senador japones se inclinaInclinándose ante la parlamentaria de la que se había burlado en plena asamblea terminó un senador japonés, quien ante las cámaras realizó el típico gesto nipón de pedir excusas a raíz de comentarios sexistas que generaron una fuerte polémica en el país asiático. Se trata de Akihiro Suzuki, parlamentario conservador y militante del Partido Liberal Demócrata (PLD) -el mismo del primer ministro Shinzo Abe-, que hace una semana había dicho en tono de burla a su colega Ayaka Shiomura, “vete y cásate ya”, haciendo alusión a la soltería de la parlamentaria de 35 años.

Shiomura, una ex presentadora de televisión y sin hijos, fue objeto de los desafortunados comentarios en plena sesión de la Asamblea metropolitana de Tokio, y en medio de la discusión que está impulsando el gobierno para aumentar la participación de la mujer en el mercado laboral.

En plena intervención, mientras Shiomura haciá mención de las dificultades de sus congéneres para compatibilizar la maternidad con el trabajo, un grupo de parlamentarios conservadores la interrumpió con comentarios sexistas, entre los que destacó los de Suzuki. “¿Y tú, qué? ¿Ya no puedes tener hijos?”, fueron parte de los ofensivos comentarios que se escucharon cuando la parlamentaria nipona abordó la necesidad de entregar ayuda a mujeres con infertilidad.

La desafortunada intervención del parlamentario del partido oficialista abrió una fuerte polémica en Japón. La ola de críticas llevó a Suzuki a renunciar al PLD y, finalmente se inclinara ante Shiomura.

“No hice estos comentarios con ninguna intención de insultar a la parlamentaria Shiomura”, dijo Suzuki, de 51 años, y agregó que “reconozco que hay mujeres que quieren casarse y no pueden, y que quieren tener hijos y no pueden. Mis comentarios eran faltos de consideración con estas personas”.

Sin embargo, el episodio develó las trabas que persisten en la conservadora sociedad nipona hacia las mujeres, país donde se les promueve y alienta a quedarse en el hogar tras ser madres. Incluso aún muchas que trabajan deben enfrentarse a demandas de sumisión como servir el té a sus compañeros de trabajo.

La molestia alcanzó además al mismo gobierno por el momento en el que se produjo la polémica. El plan gubernamental que pretende impulsar la participación femenina en la economía, se propone elevar la proporción de mujeres en cargos de alta responsabilidad al 30 por ciento para 2020, desde un 7,5 registrado el año pasado. Además, el plan espera crear 400 mil nuevas plazas en jardines infantiles y guarderías, para así facilitar la vida de las mujeres niponas trabajadoras.

En Japón, el marcado laboral es considerado ampliamente como discriminatorio hacia las mujeres, donde pueden llegar a percibir sueldos un 40 por ciento menor al de los hombres. Además, la baja representación femenina en política persiste tomando en cuenta que sólo 78 de los 722 cupos de ambas cámaras parlamentarias son ocupadas por mujeres.