copaLuego de haber renunciado a la idea de cubrir la Copa del Mundo, el periodista danés Mikkel Jensen se decidió a cubrir el drama social que enfrenta el país brasileño a pocos días del comienzo de la competencia.

Durante su estadía en Brasil, Jensen filmó en Río de Janeiro y Fortaleza la matanza y persecución de niños que viven en la calle, ordenada por las autoridades con el supuesto fin de limpiar las ciudades antes de la invasión turística.

“En marzo estuve en Fortaleza para conocer la ciudad más violenta de todas las sedes de la Copa del Mundo. Hablé con algunas personas que me pusieron en contacto con niños de la calle y luego supe que algunos habían desaparecido”, señaló entonces el reportero.

Hoy, su documental, titulado “El precio de la Copa del Mundo”, se encuentra alojado en Youtube para su exhibición gratuita y contiene entrevistas a niños de la calle y algunos líderes de ONG’s, con impresionantes testimonios.

El trabajo de Jensen cita casos como el de Mason Amarildo, desaparecido en una favela de Río, quien se ha convertido, además, en un símbolo de la lucha contra el abuso policial.

“Los organizadores locales del torneo y gente con gran poder del país no quieren que los turistas o la prensa internacional vean las desigualdades que existen en Brasil, por eso contratan a grupos de sicarios para limpiar las calles de gente indigente”, comentó uno de los entrevistados.

Si bien no existe un registro oficial de los asesinatos de niños en las calles, un informe de organizaciones no gubernamentales aseguró que conocen 121 casos y hay una serie de otros episodios no demostrables.