maipoEn mayo del 2008 la empresa estadounidense AES Gener presentó al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que comenzó a despertar el miedo e incertidumbre en gran parte de los habitantes del Cajón del Maipo y de Santiago,  el Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo (PHAM). Su construcción no sólo afectaría uno de los principales destinos turísticos de la Región Metropolitana, sino que podría significar un impacto sobre el Río Maipo en sí, desde donde se extrae el 80 por ciento del agua potable de Santiago.

Con una asombrosa rapidez dada su envergadura, en marzo del 2009, diez meses después de presentado el EIA, se emitiría la Resolución de Calificación Ambiental que sellaría definitivamente su aprobación.

Por este motivo, ante la gran oposición ciudadana mostrada, ayer se emitió un reportaje del programa televisivo “En la Mira” de Chilevisión, denominado “Aguas turbulentas en el Cajón del Maipo”, donde se realizó una radiografía del PHAM, se analizaron sus principales consecuencias y se dio a conocer un testimonio inédito de un funcionario del ministerio de Obras Públicas (MOP).

Qué es Alto Maipo? 

El proyecto hidroeléctrico estará conformado por dos centrales de pasada ubicadas en la parte alta del Río Maipo: “Alfalfal II” y “Las Lajas”, las cuales en su conjunto generarían una potencia de 531 megawatt (MW). Ambas constituirán un diseño único nunca antes desarrollado en Chile, al transportar las aguas de una cuenca a otra por un canal de 70 kilómetros longitud, y uno de los proyectos más grandes de este tipo en el mundo.

Según la información presente en el EIA, la central “El Alfalfal II”, ubicada aguas debajo de la actual hidroeléctrica “El Alfalfal I”, captará las aguas desde la parte alta del río Volcán y del río Yeso, unos 700 metros bajo la descarga del embalse homónimo. Por otra parte, la central “Las Lajas” captará las aguas provenientes del Alfalfal I y II a través de un túnel, y se alimentará también de los aportes del Río Colorado y la subcuenca del Río Aucayes. La descarga final de las aguas se realizará 100 kilómetros más abajo.

Dentro las principales obras del proyecto destacan la construcción de 31 kilómetros de caminos de acceso, un túnel de 70 kilómetros de longitud y la generación de un volumen estimado de un millón setecientos mil metros cúbicos de marinas (material inerte extraída desde los túneles). Esta última será depositada en centros de acopio.

El monto total estimado del proyecto es de unos 700 millones de dólares y pretende emplear a dos mil trabajadores en la fase peak de construcción y 50 en la etapa de operación.

AES Gener, un pasado oscuro 

La empresa pertenece al conglomerado AES Corp., una de las principales empresas energéticas de Estados Unidos, y que ya ha demostrado su manera de operar a través de la aprobación de la central termoeléctrica Campiche en Puchuncaví. Según quedó de manifiesto en el reportaje emitido por Chilevisión, existió presión por parte del gobierno estadounidense para aprobar Campiche, la cual contravenía toda la legislación ambiental y que incluso fue declarada ilegal por la Corte Suprema debido a que la normativa de urbanismo vigente no permitía la instalación de una industria contaminante en áreas verdes.

El resultado de la presiones ejercidas por el propio secretario de Comercio de Estados unidos y el embajador estadounidense en Chile, según se relata, culminó con la aprobación de la central tras un decreto emitido por la otrora ministra Patricia Poblete en el 2009, donde se reinterpretaba la ley de urbanismo.

Sin embargo, la forma de operar de la empresa no quedó en una triste anécdota del pasado, sino que ejerció presiones para la aprobación de este nuevo mega proyecto.

Ante las dudas generadas en la ciudadanía y en distintos sectores políticos se conformó una comisión investigadora a cargo de la Comisión de Recursos Naturales, Bienes Nacionales y Medio Ambiente de la Cámara de Diputados. Las conclusiones emitidas en 2010 tras seis meses de trabajo decretaron que, a favor de las cientos de sospechas, el proyecto fue efectivamente aprobado con irregularidades. El informe lamentablemente, quedó perdido en la vorágine de Hidraysén y en el olvido político.

Entre las irregularidades detectadas se encuentran la aprobación de un plan de manejo forestal que permitía la corta de especies, contradiciendo explícitamente la Ley de Bosque Nativo, la emisión del permiso ambiental sin que AES Gener tuviera los derechos de agua en los puntos de captación de las centrales y que no se consideró la afectación a “sitios prioritarios de conservación”.

