marcocuadraSu agonía fue opacada por la fiesta mundialera. Marco Antonio Cuadra, dirigente sindical del Transantiago, tomó la drástica decisión de quemarse a lo bonzo en los estacionamiento de Redbus, la empresa donde trabajaba. Días antes, sus jefes presentaron una demanda de desafuero sindical en su contra, previo a la presentación de los empleados del proyecto de negociación colectiva.

Cuadra tenía 48 años y más de 25 de experiencia como conductor de micros. Redbus, sin embargo, lo acusó de incumplimiento de trabajo y lo despidió notificándole por altoparlantes, tal como aseguró su esposa. La noticia y la forma en que le fue notificada fue un duro golpe para el trabajador.

El dirigente informó a algunos compañeros de la decisión que tomaría hora más tarde y nadie le creyó. Sin embargo, Marco Cuadra llegó de madrugada a la instalaciones de Redbus, en Huechuraba, y se prendió fuego frente a sus colegas. Antes de atentar contra su vida, el conductor señaló: “esto es por los trabajadores, para que marque un precedente”.

Sus pares reaccionaron con rapidez, tomando los extintores para apagar el fuego. Sin embargo, las quemaduras alcanzaron el 90 por ciento de su cuerpo.

La situación despertó la tardía reacción de las autoridades, quienes anunciaron la constitución de una mesa tripartita para trabajar en las mejoras de las condiciones laborales de los conductores del Transantiago. Desde entonces, no ha habido nuevos avisos en la materia y en términos de transporte sólo se registra el anuncio de un mimo que, en el marco del plan Tolerancia Cero a la Evasión, arremeterá contra quienes no paguen su pasaje.

Durante estos días, sus pares han denunciado las duras condiciones en las que desempeñan su trabajo, con exceso de horas, malos tratos, bajos sueldos y acoso a los trabajadores organizados. Sin embargo, el tema no volvió a ser comentado hasta esta madrugada cuando, después de 25 días hospitalizado, Marco Antonio Cuadra falleció producto de las graves quemaduras.

Hoy, sus compañeros responsabilizan a la empresa por su muerte y no olvidan las últimas palabras del dirigente sindical: “Por nuestros compañeros… como abusan, no nos pagan la quincena, nos echan a los sindicalistas y a quienes reclaman… Hasta cuándo, compañeros“.