edificio universidad san sebastiánUna de las cuatro torres del conjunto habitacional construido por la inmobiliaria de la Universidad San Sebastián deberá ser demolida parcialmente por infringir la norma establecida por el Plan Regulador Comunal de Recoleta, que permite construir hasta los veinticinco metros de altura. La estructura, que actualmente cuenta con 19 pisos, deberá ser demolida y una cuarta torre que aún no inicia sus obras, deberá reducirse considerablemente en su capacidad a menos del 20 por ciento inicialmente proyectado.

La orden de demolición la dio a conocer el jefe comunal, Daniel Jadue, al sitio The Clinic Online, y afecta a uno de los edificios de departamentos ubicados a un costado de la casa de estudios, emplazada en el barrio Bellavista. El Conjunto Armónico Bellavista, que contó con una polémica autorización de parte del anterior encargado de la Dirección de Obras Municipales, ya cuenta con el edificio educacional de la USS, el cual quedó fuera del dictamen municipal, al igual que la primera torre de departamentos que ya se encuentra completamente habitada.

Los permisos de edificación fueron entregados a la USS cuando Carlos Reyes era el jefe de la DOM de Recoleta. Reyes estuvo en el cargo durante las anteriores administraciones de Gonzalo Cornejo y Sol Letelier, ambos UDI. La Fiscalía Centro Norte estableció en su investigación que recibió coimas durante dos años para entregar ilegalmente la autorización final a la inmobiliaria.

Sin embargo, el polémico proyecto ya había sido denunciado en varias oportunidades frente a las irregularidades en el proceso de autorización. La Fundación Defendamos la Ciudad, junto a la Junta de Vecinos N° 35 de Recoleta y la agrupación Ciudad Viva, aseguró haber realizado más de diez denuncias ante la Contraloría General de la República desde el año 2009, de las cuales hasta el día de hoy no existe respuesta.

Patricio Herman, representante de Defendamos la Ciudad, calificó la decisión del edil de Recoleta como “tardía”, aunque se mostró de acuerdo en la decisión del jefe comunal de dejar fuera al actual edificio de departamentos que ya está siendo habitado. “En rigor, para dar una señal clara para atacar a la corrupción inmobiliaria que nos corroe hace muchos años, se debieran demoler las cuatro torres y exigirle a la USS, que lucró bastante con este negociado, que devolviera los montos pagados por los propietarios de las viviendas”, aseguró Herman.

La organización lamentó la dilación por parte del ente fiscalizador en resolver las denuncias realizadas, asegurando “Contraloría no ha hecho absolutamente nada”, y agregó que con esto “ha ocasionado que 3 de esas torres ilegales se están transformando en hechos consumados, lo que es lamentable desde el punto de vista de la probidad pública”. Herman, al respecto, aseguró que “Contraloría es una institución administrativa que no justifica su existencia hoy en día”.