cabreroPasó tras bambalinas de la contingencia nacional, mientras todos los ojos caían sobre Hidroaysén: en Cabrero, Región del Biobío, están viviendo por séptima vez una muy mala noticia. Todo esto a raíz de que el pasado lunes 9 de junio la Comisión de Evaluación Ambiental aprobó, por seis votos contra tres, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que permitía la construcción de una central termoeléctrica en el área, la que significaría la séptima en la comuna, en donde residen actualmente 28.145 habitantes.

El problema radica en que según la municipalidad, las obras se emplazarían en sector que ya se encuentra saturado, por lo solicitaron a la autoridad la realización de un Estudio de Evaluación Ambiental (EIA) para conocer más a fondo los posibles impactos que tendrá la central en la zona. Según indican desde la defensa municipal, se producirá una sobrecarga de los acuíferos en el sector urbano, pudiendo producirse escasez hídrica. La información publicada en la página web de la Municipalidad de Cabrero señala específicamente lo siguiente: “(la central) contaminará una zona urbana ya saturada y que extraerá más agua de napas subterráneas que las que utiliza toda la ciudad en este momento”.

Por otra parte, de la empresa argumentan que no se efectuarán daños a ningún sector habitado ni a la salud de las personas y aseguran que se disminuirá la emisión de gases de efecto invernadero y azufre. Todo esto debido a que la central, de una inversión de 50 millones de dólares, utilizará biomasa forestal para producir 20 Megawatt (MW) de potencia.

A modo de una simplificación, un EIA difiere de una DIA en la profundidad del estudio, el que considera más aspectos y requiere de una evaluación en terreno, con mediciones de exactitud y parámetros precisos. Así mismo el EIA incorpora una mayor participación ciudadana, uno de los aspectos claves solicitados por la Municipalidad de Cabrero.

Según el nuevo reglamento del Servicio de Evaluación Ambiental, en su artículo seis señala que el titular del proyecto deberá presentar un EIA si éste presenta un efecto significativo sobre los recursos naturales renovables. Al respecto, el citado artículo de la norma señala de manera textual lo siguiente: “Se entenderá que el proyecto o actividad genera un efecto adverso significativo sobre la cantidad y calidad de los recursos naturales renovables, incluidos el suelo, agua y aire si, como consecuencia de la extracción de estos recursos; el emplazamiento de sus partes, obras o acciones; o sus emisiones, efluentes o residuos, se afecta la permanencia del recurso, asociada a su disponibilidad, utilización y aprovechamiento racional futuro; se altera la capacidad de regeneración o renovación del recurso; o bien, se alteran las condiciones que hacen posible la presencia y desarrollo de las especies y ecosistemas. Deberá ponerse especial énfasis en aquellos recursos propios del país que sean escasos, únicos o representativos”. Esta ha sido una de las principales razones que argumenta el rechazo de la municipalidad, ya que la extracción del agua podría generar graves impactos para el abastecimiento futuro de la población. Así mismo, a pesar de que la empresa lo niega en su DIA, la municipalidad manifiesta su preocupación por la afectación que se produciría a la salud de la población, debido al efecto sinérgico que tendrá la instalación de una séptima central termoeléctrica en el área. Este punto es de sumo relevante, pues también obligaría, según el reglamento ambiental, al desarrollo de un EIA.

Al leer parte de la DIA del proyecto parece a simple vista haber contradicciones. En la descripción del proyecto se asegura que “la central utilizará principalmente biomasa forestal” y no utilizará combustible de respaldo. Sin embargo, en los objetivos del proyecto se señala que la planta será “operada con biomasa forestal”. Al utilizar el término “principalmente” al inicio se genera una ambigüedad, lo que podría dar espacios para que la central pueda ser operada por otro tipo de combustible.

Si bien el proyecto ya fue aprobado en la comisión, la Municipalidad agotará todos los recursos legales disponibles. Durante los próximos días el alcalde presentará un recurso de protección para frenar la construcción de la central y así evitar hacer de Cabrero una nueva zona de sacrificio.