La confrontación de al menos dos visiones sobre la educación en Chile se hará poco a poco y nuevamente, cada vez más visible en el país, a propósito de la reforma educacional habiendo conocido al menos dos de sus proyectos. Boletines 9333 (Administrador provisorio y de cierre) y 9366 (Fin al copago, la selección y al lucro), cuestionan los vicios que se han producido en el sistema educación superior como es el caso de la Universidad del Mar (9333) y de subvenciones escolares que no han servido para los fines superiores propuestos (9366).

Del lado institucional formal, en el Congreso Nacional, comisión de educación, integrado por parlamentarios (as) de ambos bloques y entre ellos dos ex dirigentes estudiantiles que formaron parte del movimiento que ha generado estos cambios más el gobierno y por otro lado los estudiantes y otros actores de la educación desde las calles y los medios alternativos. Los primeros trabajan por hacer cambios dentro del sistema vigente y los segundos para cambiar el sistema.

En la sesión Nº 13 del 03 de Junio de comisión, el Ministro Nicolás Eyzaguirre explicó los alcances del proyecto fin al lucro, copago y selección, al igual que el proyecto del administrador provisional y de cierre en la 7º sesión anterior y aclaró con firmeza: “¿Nosotros estamos aquí en contra de la libertad de elección, estamos en contra de la provisión mixta? ¡Muy por el contrario! Estamos garantizando que la provisión continúe mixta y así lo creemos ¿Estamos en contra de la libre elección? ¡Todo lo contrario! Lo que estamos pretendiendo es que efectivamente sea libre elección y no que elijan los colegios por los padres, en función de si consideran que tienen suficiente capital cultural o suficiente anchura de la billetera. Osea aquí nosotros estamos jugando por un sistema que funcione con libertad, que sea provisión mixta, pero con los incentivos bien puestos, como lo hace todo el resto del mundo civilizado.”

Nuestra aseveración respecto de hacer cambios dentro del sistema queda respaldada con esta cita. Se quiere mantener la libertad de elección y el sistema mixto. Aunque en esta corriente de debate naturalmente hay matices hacia la izquierda y la derecha. La Diputada Camila Vallejo PC, afirmó que el sistema de educación en Chile no es mixto, sino privado con complemento de lo público y deberíamos transitar hacia algo que esté al menos al 50 y 50%. También el Diputado Alberto Robles PRSD, señaló el caso de los colegios particulares pagados, que no son parte de este proyecto ni estarían contemplados en la reforma, que tienen cuotas de incorporación, mensualidades altísimas y que nadie efectivamente controla, ni siquiera los mismos padres y apoderados. El Diputado Mario Venegas PDC señaló que algunos representan intereses ideológicos de quienes instalaron el sistema de subvenciones y no quieren que cambie nada.

Los parlamentarios y parlamentarias de la derecha, aunque coinciden en la necesidad de tener calidad en la educación, no presentan cuestionamientos al sistema, (Excepto el Diputado Gaspar Rivas RN) sino al proyecto de ley. Estiman negativos los aspectos de eventual compra de colegios por parte del Estado cuando los sostenedores decidan retirarse, la falta de énfasis en el pago de mejores sueldos a los profesores y asistentes de la educación, señaló el Diputado Romilio Gutiérrez UDI, la alarma que está generando en los padres y apoderados de esos colegios y el monto miserable de aporte que propone el proyecto para reemplazar el copago, según indicó la Diputada María José Hoffmann UDI. El Diputado Jaime Bellolio UDI, consultó al Ministro el conjunto de proyectos de la reforma, criticó también la inversión del gobierno para esos colegios cuyos sostenedores dejarán de serlo, además enfatizó la capacidad de los padres de elegir convenientemente los colegios de sus hijos y no porque los hayan obligado a preferir la educación subvencionada.

De un lado los cambios dentro del sistema en lo institucional y del otro, cambios al sistema en la calle, hacen un juego dialéctico interesante que podría comenzar a medirse en el espacio formal preciso: La comisión de educación, si es que las representaciones estudiantiles y de sostenedores, son invitados y deciden acudir a sus debates.

En cuanto a la segunda corriente de opinión, señaló en entrevista al programa “Congreso Ciudadano” de Radio Comunitaria Juan Gómez Millas, el dirigente del Instituto Nacional, Xavier Opazo, que si bien no se oponen a este proyecto de ley, lo que buscan con su movilización es lograr un mejoramiento total de la educación chilena pública y privada, que haya democratización de los espacios, que la reforma toque principios de educación y no sólo cosas administrativas y que mantienen desconfianza hacia los cambios desde el poder por malas experiencias anteriores. (Movilización del 2006, que cambió la LOCE por la LGE, con los parlamentarios (as) y gobierno tomados de la mano).

Continuando esta segunda corriente del debate, sostiene Melissa Sepúlveda, Presidenta de la FECH y miembro del CONFECH; En programa “Alerta educativa” de Radio Comunitaria Juan Gómez Millas, que los cambios no son un mérito del gobierno de turno, sino es el resultado de movilizaciones estudiantiles (Esto está reconocido en el proyecto de ley, punto 5 párrafo 4). Esta reforma y sus proyectos conocidos y por conocer son medidas de regulación del mercado educativo y no son signo de fortalecimiento de la educación pública, tampoco de cambio del rol subsidiario del Estado ni la política focalizada e individualista, señaló. En el mismo programa, apuntó Takuri Tapia Presidente de la FEUSACH, a los proyectos comunitarios auto- gestionados de la educación que no son considerados dentro de la lógica público privada del actual modelo.

El Diputado Giorgio Jackson (IND) señala al Ministro la necesidad de invitar a la comunidad educacional involucrada a la preparación de los proyectos, acusando un detalle de forma que debe corregirse en la realización de este y los futuros proyectos que vienen.

A nuestro juicio este punto es clave. Lo que representa Giorgio Jackson y Camila Vallejo es especialmente emblemático por su calidad de Diputados recién electos (vereda institucional) que provienen de la dirigencia estudiantil que fue parte del liderazgo del gran movimiento del año 2011 y que además de la calle (no institucional), acudió también al Congreso para debatir los cambios necesarios que bajo el Presidente Piñera no tuvieron efecto y que ahora sí estarían caminando en esa dirección bajo el actual gobierno de Michelle Bachelet. Es decir, lo que representan estos Diputados en la comisión de educación podría considerarse una cooptación de dirigentes desde la calle hacia la institución Congreso Nacional, en la medida que dejasen de representar los intereses de la lucha original.

De modo que de un lado los cambios dentro del sistema en lo institucional y del otro, cambios al sistema en la calle, hacen un juego dialéctico interesante que podría comenzar a medirse en el espacio formal preciso: La comisión de educación, si es que las representaciones estudiantiles y de sostenedores, son invitados y deciden acudir a sus debates.