Quizás una de las más graves detectadas por el informe dice relación con el problema con Ley de Bosque Nativo (Ley N° 20.283). Según denunció el programa televisivo, la por ese entonces directora regional de CONAF (Corporación Nacional Forestal), Maria Teresa Latorre, rechazó la aprobación del proyecto por vulnerar la Ley N° 20.283 al establecer la corta de especies arbóreas protegidas, figura que sólo puede ser considerada en caso de interés nacional.

Sin embargo la decisión de Latorre no prosperó, pues recibió presiones para su aprobación de parte de la Catalina Bau, ex directora ejecutiva de CONAF durante el anterior gobierno de Michelle Bachelet. La otrora directora del servicio es ex esposa de Enrique Correa, dueño de la empresa de lobby Imaginacción, la que por esos momentos prestaba asesoría a AES Gener. Durante el año 2010 Catalina fue incorporada como consultora asociada a Imaginacción.

Los impactos 

Aparte de los declarados impactos a la vegetación, uno de los temas centrales que preocupa la atención de los habitantes del Cajón del Maipo está dado por la extracción de marinas producto de la construcción de los túneles.

La información señalada en el EIA habla de más de casi dos millones de metros cúbicos de material, los que serán depositados en taludes, que según la empresa, permitirán servir de miradores para el valle cordillerano. Sin embargo la falta de estudios respecto al cambio climático y las posibles lluvias estivales dan luces de un problema que aún posee un nivel de incertidumbre gigantesco y que podría generar un desastre ambiental de proporciones mayores.

Las lluvias estivales ocurren naturalmente cada cierto tiempo y pueden ocasionar grandes aludes, ya que se generan una precipitación líquida a una altitud donde habitualmente cae nieve. Este fenómeno podría acentuarse con los efectos derivados del cambio climático.

Debido a que los depósitos de la construcción serán acumulados en taludes desprovistos de vegetación, la lluvia generará arrastre de material afectando posiblemente casas y embancando el suministro de agua potable, lo que ya ocurrió durante el verano del año pasado.

Otro gran impacto está relacionado con el agua. Según señaló un trabajador del MOP al programa, la empresa posee más derechos de agua que la cantidad real que traen los ríos. Es decir, podría extraer el recurso hasta secarlos completamente. Esto, además de provocar un serio daño ecológico constituye una irregularidad en materia legal.

Ante esta situación se han presentado denuncias sobre los efectos que podría tener la construcción de este mega proyecto al suministro de agua de los propios habitantes del Cajón del Maipo.

Finalmente, los túneles por los cuales se transportará el agua pasarán por parte del Monumento Natural El Morado, por lo que también la población local presume impactos asociados a la conservación de glaciares de alta montaña.

Alto Maipo y su “aporte” 

Según Tomás González, vocero del movimiento “Ríos Libres”, AES Gener es una empresa que se dedica a realizar proyectos energéticos y buscar inversionistas a los cuales “venderles” el proyecto.

Por este motivo Alto Maipo se mantuvo por mucho tiempo sin el financiamiento adecuado para construirse, por lo que desde la empresa buscaron fondos necesarios en bancos extranjeros, los que les exigieron tener un inversionista nacional.

Fue así como ingresó el grupo económico Luksic, el cual compró el 40 por ciento de la sociedad “Alto Maipo” a cambio de energía para sus proyectos mineros. De este modo, y bajo contrato directo con los Luksic, el 80 por ciento de la energía generada por el proyecto irá directamente a la minera los Pelambres, en la cuarta región, y de la cual es dueña el grupo económico.

Por otra parte, según lo señalado en el EIA, la empresa generaría dos mil plazas de trabajo en el peak de su construcción. Pero, detractores reclaman que actualmente el turismo en el Cajón del Maipo genera empleo permanente a más de 1.500 habitantes, beneficiando a un total de 6.000 personas.

Todo parece indicar que los detractores del proyecto no descansarán hasta ver rechazado el que ha sido catalogado como el segundo proyecto energético más grande del país. Según señala Tomás González, los túneles tendrán un volumen total de agua equivalente a tres estadios nacionales , lo que constituye una central de embalse disfrazada.

Según declaran los detractores del proyecto el Cajón del Maipo ya es una zona saturada. Hay cinco centrales de pasada, cuatro de ellas pertenecientes a AES Gener. Esperemos, por el bien de todos en la Región Metropolitana, que Alto Maipo no sea la sexta, el número maldito.