universidades van a tener la capacidad de organizarse como quieran. Justamente por eso creo que el proyecto se podría aprobar, que había mayoría, y que el paso siguiente sería que los estudiantes empezaran a exigir algún modelo más participativo dentro de las universidades.

Esto podría generar que en aquellas universidades donde ha estado prohibida la participación, se pueda finalmente formar federaciones estudiantiles, ¿eso forma parte del espíritu de la moción?

Sí, completamente. Nos gustaría que después de esto las universidades se dieran a sí mismas un modelo más participativo, donde se crearan federaciones, centros de estudiantes y no solamente eso, sino que exista lo que es el objetivo de este proyecto que es la triestamentalidad. Que tanto estudiantes, académicos y funcionarios no académicos de las universidades puedan decidir sobre los asuntos más relevantes de la universidad. Nuestro espíritu de hacer eso es justamente quitar las barreras para que se produzca la triestamentalidad, que nos parece es el tipo de gobierno corporativo que debiese darse en las universidades.

Respecto del proyecto que crea la figura del interventor, que ya ha avanzado en su trámite legislativo, y que creará la figura de un administrador provisional, ¿cómo interactúa con esta idea de más participación al interior de los planteles privados?

Yo creo que interactúan, porque en el caso del administrador va en la dirección de que el Estado sí tiene derecho a intervenir dentro de una universidad privada, pero bajo ciertas circunstancias. Esto no es como intentó caricaturizar la derecha diciendo que esto era un intervencionismo. El Estado, bajo ciertas condiciones, no solamente tiene el derecho sino el deber de intervenir dado los que a los estudiantes que están allí le estarían siendo pasados a llevar en sus derechos. Por lo tanto, nos parece que ese proyecto, que hace mucho sentido después de los sucedido con la Universidad del Mar, y lo que probablemente también seguirá sucediendo, porque es lógico que las privadas puedan tener problemas. La pregunta es cómo podemos resolver un problema práctico. Esto le daría solución y conversa con la moción presentada en el sentido de que las universidades privadas también puedan organizarse, y en el caso de que haya triestamentalidad, también dar seguimiento al proceso interno de cada universidad par que no termine necesariamente en una situación de crisis.

Para evitar llegar a necesitar un interventor.

Claro, uno podría llegar a evitarlo. En el fondo anticiparse en la medida que los estudiantes y también los académicos y funcionarios no académicos, puedan darle seguimiento a la situación interna de la universidad, y que no explote esto de manera sorpresiva, en algunos casos.

¿Cómo analiza la crisis reciente de algunos planteles como la Universidad Arcis, donde se ha criticado el rol del Partido Comunista, que tiene problemas complejos a nivel administrativo y económico, y donde se ha señalado que la figura del interventor podría debutar?

Esta legislación está pensada para todos, da lo mismo quién sea. Y si la Universidad Arcis va a ser la primera donde debuta esta legislación me parece bien. O sea, ojalá no se llegue a esta situación, pero hemos visto que hay problemas. Pero la legislación está pensada para todas las universidades, y efectivamente esto demuestra que hay tejado de vidrio de ambas partes. Ambas partes del duopolio tienen tejado de vidrio, y sin embargo esto ataca un problema de Estado y un problema país. Esto no se pensó ni para la Universidad del Mar ni para Arcis especialmente. Yo creo que esto también será para las universidades que vendrán también, porque es probable que en el futuro tengamos instituciones con problemas y el Estado tiene que tener alguna respuesta para los estudiantes que demandan una intervención, y es lógico que lo hagan. Eso no afecta ni la libertad de enseñanza ni nada. Estamos hablando de causas bastante precisas de por qué intervenir, y por lo tanto comparto plenamente el espíritu del proyecto. Si le toca a la Arcis, bueno que le toque. Me parece bien, y me da lo mismo que toque al Partido Comunista.